De niño, en su natal ciudad de Pasto, uno de los juegos favoritos de Óscar de Julián Insuasty era hacer muñecos con arcilla y tierra. En sus planes no estaba ser artista, le interesaba más la medicina o la posibilidad de volverse millonario como matador de toros en España. Sin embargo, ahora vive de esculturas fabricadas con cenizas provenientes de la cremación de personas y mascotas. Desde hace catorce años está radicado en España, creó una empresa con algunos socios y recibe ocho pedidos al mes para darle vida y convertir los últimos restos de un cadáver en una obra de arte eterna.
Óscar de Julián nació en Pasto y por una tragedia personal comenzó su trabajo en Neo Esculturas.
La idea de la Neo Escultura surgió luego de una tragedia que marcó su destino hace 22 años. La muerte de su hijo que solo vivió unos días después de nacer y el robo de su cadáver en el cementerio. Fue así como se le ocurrió la idea de poder preservar a un ser querido por medio de una escultura. Había muy pocos antecedentes de obras con huesos, por eso se dedicó a investigar por su cuenta, en especial en la técnica química para obtener la base para las esculturas.
http://youtu.be/Zj_833cyOaw
Nota para Madridiario
Su primer encargo llegó por un chisme en una tienda de Manizales. Un hombre escuchó el rumor de que un artista estaba haciendo esculturas con los huesos de los cadáveres como si estos fueran cerámica. Al poco tiempo, lo contactó y le llevó a Óscar los restos de su mamá, quien por falta de recursos incineró los huesos en un horno eléctrico. Tardó tres meses elaborando el ángel que el hombre le encargó. Para esta misma época, su mamá le ocultó la muerte de su abuela por temor a que su obsesión por el tema lo llevara a tomar los huesos para hacer una escultura.
Ha diseñado más de 600 moldes para las esculturas. Las más solicitadas son ángeles y rosas
Con el tiempo ha desarrollado las fórmulas químicas y las técnicas para la elaboración de estas esculturas, gracias a su experiencia obtenida en sus estudios en prótesis dentales, cerámica y química. Además, de su participación en algunas producciones de cine, donde se ha desempeñado como director de arte. Ha trabajado en La Cruzada, protagonizada por Orlando Bloom, La sombra prohibida y La Herencia Valdemar.
Entre las figuras que ofrece hay rosas, ángeles y caballos. Tiene más de 600 moldes. Los más solicitados son los ángeles, pero se ha sorprendido con algunos pedidos excéntricos como la imagen de algunos personajes famosos. El valor promedio de cada pieza es de 800 euros, y tardan una semana en ser elaborarlas. Insuasty trabaja con seis personas en un laboratorio en Madrid que abrió en noviembre del año pasado.
En su laboratorio recibe ocho esculturas al mes, suele trabajar con música y en compañía de una copa de vino.
Su primer contacto con el arte fue a los quince años, cuando su mamá lo inscribió en un curso de dibujo y pintura. Sus conocimientos se fortalecieron en el bachillerato por el énfasis en dibujo técnico y arquitectónico. En su juventud, logró enamorar a una vecina a quien le ayudó a hacer un perro bóxer con mazapán para una tarea. En 1984 llegó a España por primera vez para convertirse en un matador de toros con el apoyo del papá de Cesar Rincón. Sin embargo, no tuvo mucho éxito y al poco tiempo regresó al país. Retornó años después para comprar unos materiales para sus obras de arte y allí se quedó al ver la bonanza y la oportunidad de ganar dinero. Habla con acento español y es amante del flamenco. Sin embargo, Óscar de Julián Insuasty es orgulloso de ser “pastusino”, como él mismo dice. Sueña con elaborar una escultura de su ídolo de juventud, el cantante Sandro de América, y al morir solo quiere ser recordado en una escultura de un cuy.
Óscar de Julián nació en Pasto y por una tragedia personal comenzó su trabajo en Neo Esculturas.
La idea de la Neo Escultura surgió luego de una tragedia que marcó su destino hace 22 años. La muerte de su hijo que solo vivió unos días después de nacer y el robo de su cadáver en el cementerio. Fue así como se le ocurrió la idea de poder preservar a un ser querido por medio de una escultura. Había muy pocos antecedentes de obras con huesos, por eso se dedicó a investigar por su cuenta, en especial en la técnica química para obtener la base para las esculturas.
http://youtu.be/Zj_833cyOaw
Nota para Madridiario
Su primer encargo llegó por un chisme en una tienda de Manizales. Un hombre escuchó el rumor de que un artista estaba haciendo esculturas con los huesos de los cadáveres como si estos fueran cerámica. Al poco tiempo, lo contactó y le llevó a Óscar los restos de su mamá, quien por falta de recursos incineró los huesos en un horno eléctrico. Tardó tres meses elaborando el ángel que el hombre le encargó. Para esta misma época, su mamá le ocultó la muerte de su abuela por temor a que su obsesión por el tema lo llevara a tomar los huesos para hacer una escultura.
Ha diseñado más de 600 moldes para las esculturas. Las más solicitadas son ángeles y rosas
Con el tiempo ha desarrollado las fórmulas químicas y las técnicas para la elaboración de estas esculturas, gracias a su experiencia obtenida en sus estudios en prótesis dentales, cerámica y química. Además, de su participación en algunas producciones de cine, donde se ha desempeñado como director de arte. Ha trabajado en La Cruzada, protagonizada por Orlando Bloom, La sombra prohibida y La Herencia Valdemar.
Entre las figuras que ofrece hay rosas, ángeles y caballos. Tiene más de 600 moldes. Los más solicitados son los ángeles, pero se ha sorprendido con algunos pedidos excéntricos como la imagen de algunos personajes famosos. El valor promedio de cada pieza es de 800 euros, y tardan una semana en ser elaborarlas. Insuasty trabaja con seis personas en un laboratorio en Madrid que abrió en noviembre del año pasado.
En su laboratorio recibe ocho esculturas al mes, suele trabajar con música y en compañía de una copa de vino.
Su primer contacto con el arte fue a los quince años, cuando su mamá lo inscribió en un curso de dibujo y pintura. Sus conocimientos se fortalecieron en el bachillerato por el énfasis en dibujo técnico y arquitectónico. En su juventud, logró enamorar a una vecina a quien le ayudó a hacer un perro bóxer con mazapán para una tarea. En 1984 llegó a España por primera vez para convertirse en un matador de toros con el apoyo del papá de Cesar Rincón. Sin embargo, no tuvo mucho éxito y al poco tiempo regresó al país. Retornó años después para comprar unos materiales para sus obras de arte y allí se quedó al ver la bonanza y la oportunidad de ganar dinero. Habla con acento español y es amante del flamenco. Sin embargo, Óscar de Julián Insuasty es orgulloso de ser “pastusino”, como él mismo dice. Sueña con elaborar una escultura de su ídolo de juventud, el cantante Sandro de América, y al morir solo quiere ser recordado en una escultura de un cuy.
