No fue una injusticia, ni por un penalti no pitado, ni mucho menos por mala suerte, todas esas cosas que se suelen decir cuando el corazón está herido por una derrota.
Fue una derrota justa y merecida. Chile le ganó a Colombia con diez minutos de iluminación y decisión para buscar el gol y aprovechando la oscuridad total de los nuestros.
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Fueron los primeros diez minutos en donde Chile marcó dos goles, pero la realidad es que así fue todo el resto del partido. En Colombia, una oscuridad total en ideas, en rendimiento individual, en funcionamiento colectivo.
Basta ya de decir que se luchó y que se le pusieron ganas cuando eso no es ninguna hazaña sino una obligación de todo deportista profesional y de élite esté ganando o perdiendo.
Basta ya de creer que por decirlo, quien lo dice es un enemigo y que “quiere acabar” con los jugadores. No, la verdad duele cuando se trata de nuestro equipo, pero Colombia no tuvo una calificación sobresaliente en ésta Copa América y por eso está otra vez por fuera de la disputa del título.
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Han sido pasajes o momentos nada más en los que se vio la selección en un buen nivel, muy poquito contra Estados Unidos que le bastó para ganar, un primer tiempo que fue lo mejor de esta copa ante Paraguay, nada contra Costa Rica en donde se cambió todo y se perdió todo, y nada ante Perú disimulado por el triunfo en los penaltis.
Contra Chile para rematar fallaron los que menos tenían que fallar. No se puede construir un triunfo si se pierden los papeles en la defensa como pasó en esos diez primeros minutos. Fabra, que pareciera no tener conceptos de ataque y defensa sino solo de lo primero, le dejó una autopista a Fuenzalida que le ganó en carrera y en el freno lo dejó sembrado como un árbol para poder tirar un centro en el que Arias, desubicado también, había dejado su lugar para que Cuadrado tuviera que saltar, y en lugar de ayudar, terminó haciéndole un pase de cabeza a Aranguiz para que fusilara.
Se le vio tan mal a la defensa de Colombia en esa salida rápida de Chile, que había que frotarse los ojos para asimilar lo que acabábamos de ver.
Pero no era un espejismo y volvió a pasar., solo cuatro minutos después, pero por el otro lado. Arias por lo mismo de Fabra, conceptos claros de ataque pero pocos de defensa, perdió tan fácil con Alexis, que lo que pasó después fue una consecuencia de lo mal parado que volvió a quedar el equipo en el fondo. Palo, rebote y Fuenzalida íngrimo solo con Fabra, mirándolo anotar el segundo.
Dicen que un 2-0 es un marcador mentiroso, mentiroso el que lo dice. Un 2-0 es un 2-0, y es una ventaja importante, remontarlo solo ocurre cuando se voltean los papeles y el que va ganando hace las cosas mal y no tiene categoría para sostenerlo o aumentarlo. A veces pasa hasta con un 3-0 como lo hizo Colombia ante el mismo Chile en Barranquilla, pero con otro dinamismo y no con el ilusionismo de solo tener el balón sin generar peligro como ocurrió en Chicago.
Colombia perdió porque después de semejante desbarajuste en el que Chile lo castigó con goles, la claridad nunca apareció. Descansó dos horas por la tormenta, dos horas en las que nadie sabe qué pensaron, o qué les dijo Pékerman, pero después se comprobó que los dos rayos que le habían caído dejaron secuelas y el corto circuito nadie lo pudo arreglar. Pedimos a gritos a Marlos contra Perú y ayer entró tan rápido en el segundo tiempo como tan rápida fue la decepción.
Y Colombia no tendrá título simplemente porque no lo merecía, sus más bajos que altos en general terminaron siendo determinantes y hay una gran diferencia con la manera como Chile corrigió sus problemas de inicio y como Argentina arrasó con sus rivales. Ellos son merecidamente los dos finalistas de este torneo.
Antes de ésta Copa América dijimos que teníamos un equipo en construcción, ahora tenemos un equipo en reconstrucción porque como su palabra lo indica, se tienen que corregir cosas que quedaron mal hechas y que no están funcionando.
Ayer salieron a la cancha 10 de los tradicionales titulares. No puede ser que un equipo con un cambio nada mas, cambie tanto. Y a Fabra no se le puede cargar la culpa de todo, porque la derrota no fue solo por sus errores y un solo cambio es muy poco para un funcionamiento tan poco efectivo.
¿Entonces en donde está el problema? Ya estaba detectado, jugadores claves que vienen de ser suplentes en sus equipos y cuyo nivel de altibajos no ayuda pese a la motivación de ponerse la camiseta de la selección Colombia.
Y eso sí que es preocupante porque vienen las vacaciones, la pretemporada y nos esperan Venezuela y Brasil en una eliminatoria feroz, que no perdona estos errores que se han cometido en el torneo de Estados Unidos.
¿Quién puede discutir a James como el referente más importante del fútbol colombiano en la actualidad? Y tendrá derecho a jugar bien y mal en unos y otros partidos porque no es Messi. Pero su nivel preocupa. De él no podemos esperar solo chispazos de su clase. Desde el comienzo se dijo que ésta Copa era su redención, su desquite, y no lo fue. Al contrario, dejó más dudas que momentos felices.
¿Y Cuadrado? ¿Qué le pasa a Cuadrado con Colombia?. Hace mucho tiempo no se le ve un buen partido. ¿No tiene sustituto en la selección? ¿Solo puede ser reemplazado cuando lleva 80 minutos o más entregando mal la pelota, cayéndose, perdiendo el balón, y solo “poniendo ganas”?
Cardona demostró en esta Copa que en la Selección le va mejor de suplente y entrando a los partidos, que teniendo un puesto en la titular. Flojo, muy flojo para lo que todos sabemos es capaz de hacer cuando tiene la pelota.
Bacca podría ser una consecuencia pero tampoco estuvo bien. Con muy pocas opciones y cuando las tuvo no fue el que sabemos que es. Desubicado en el campo, cansado y sin piernas para pelear como lo suele hacer.
Entonces estamos hablando de cuatro jugadores claves en el funcionamiento ofensivo de un equipo. Y si a eso se le agregan los errores defensivos y que Pékerman perdió también el norte y no encuentra soluciones ni cuando llama jugadores, ni cuando hace los cambios, pues hay razones suficientes para quedar preocupados.
No hay que salir a buscar donde no lo hay, los jugadores son estos. Estos son los mejores de Colombia y toca esperar a que recuperen su nivel. El nivel que los llevó a los equipos grandes donde juegan. El nivel del mundial. Y eso no se logra llorando sobre la leche derramada, se logra con trabajo y sacrificio.
Ellos deben saber que el palo no está para cucharas y aunque merecen descansar, les vendría muy bien a varios recortar unos días esas vacaciones e irse rápido para sus equipos a hacer con ellos la pretemporada desde el comienzo, para que puedan recuperar un lugar allá como titulares.
Ellos lo necesitan primero, y Colombia mucho más. Con seguridad que lo quieren porque no ser titulares donde les pagan no es nada agradable, además, es importante para ellos ir al mundial, pero seamos sinceros, jugando así no lo van a lograr.
Así que a pasar la página de esta fallida Copa América, a descansar poco y a trabajar mucho. Hay que aprender de las experiencias y recordar qué pasó con James el año pasado y todo lo que le costó no llegar a tiempo a la pretemporada del Real Madrid, después de haber jugado mal la Copa América de Chile y haber hecho “completicas” sus vacaciones.
Tenía técnico nuevo y cuando regresó creyendo que Benítez tenía la obligación de conservarle el puesto después de su buena campaña con Ancelotti, empezaron todos sus problemas. Hoy ni siquiera tiene confirmada su continuidad en el equipo blanco de la capital española.
Lo dicho antes de comenzar esta Copa América, había que pelear el título, se jugó mal y no se pudo, pero este torneo no era lo más importante, lo más importante es estar en Rusia y hay mucho trabajo por hacer y mucho camino por recorrer. Sin perder la fe y el optimismo, pero no solo con eso se va a revertir el mal momento.
https://www.youtube.com/watch?v=mA5P2EQOuaY
Contra Chile para rematar fallaron los que menos tenían que fallar. No se puede construir un triunfo si se pierden los papeles en la defensa como pasó en esos diez primeros minutos. Fabra, que pareciera no tener conceptos de ataque y defensa sino solo de lo primero, le dejó una autopista a Fuenzalida que le ganó en carrera y en el freno lo dejó sembrado como un árbol para poder tirar un centro en el que Arias, desubicado también, había dejado su lugar para que Cuadrado tuviera que saltar, y en lugar de ayudar, terminó haciéndole un pase de cabeza a Aranguiz para que fusilara.
Se le vio tan mal a la defensa de Colombia en esa salida rápida de Chile, que había que frotarse los ojos para asimilar lo que acabábamos de ver.
Pero no era un espejismo y volvió a pasar., solo cuatro minutos después, pero por el otro lado. Arias por lo mismo de Fabra, conceptos claros de ataque pero pocos de defensa, perdió tan fácil con Alexis, que lo que pasó después fue una consecuencia de lo mal parado que volvió a quedar el equipo en el fondo. Palo, rebote y Fuenzalida íngrimo solo con Fabra, mirándolo anotar el segundo.
Dicen que un 2-0 es un marcador mentiroso, mentiroso el que lo dice. Un 2-0 es un 2-0, y es una ventaja importante, remontarlo solo ocurre cuando se voltean los papeles y el que va ganando hace las cosas mal y no tiene categoría para sostenerlo o aumentarlo. A veces pasa hasta con un 3-0 como lo hizo Colombia ante el mismo Chile en Barranquilla, pero con otro dinamismo y no con el ilusionismo de solo tener el balón sin generar peligro como ocurrió en Chicago.
Colombia perdió porque después de semejante desbarajuste en el que Chile lo castigó con goles, la claridad nunca apareció. Descansó dos horas por la tormenta, dos horas en las que nadie sabe qué pensaron, o qué les dijo Pékerman, pero después se comprobó que los dos rayos que le habían caído dejaron secuelas y el corto circuito nadie lo pudo arreglar. Pedimos a gritos a Marlos contra Perú y ayer entró tan rápido en el segundo tiempo como tan rápida fue la decepción.
Y Colombia no tendrá título simplemente porque no lo merecía, sus más bajos que altos en general terminaron siendo determinantes y hay una gran diferencia con la manera como Chile corrigió sus problemas de inicio y como Argentina arrasó con sus rivales. Ellos son merecidamente los dos finalistas de este torneo.
Antes de ésta Copa América dijimos que teníamos un equipo en construcción, ahora tenemos un equipo en reconstrucción porque como su palabra lo indica, se tienen que corregir cosas que quedaron mal hechas y que no están funcionando.
Ayer salieron a la cancha 10 de los tradicionales titulares. No puede ser que un equipo con un cambio nada mas, cambie tanto. Y a Fabra no se le puede cargar la culpa de todo, porque la derrota no fue solo por sus errores y un solo cambio es muy poco para un funcionamiento tan poco efectivo.
¿Entonces en donde está el problema? Ya estaba detectado, jugadores claves que vienen de ser suplentes en sus equipos y cuyo nivel de altibajos no ayuda pese a la motivación de ponerse la camiseta de la selección Colombia.
Y eso sí que es preocupante porque vienen las vacaciones, la pretemporada y nos esperan Venezuela y Brasil en una eliminatoria feroz, que no perdona estos errores que se han cometido en el torneo de Estados Unidos.
¿Quién puede discutir a James como el referente más importante del fútbol colombiano en la actualidad? Y tendrá derecho a jugar bien y mal en unos y otros partidos porque no es Messi. Pero su nivel preocupa. De él no podemos esperar solo chispazos de su clase. Desde el comienzo se dijo que ésta Copa era su redención, su desquite, y no lo fue. Al contrario, dejó más dudas que momentos felices.
¿Y Cuadrado? ¿Qué le pasa a Cuadrado con Colombia?. Hace mucho tiempo no se le ve un buen partido. ¿No tiene sustituto en la selección? ¿Solo puede ser reemplazado cuando lleva 80 minutos o más entregando mal la pelota, cayéndose, perdiendo el balón, y solo “poniendo ganas”?
Cardona demostró en esta Copa que en la Selección le va mejor de suplente y entrando a los partidos, que teniendo un puesto en la titular. Flojo, muy flojo para lo que todos sabemos es capaz de hacer cuando tiene la pelota.
Bacca podría ser una consecuencia pero tampoco estuvo bien. Con muy pocas opciones y cuando las tuvo no fue el que sabemos que es. Desubicado en el campo, cansado y sin piernas para pelear como lo suele hacer.
Entonces estamos hablando de cuatro jugadores claves en el funcionamiento ofensivo de un equipo. Y si a eso se le agregan los errores defensivos y que Pékerman perdió también el norte y no encuentra soluciones ni cuando llama jugadores, ni cuando hace los cambios, pues hay razones suficientes para quedar preocupados.
No hay que salir a buscar donde no lo hay, los jugadores son estos. Estos son los mejores de Colombia y toca esperar a que recuperen su nivel. El nivel que los llevó a los equipos grandes donde juegan. El nivel del mundial. Y eso no se logra llorando sobre la leche derramada, se logra con trabajo y sacrificio.
Ellos deben saber que el palo no está para cucharas y aunque merecen descansar, les vendría muy bien a varios recortar unos días esas vacaciones e irse rápido para sus equipos a hacer con ellos la pretemporada desde el comienzo, para que puedan recuperar un lugar allá como titulares.
Ellos lo necesitan primero, y Colombia mucho más. Con seguridad que lo quieren porque no ser titulares donde les pagan no es nada agradable, además, es importante para ellos ir al mundial, pero seamos sinceros, jugando así no lo van a lograr.
Así que a pasar la página de esta fallida Copa América, a descansar poco y a trabajar mucho. Hay que aprender de las experiencias y recordar qué pasó con James el año pasado y todo lo que le costó no llegar a tiempo a la pretemporada del Real Madrid, después de haber jugado mal la Copa América de Chile y haber hecho “completicas” sus vacaciones.
Tenía técnico nuevo y cuando regresó creyendo que Benítez tenía la obligación de conservarle el puesto después de su buena campaña con Ancelotti, empezaron todos sus problemas. Hoy ni siquiera tiene confirmada su continuidad en el equipo blanco de la capital española.
Lo dicho antes de comenzar esta Copa América, había que pelear el título, se jugó mal y no se pudo, pero este torneo no era lo más importante, lo más importante es estar en Rusia y hay mucho trabajo por hacer y mucho camino por recorrer. Sin perder la fe y el optimismo, pero no solo con eso se va a revertir el mal momento.
https://www.youtube.com/watch?v=mA5P2EQOuaY
