El entrenador del París Saint-Germain, Luis Enrique, aseguró que nunca había vivido un partido con la intensidad que la ida de las semifinales de la Liga de Campeones contra el Bayern de Múnich (5-4).
"Hemos demostrado el tipo de equipos que somos. Nunca había visto un partido con esta intensidad y estas ganas de ganar. Los aficionados de los dos equipos tienen que estar contentos por este espectáculo", aseguró el entrenador español en la televisión oficial.
"Físicamente el ritmo no ha caído y por ello hay que felicitar a los jugadores", agregó.
Luis Enrique lamentó que su equipo dejara escapar una renta de tres goles: "Ellos han corrido muchos riesgos y han mostrado que pueden dar un gran nivel".
"Ha sido un partido muy difícil y la vuelta lo será también. Esta es solo la tercera derrota que sufren en toda la temporada. Estamos contentos por ello. Los dos equipos han mostrado su personalidad", comentó.
Luis Enrique se mostró convencido de que para ganar en Múnich tendrán que marcar "al menos tres goles".
El entrenador reconoció que el ambiente en el Allianz puede pesar, pero recordó que en ese estadio el año pasado ganaron su primera Liga de Campeones: "También estamos un poco en casa, es un estadio que nos trae muy buenos recuerdos".
El técnico reconoció que con el 5-2 pensaba que podía ser "clave": "Pero me equivoqué, ellos tienen tanta calidad que han acortado distancias. Al final, creo que en este partido hemos merecido ganar, empatar y perder".
Kompany confía en la remontada
El entrenador del Bayern Múnich, Vincent Kompany, aseguró que darán todo "a muerte" en el partido de vuelta para remontar el 5-4 contra el París Saint-Germain y clasificarse para la final de la Liga de Campeones.
"Con el 5-2 teníamos que conseguir preservar nuestras opciones y no parecía fácil, pero no hemos abandonado y ahora tenemos opciones en la vuelta y lo vamos a dar todo a muerte", aseguró el técnico en rueda de prensa.
"Hemos visto en este partido que todo depende de detalles, de un penalti, de un córner,... y en la vuelta pueden jugar a nuestro favor o en nuestra contra. Pero necesitamos a los 75.000 espectadores apoyándonos, el ambiente mítico del Allianz para poder clasificarnos", dijo.
El técnico belga aseguró que no es todavía consciente de lo extraordinario que fue el partido.
"Creo que han sido dos equipos que buscan ganar y ninguno ha cedido en ese objetivo. No se puede pedir más. Afrontábamos al campeón, en su estadio y hemos podido tener un resultado mejor. Pudimos ganar o empatar, pero ya no hay vuelta atrás, solo nos queda mejorar en la vuelta", comentó.
