¡Primer golpe duro en el Mundial 2026! España, una de las grandes favoritas al título, recibió un baño de humildad al empatar con la debutante selección de Cabo Verde, un país que tiene una población de apenas medio millón de habitantes, pero que ya empezó a hacer historia.
La escuadra española se quedó sin gol y no pasó del 0-0, tras un partido en el que acumuló pases, ocasiones y un dominio absoluto sobre la portería contraria, pero sin puntería durante los 90 minutos de esta primera jornada del grupo H.
Sin embargo, hubo un jugador que se llevó todos los reflectores y el premio a la gran figura del encuentro: Vozinha. El guardameta lo tapó todo y fue el máximo responsable de que La Roja no pudiera concretar sus llegadas, obligándola a marcharse del estadio de Atlanta con las ganas de sumar sus primeros tres puntos. Detrás de esta muralla africana, se esconde una historia conmovedora.
Un nombre lleno de amor familiar
El nombre real de Vozinha es Josimar Dias. En repetidas entrevistas, el arquero ha contado que su padre quería registrarlo como Valdano, en honor al histórico exfutbolista argentino Jorge Valdano; sin embargo, las autoridades locales no se lo permitieron.
Ante la negativa, el futbolista decidió adoptar el apodo de 'Vozinha' (que significa "abuelita" en portugués) como un homenaje a sus abuelos, quienes se encargaron de criarlo y educarlo durante su infancia mientras sus padres trabajaban extensas jornadas.
Aquel niño creció y llevó el amor de su hogar a recorrer las canchas del mundo. Defendió los arcos de clubes en Angola, Moldavia, Chipre, Eslovaquia y Portugal, hasta transformarse en una leyenda viviente de su país.
Tiene 40 años de edad, siendo uno de los arquero más longevos del Mundial. Sin embargo, ante España dio una muestra que la edad no es un impedimento para mostrar la categoría.
