La esquina de las cenas navideñas en Bogotá

23 Diciembre 2021, 11:55 PM
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El 24 y el 31 de diciembre son, seguramente, los días predilectos por los colombianos para organizar cenas especiales. El pavo, el pernil de cerdo y el cordero son algunos de los platos típicos para estas fechas.

El lugar perfecto para conseguir este tipo de cenas es la Avenida Primero de Mayo con Carrera 50, en el barrio Ciudad Montes III de la localidad de Puente Aranda, una intersección de calles llena de locales comerciales que en diciembre cambian de semblante.

Por tradición este sector de Bogotá se convirtió en el lugar preferido por los capitalinos para comprar cenas navideñas y anchetas. Es usual que lo bogotanos caminen por la zona para cotizar los mejores precios de sus cenas de fin de año.

Este territorio, conocido como la avenida de las cenas navideñas, es hoy en día una tradición. Todo parece indicar que fue Jorge Aguilar, dueño de Surtiquesos el Triunfo, el primero en incursionar en este tipo de negocio en plena glorieta de la Carrera 50.

Con 24 años en el negocio de cenas y anchetas, Aguilar abrió el camino para que esta zona se convirtiera en el punto de encuentro de los ciudadanos que buscan una comida especial para celebrar Navidad y Año Nuevo.

Además, su establecimiento tiene una particularidad, abre solamente en noviembre y diciembre, pero paga el arriendo de un local gigante en plena glorieta durante todo el año. Las ventas navideñas durante un mes y medio le permiten solventar los gastos del lugar, contratar empleados y generar ganancias.

Está cerrado todo el año, solamente nos dan trabajo en la temporada de diciembre”, afirma Omaira Hernández, una de sus trabajadoras de confianza.

Omaira pertenece al barrio, allí vivió gran parte de su vida y vio nacer, con sus propios ojos, la tradición de la avenida de las cenas navideñas.

Tiene claro que solamente tiene asegurado un sueldo fijo durante un mes y medio durante todo el año. El resto del año se dedica a trabajar como vendedora ambulante a pocos metros del local que atiende en época decembrina y en el cual lleva más de 10 años.

Calle

Convertirse para vender cenas y Anchetas

 

En días normales, esta es una de las zonas más nocturnas de Bogotá. Es uno de los lugares preferidos por taxistas, miembros de mariachis y todo aquel trabajador que inicia labores cuando el sol se esconde. Y no es precisamente una zona de discotecas, aunque recibe sin reservas a quienes salen de fiesta los fines de semana y el hambre los azota en horas de la madrugada.

En esta zona funcionan restaurantes nocturnos con un horario extendido hasta casi las 7 de la mañana. Sin embargo, en diciembre el negocio cambia de manera abrupta, abren en horas de la mañana y cierran a la noche. Además de que ya no funcionan como un restaurante sino como un exclusivo corredor gastronómico muy navideño.

Pero el cambio de unos ingredientes por otros, de una especialidad por otra en un restaurante, no representa mayor dificultad.  En cambio para aquellos negocios de la zona, algunos de ellos, que se especializan en taller de lavado o publicidad, sí es un cambio rotundo.

Sencillamente, aprovechan la época para sacarle el jugo a lo que más se mueve, y por estos días son las cenas y anchetas navideñas. Es una forma de sobrevivir ante los embates de la necesidad económica.

Acá hay muchos negocios que son talleres y lavadero de carros o de venta de ropa que en diciembre paran, quitan su local original y lo montan con pavos y perniles”, afirma Daniel Polanía, encargado de ‘Cachacos’, un restaurante que durante las fiestas de diciembre se convierte en un negocio de pavos y perniles.

Polanía entendió desde hace tres años que la gente durante de diciembre solo quiere pavo y pernil. Puede que durante todo el año venda gran cantidad de hamburguesas, pero el sándwich de pavo termina por convertirse durante las fiestas en la comida rápida preferida de los clientes.

Es como si llegara diciembre y a todo el mundo se le activara el pernil y el pavo”, asegura.

El Cachaco

La venta de pavos y perniles es una tradición

 

Más que un negocio, para los locales alrededor de la concurrida glorieta, el cambio de actividad económica es una tradición. La venta de pavos y perniles, además de dejar buenas ganancias, hace parte de un hábito que no se debe perder.

Perder la tradición no es bueno”, afirma Milena Cruz del Botalón, un restaurante con más de 15 años en el mercado de cenas navideñas.

A pesar de la gran oferta de cenas navideñas y anchetas en la zona, la competencia no parece ser un problema. Muchos clientes acuden anualmente a un mismo lugar por confianza, calidad o historia.

 “Uno compite es con calidad, trabajamos en la fidelización de clientes”, agreaga Milena.

 

Este 24 y 31 de diciembre se espera una afluencia grande de clientes en este sector. Durante estos días esperan vender incluso más de lo que han vendido desde que abrieron a mediados de noviembre y principios de diciembre.

El pavo oscila entre 18 mil y 20 mil pesos la libra, mientras el pernil de cerdo puede llegar a costar hasta 30 mil pesos. Como es costumbre dejar todo para última hora, los negocios de esta zona de Ciudad Montes esperan hacerse el 24 su propia Navidad, vender gran parte de la mercancía que destinaron para estas fechas y volver a preparar lo que será el 2022.

La mayoría de estos comercios tendrán a disposición hasta el 31 de diciembre la venta de pavos, perniles, corderos y anchetas. Luego, en enero, volverán a sus actividades económicas normales, sin perder de vista que en noviembre deberán tener todo listo para repetir el ciclo de la tradición.

Avenida

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