Con nostalgia los hijos de Roda se encuentran con sus retratos de niños

Con nostalgia los hijos de Roda se encuentran con sus retratos de niños

12 de abril del 2014

La cita es en el Museo Nacional. María Fornaguera, su esposa, y sus cinco hijos, Marcos, Ana, Juana, Pablo y Pedro se encuentran para ver después de diez años un homenaje a Juan Antonio Roda (1921 – 2003), el artista colombo-español que transitó del dibujo a los grabados, de los grabados al óleo durante más de cincuenta años.

Una mezcla de melancolía recorre la sala, Juana Roda, una de sus hijas llora cuando ve su retrato.

Roda, Arte

Juana Roda, una de las hijas del artista

—“En este retrato yo tenía cinco años, no recuerdo muchas cosas de ese día, pero sí recuerdo que papá no era muy paciente con los niños, pero tratándose de sus hijos hacía concesiones, lo que sí recuerdo muy bien fue cuando pintó a mis hijos y era muy estricto, les decía: se tienen que quedar quietos.”

“Roda, su poesía visual” del Museo Nacional reúne 55 obras del artista con la curaduría de María Margarita Malagón. Una exposición que recoge toda su evolución artística desde su llegada a Colombia hasta su último autorretrato del 2002.

El cine y la literatura están presentes en series como “Las Tumbas”. La herencia de Velázquez y Goya palpitan en cada uno de sus cuadros:

—“Roda era una persona muy interesante, iba a conciertos, exposiciones y viajaba mucho. Era un gran cocinero, hacía reuniones en su casa para sus amigos y su familia, su familia siempre fue muy importante para él. Pintaba todos los días, pero yo además de resaltar el tiempo que le dedicaba, creo que lo importante es su búsqueda, él quiso expresar un lenguaje auténtico, independiente de aspectos comerciales o del arte que estuviera de moda. Él quería crear vida. Y eso lo vemos en la riqueza de trazos, de colores, de capas, de tonos, de profundidades, yo diría que es una persona muy completa y es una exposición para ver con tiempo y contemplar los detalles”, dice María Margarita Malagón, curadora de la exposición.

Roda, Arte

María Margarita Malagón, curadora de la exposición “Roda, su poesía visual”

Sus lienzos tienen una narrativa y tal vez su segunda pasión, la literatura, alimentó parte de su obra. Hasta los 30 años quiso ser escritor y antes de llegar a Colombia escribió una novela en catalán: ‘Ni la paz ni el reposo’.

—“Era muy organizado, se tomaba un tinto con mamá a las 11 de la mañana y luego se encerraba solo en su estudio toda la tarde. Luego almorzaba, tomaba una siesta y volvía a pintar hasta las 5:30, dejaba todo en orden y se iba a casa a leer, que era su segunda obsesión, lo que más le gustaba en la vida después de pintar”, cuenta Juana Roda, una de sus hijas.

Lea también

El artista que lleva grandes esculturas al interior de las casas

Las nuevas narrativas del Museo Nacional

Roda, Arte

Ana Roda, la hija mayor del artista.

Ana Roda, exdirectora de la Biblioteca Nacional de Colombia también recuerda la disciplina de su padre:

—“Esta exposición es un redescubrimiento, es ver la obra de cincuenta años de mi papá, cuadros que yo había visto de chiquita. Recuerdo que era muy disciplinado, se levantaba, trabajaba desde temprano con la luz del día y nunca se iba a dormir sin limpiar los pinceles. Él disfrutaba mucho de su arte, me imagino que a veces sufría también como todos los artistas. Pero en general la sensación que yo tenía era que disfrutaba mucho su trabajo, pintaba con música clásica y no paró de trabajar un día de su vida, ni siquiera al final.”

Roda, Arte

María Fornaguera, su esposa, y Pablo Roda.

Mientras algunos recorren los pasillos del museo, su esposa, María Fornaguera, observa sigilosa los videos del maestro en el taller y algunas entrevistas con Gloria Valencia de Castaño, que hacen parte de la exposición. Se detiene en cada obra antes de la foto del reencuentro. El artista prolífico revive en cada una de sus pinturas, una pasión que no abandonó sino hasta el día de su muerte a los 82 años.

—“Yo soy bióloga, no soy de la rama del arte. Me pasaba con papá en su estudio desde muy chiquita, me dediqué a la biología y tal vez ahora de vijeita me conecto de nuevo con su obra porque estoy en el mundo del diseño. Observo las montañas, las flores, el tema de la naturaleza en sus pinturas. En algún momento mientras vivía en Barcelona intenté ingresar a estudiar arte. Después tuve un sueño, llegaba a mi primer día de clase y el profesor era papá. Nunca estudié arte, pero creo que papá era una figura muy respetada, hasta nos daba un poquito de miedo comentar algunas cosas de sus cuadros.” cuenta Juana Roda.

La exposición estará en el Museo Nacional de Colombia hasta el próximo 3 de agosto.

@museonacionalco

Roda, Arte

 Marcos Roda

Roda, Arte

Pedro Roda

@Lauquiceno