Bogotá registró en enero los índices más altos de temperatura y de radiación solar. Según el Ideam, enero 27 fue el día más caluroso con 25,6 grados centígrados y un promedio de radiación acumulada de 7008 WH/m2. El promedio histórico de radiación diario de este mes es de 4521, pero para este año fue de 5456, lo que significa que el aumento fue de 20.7%, lo que incrementa la posibilidad de lesiones en la piel, la cuales pueden llegar al cáncer.
Pero este no es el único riesgo en la salud de los bogotanos, las enfermedades respiratorias están a la orden del día, además de las altas temperaturas originadas por el fenómeno del niño, se le agrega los altos índices de polución que se han presentado en lo que va corrido del año.
Los incendios forestales y la contaminación generada por los buses de trasporte público han llevado a que Bogotá tenga los más altos valores de polución. La Secretaria Distriltal de Ambiente a través de 10 puestos de control verificó que la ciudad presentó un aumento de partículas de PM10 y PM25, en un 35 y 45 por ciento.
PM25 son partículas muy pequeñas que están en el aire y que pueden entrar a través de las vías respiratorias trayendo consigo afectaciones al organismo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclara que el límite de micras presentes en el ambiente deben ser de 100 (PM25). Según el Observatorio ambiental de Bogotá, se han registrado 180 micras en algunos puntos de Bogotá como Teusaquillo, El Tunal y San Cristobal. Lo que puede generar enfermedades de tipo respiratorio.


