Crónica de un paro anunciado

Publicado por: sebastian.alvira el Mié, 28/04/2021 - 17:46
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Este miércoles se llevó a cabo el Paro Nacional, una protesta convocada en contra del Gobierno de Iván Duque y la reforma tributaria que presentó. Así transcurrió.
Crónica de un paro anunciado
Créditos:
Luis Cuellar/Kienyke.com

A lo largo de este miércoles 28 de abril se llevo a cabo el Paro Nacional, una protesta convocada por la Central Unitaria de Trabajadores, Fecode y otros sectores que rechazan la política del actual Gobierno, y en especial, la reforma tributaria que presentó para cubrir el hueco fiscal y responder por los programas sociales creados durante la pandemia.

La jornada de protesta inició sobre las 5 de la mañana en algunos puntos del país. En Bogotá, desde las primeras horas del día se reportaron bloqueos, principalmente, en las inmediaciones a las estaciones y portales de TransMilenio; el sistema de transporte funcionó de manera intermitente durante todo el día. 

En Suba empezó el viacrucis de muchas personas que tuvieron salir de sus casas hacia sus trabajos. Allí se registraron los primeros bloqueos y se dejó de atender el Portal, junto con las estaciones Campiña y 21 Ángeles. Luego, se reportaron bloqueos en la Avenida Boyacá con Calle 62 Sur y se canceló la alimentación en Portal Usme y Molinos.

Las principales afectaciones en la movilidad se dieron en los servicios de TransMilenio de los Portales Américas, Suba, y El Dorado. Los dos últimos cerraron durante algunas horas, hasta cuando fue posible dispersar a los manifestantes que bloquearon el paso de las rutas.

La situación no fue diferente en otras ciudades del país. Por ejemplo, el Sistema Integrado de Transporte Masivo (MIO) de Cali, Valle del Cauca, fue suspendido de manera temporal debido a los bloqueos generados y el vandalismo contra algunos buses. En el sector del Paso del Comercio un bus fue incinerado.

En la capital vallecaucana los indígenas del pueblo misak derribaron la estatua de Sebastián de Belalcázar, el conquistador español que fundó Cali el 25 de julio de 1536. Los misak afirmaron que ese acto fue una reivindicación frente a un "genocida".

En el Parque Nacional, en Bogotá, se reunió una importante cantidad de manifestantes que, entre arengas y música, mostraron lo mejor del talento colombiano. Allí, los gremios convocantes trabajaron en pro de transmitir el mensaje más importante de la jornada: no a la violencia durante las marchas. 

Entre tanto, en Cali sucedía un hecho bastante particular. Algunos vándalos aprovecharon las manifestaciones para entrar a grandes locales comerciales para saquearlos; uno que otro logró robar televisores y motocicletas. Sin embargo, se pudo evidenciar que las personas que salieron a marchar tenían claro que el objetivo no era atacar civiles, sino protestar en contra de un Gobierno que en plena pandemia quiere sacar 26,1 billones de pesos de los bolsillos de los colombianos. Entonces, los manifestantes que fueron testigos del hecho exigieron a los vándalos devolver los objetos robados.

En diferentes videos que circulan en redes sociales se puede observar a varios ciudadanos arengando: "los buenos somos más", al tiempo que cargaban en sus espaldas los televisores que habían sido sacados de los almacenes por unos cuantos desadaptados. 

La situación en el Valle del Cauca no fue la mejor, pues solo se pudo controlar la marcha por algunas horas. Después de ello los ánimos se calentaron, los daños a algunos establecimientos empañaron la jornada y las autoridades tuvieron que tomar medidas. La Alcaldía De Cali decretó toque de queda a partir de la una de la tarde, pero minutos después decidió que regiría desde las 3:00 de la tarde y hasta el domingo 2 de mayo a las 5:00 de la mañana. 

"A todos los caleños y caleñas. Nos encontramos en un día especialmente tenso y difícil. Un día donde la psiquis colectiva no está tranquila producto de la situación del covid-19 y de las consecuencias socioeconómicas del mismo", expresó Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali. 

En Pasto, las manifestaciones transcurrieron en completa armonía hasta el medio día. El arte y la música se tomaron las calles de la capital nariñense. En el sector de la Panamericana, motociclistas y estudiantes entonaron el popular himno antifascista Bella Ciao, pero con una versión muy colombiana, para protestar contra el gobierno de Iván Duque. 

Pero la música paró de sonar y se presentaron varias confrontaciones con las autoridades, por lo que hacia las 3:00 de la tarde se decretó un toque de queda en Pasto por las alteraciones al orden público presentadas en medio de las manifestaciones contra la reforma tributaria. La medida comenzó a las 5:00 p.m. de la tarde e irá hasta las 5:00 de la mañana del jueves 29 de abril.

En Neiva, en horas de la tarde fue derribado a martillazos y con piedras el busto del fundador de la ciudad, Diego de Ospina y Medinilla, ubicado en el parque Santander. Posteriormente, fue derribada la estatua del expresidente colombiano Misael Pastrana, la cual se encontraba sobre un pedestal en la Plaza de Banderas de la Gobernación del Huila.

A esa misma hora, la marcha en Bogotá ya se había concentrado en la Plaza de Bolívar. Allí, miles de ciudadanos cantaban en contra del gobierno de Iván Duque y su reforma tributaria. La lluvia llegó y con ella los gases lacrimógenos que lanzó en ESMAD en contra de los manifestantes por la aglomeración que había en el lugar.

Los ciudadanos que acudieron a la mítica plaza tuvieron que salir de allí. Al hacerlo, se encontraron con un hecho admirable que demostró que el inconformismo contra el Gobierno unió a muchos colombianos. Barras de los equipos Millonarios, Santa Fe y Nacional se unieron en medio de la marcha y sus colores no fueron impedimento para gritar a una sola voz. 

Las movilizaciones van llegando a su fin, en varias ciudades ya terminaron y en algunas tendrán que terminar en pocas horas, por cuenta de las medidas restrictivas que han sido impuestas para contener el avance del covid-19.

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