Cuando los tacones se convierten en enemigos de las mujeres

Cuando los tacones se convierten en enemigos de las mujeres

7 de julio del 2013

Los tacones altos pueden traer graves problemas de salud a las mujeres. Callos, inflamaciones, nervios comprimidos, grietas en los huesos de los pies, dedos de martillo, juanete y tendinitis de Aquiles, son algunos de los males que pueden afectar y deformar los pies. A causa de su uso, las mujeres sufren hasta cuatro veces más lesiones y problemas en los pies que los hombres.

Michael Liebow, podólogo estadounidense, asegura que este tipo de zapatos modifica la posición y el funcionamiento natural del pie. “Los seres humanos están destinados a caminar del talón a la punta del pie, con la pierna en un ángulo de 90 grados y el tobillo a un rango de 60 grados de movimiento durante las actividades diarias normales”, explicó Liebow al periódico The Washington Post.

Los pies sufren más de lo que se piensa con los tacones. Según un estudio realizado por este especialista, los callos que se forman en el talón del pie son los más comunes. También puede sufrirse de una inflamación dolorosa donde los dedos se unen a los pies, rotura de los huesos y de nervios comprimidos, especialmente, al tener zapatos puntudos.

Tacones, Kienyke

Además, cuando se usa este tipo de zapatos los dedos pueden sufrir de una malformación llamada dedos de matrillo que se genera principalmente en la tercera falange del pie. La tendinitis de Aquiles se produce por la tensión y relajación continua de este tendón, es decir, por la acción de ponerse y quitarse los tacones. La postura natural del cuerpo también se altera.

Los dolores en los pies son otro punto importante. Una inflamación en el tejido conectivo de la parte inferior del pie puede necesitar de tratamientos con antiinflamatorios orales, esteroides orales, inyecciones de cortisona, zapatos especiales y hasta el uso de muletas.

Por su parte, la rodillas siempre hace un gran esfuerzo al usar los tacones. Puede terminar en una enfermedades como la osteoartritis, artrosis y artritis.

Sobre la altura del tacón, Erika Schwartz, podóloga estadounidense, aconseja que deban evitarse los tacones tipo aguja. La razón es que con un tacón delgado es más probable tener esguince de tobillo, la ruptura de un hueso o una lesión en los ligamentos del tobillo.

Finalmente, Liebow, asegura que la mayoría de las mujeres podrían manejar un tacón de 2.5 centímetros o 5 centímetros y tener efectos secundarios mínimos.