Desde el infierno en la Cárcel Modelo de Bogotá

Desde el infierno en la Cárcel Modelo de Bogotá

10 de Septiembre del 2012

Jose Pinto es un interno que purga una condena de cuarenta meses en la Cárcel Modelo de Bogotá por narcotráfico.  “Me encontraron dos kilos de cocaína”, acepta. Ya he purgado 27 meses y quince días. Esta próximo a salir en libertad condicional, pero antes quiso dejar su testimonio sobre el infierno que se vive en las cárceles de Colombia.

¿Cómo viven los presos en la Modelo de Bogotá?

Mire, en el Patio 5 hay 16 pasillos,y en cada uno hay un promedio de 26 celdas. En cada celda duermen 3 o 4 personas. Como si fuera poco, en los caminos del pasillo hay unas 80 o 90 personas durmiendo en el piso casi a la intemperie. En cada pasillo hay un promedio de 140 personas, osea un promedio de 2000 personas. Tengo conocimiento de  que en el Patio Cuatro hay más de 1800 personas, y  así  todos están sobrecargados. De allí las virosis, enfermedades respiratorias y estomacales. El servicio médico es pésimo, no se asignan citas y toca autorecetarse consiguiendo el medicamento en el mercado negro, pagando mucho dinero.

¿A esto se debe la nueva racha de epidemia de varicela y VIH en la cárcel?

A pesar de que el aseo es muy bueno, en los patios del norte efectivamente hay una epidemia de varicela, donde están los paramilitares. Empezó en los Patios 2A y 2B, también en el Patio Millenium, donde hay 50 o 60 muchachos con sida, cerca de ellos está el patio 1A, donde recluyen a los violadores o los condenados por acceso carnal violento, trata de blancas, acceso a menores, entre otros delitos, pero allí no ha llegado la epidemia. En estos sitios hay menos hacinamiento carcelario, pero más enfermedades.

¿Usted duerme en los pasillos o en las celdas?

Yo duermo en una celda, sobre una plancha media, pero como aquí todo es plata, me tocó comprarla.

¿Cuánto pagó para poder dormir en una celda?

Me costó $2.500.000 y cada seis meses debo dar un millón más. En la celda duermo con dos personas más, una en la plancha de arriba y otra en la plancha del hueco. La plancha alta vale: 700.000 mil pesos y la baja o el hueco 400.000 mil pesos. Yo duermo en la plancha media, ahí puedo recibir visitas y estar sexualmente con mi amiga o novia, sin que nadie nos moleste. Mis compañeros de la plancha alta y baja no lo pueden hacer, a menos de que yo les alquile mi espacio cuando no tenga visitas.

¿Cuánto cobra por el alquiler de su plancha?

Cobro $100 mil pesos,por seis horas, pero solo en ciertas ocasiones, pues no me gusta estar todo el día de visitas en el patio. Por lo general, paso la mayoría del tiempo en mi celda leyendo o durmiendo, pero los demás días me toca `chupar` patio por lo menos unas 12 horas diarias.

¿De dónde sacan ustedes los recursos económicos para mantener sus privilegios en el Patio 5?

Aquí adentro es como un centro comercial donde se encuentran celulares, droga, marihuana, botellas de trago, víveres, enlatados, relojes, ropa y zapatos. A veces nos fían cualquiera de estos `productos` y tenemos que pagarlos los días domingos después de las visitas. Por ejemplo un celular vale entre $150.000 y $1.000.000. Los más caros son los Blackberry, con los cual usted puede chatear con una persona que esté afuera. Los minutos valen 600 pesos y hay cabinas asignadas donde podemos llamar.

¿Es cierto que desde las cárceles  los presos están chantajeando a las personas por medio de los celulares?

Sí,  es cierto en parte, no es tanto un chantaje sino un engaño. A veces envían mensajes de texto o grabaciones especiales, diciéndoles a las personas que se ganaron un premio de 5 o 10 millones de pesos, pero que tienen que recargar con 50 o 100 mil pesos a un número específico. De esta forma las víctimas  recargan los celulares a los presos para que ellos hagan la reventa en la cárcel.

¿Qué otra clase de negocios se mueven en la cárcel?

Comida a la carta. Por ejemplo, si yo quiero una mojarra, sobrebarriga o lomito, lo puedo encargar a un costo  de entre $15.000 a $30.000. Un pollo con Coca-Cola vale $30.000, pero lo que más nos gusta a los presos es el sazón de la familia, por eso muchos compañeros encargan comida como tamales, ajiaco, arroz con pollo, para revenderlos posteriormente.

¿En la Cárcel Modelo hay prostitución?

A las putas se les llama “Las pesas”; es decir, las mujeres que traen de las calles. Entre los guardias y los negociadores las inscriben, y las dejan entrar al patio para que presten sus servicios. La más fea cobra $50.000 y la más bonita hasta $500.000. El alquiler de la celda para cada polvo es de $100 mil pesos por dos horas.  Hay compañeros que en ocasiones entran hasta dos mujeres.

¿Eso quiere decir que en la cárcel se pueden hacer tríos sexuales?

Hasta orgías se hacen aquí. Un traqueto duro que fue trasladado a otra cárcel, metió varias veces a su celda hasta seis  mujeres. Inclusive nos contaba que esas chicas eran de catálogo de modelos y efectivamente estaban buenísimas. Cada una cobraba dos tres millones por ese ratico. Como usted podrá ver,  cada cual se da la vida que quiere en la medida de sus capacidades económicas. Muchos de nosotros no tenemos más remedio que imaginarnos que estamos con ellas y tener un “autopolvo”.

¿La masturbación es permanente?

Sí, dentro del pasillo podemos ver películas porno, las alquilamos y las proyectan. Una buena “pajita” nos relaja y tranquiliza los nervios. La última película porno que pude ver me dejó muy “caliente”. Lo que más rabia nos da es que a la comida le ponen alcanfor para evitar que nos excitemos sexualmente mucho.

Ahora con la nueva medida de `Pico y Placa`, para descongestionar las visitas sexuales los domingos, esto se va a poner peor, pues solo pueden ingresar al patio las mujeres de dígitos pares e impares según la terminación de su cédula. Es decir cada 15 días uno puede estar con su hembra. Ahora se volvió un carro y la cárcel está más congestionada que las calles de Bogotá.

¿Qué recuerdo doloroso le queda de su estadía en la Cárcel Modelo?

Hace unos meses hubo un muchacho de unos 32 años que fue condenado a 30 años de prisión y llevaba aquí varios meses. Cuando supo la noticia se ahorcó. Yo lo vi en la mañana con los ojos desorbitados y la lengua afuera botando babaza. No me pude contener y vomité, defecándome también en los pantalones de la impresión. Todavía me sueño con su cara deforme y tengo pesadillas, inclusive me veo afuera de éste infierno y cuando me monto en el carro para irme a mi casa, quien lo maneja es el compañero ahorcado. Me bajo y me devuelvo corriendo a la cárcel encerrándome en mi celda. Al despertarme me doy cuenta de que estoy encerrado y empiezo a llorar: es mi desgracia y desdicha.

¿Cómo logran alguna  tranquilidad durante  día?

Hacemos caso al honor entre ladrones, en ocasiones nos contamos nuestras penas, formamos grupos de apoyo, y cuando estamos a punto de matarnos, desesperados por el encierro, nos escuchamos, y eso nos descansa. Algunos compañeros que llevan varios años de encierro conocen las intenciones de quienes se van a matar y los consuelan. Es como si ellos tuvieran tanta experiencia que alcanzan a oler la muerte cuando está cerca. Así se ha salvado la vida de muchos, llegando a cortar los lazos que se han puesto alrededor de sus cuellos los suicidas desesperados.

Finalmente, ¿qué es lo primero que usted piensa hacer cuando salga de la cárcel?

Ir al restaurante de comida rápida El Corral, y pedir una gigantesca hamburguesa a la parrilla con una malteada doble de frutos rojos, anillos de cebolla y papas fritas. Después de eso voy a confesarme a la iglesia de Santa Marta, luego me voy a la terminal de transporte para tomar un bus que me lleve a mi tierra y abrazar a mi mamita por una hora. También meterme a la cama con mis dos hijos, abrazarlos, y ver con ellos televisión. Empezaría a trabajar desde cero y jamás, lo juro por Dios que me escucha, volveré a buscar el dinero fácil en el narcotráfico. Le pido a Dios y a la Virgen de las Mercedes que no me dejen regresar a este horror de lugar.