El colombiano que pesa en Pacific Rubiales

El colombiano que pesa en Pacific Rubiales

27 de Marzo del 2012

La primera persona que contactaron los venezolanos Serafino Iacono, Miguel de la Campa,  Ronald Pantin y Francisco Arata, para arrancar su aventura petrolera en Colombia, fue al empresario Augusto López. Después de su retiro de la presidencia del Grupo Santodomingo, una década atrás, López se había dedicado a consolidar su  portafolio empresarial que integraba el sector minero.

El colombiano ya había incursionado en el negocio, que se convirtió en la gran oportunidad para los inversionistas extranjeros a partir de la escisión de Ecopetrol, la cual permitió el nacimiento de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que administra los recursos de ese sector. Esta decisión del gobierno Uribe estimuló la explotación del subsuelo colombiano en condiciones muy favorables para el capital foráneo.

El encuentro con los venezolanos se dio en 2004, y Augusto López pasó a ser el puente entre los extranjeros y, el entonces, presidente Uribe. Un rol clave para el éxito de la empresa canadiense Pacific Rubiales. Los empresarios que contaban con un importante respaldo de capital canadiense, con el que fundaron Pacific Stratus Energy, vieron la oportunidad a su medida, como lo reconoció uno de los socios, Ronald Patin: “Los planetas se alinearon. Fue una combinación de las políticas de Uribe, las nuevas leyes de hidrocarburos, las políticas de seguridad nacional y una geología muy prometedora”. Así, rebautizaron dicha compañía, cuando apareció la posibilidad de trabajar en Campo Rubiales, en el Meta, gracias a los derechos que vendió Germán Efremovich, el brasilero dueño de Avianca.

Han sido siete años de crecimiento continuo, logrado utilidades cercanas a los 554 millones de dólares en el último año, el doble de las reportadas el año anterior. Después vendría la compra de la Frontino Gold Mine, en la que López nuevamente jugó un papel crucial, sobre todo en el tránsito hacia Grancolombiagold, empresa que preside la ex canciller María Consuelo Araujo.

Los cuatro venezolanos, los mayores accionistas y administradores de la petrolera, tienen a Augusto López como principal asesor.

La junta de Pacific Rubiales, donde se cocinan las decisiones de fondo, está compuesta por los mismos cuatro venezolanos, promotores del proyecto inicial, y su colega del sector petrolero Miguel Rodríguez, los colombianos Augusto López, el ex ministro de minas Hernán Martínez y Víctor Rivera  -quien fuera el alto comisionado para la protección de la infraestructura energética en el primer gobierno de Uribe –  El canadiense Neil Woodyer y el brasilero nacionalizado en Colombia Germán Efremovich, quien tenía la concesión de Campo Rubiales y se la vendió a los venezolanos.

Están pendientes de posesionarse como miembros de la junta directiva los recién nombrados, Francisco Solé, vocero del Grupo Planeta, y el canadiense Dennis Mills, que ha tenido roles en el gobierno canadiense y en la industria petrolera de su país.

Nadie sabe si dentro del rol de López está también el de aconsejar a Pacific Rubiales en la controversia con Ecopetrol, conocida en los últimos días por no pagar a la estatal petrolera una multimillonaria suma adicional, estipulada en el contrato del pozo de exploración Quifa 1, en los Llanos Orientales.