El hombre que vende videos íntimos de famosos

El hombre que vende videos íntimos de famosos

14 de Abril del 2016

Kevin Blatt es un estadounidense que se dedica desde el 2004 a la compra y venta de los derechos de autor que tienen los vídeos pornográficos de las celebridades de HollyWood.

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Se considera como el magnate de la industria íntima de los famosos y todo vídeo explicito de alguna celebridad que alguien haya visto, ha pasado por sus manos.

Inició su carrera con la transacción de la cinta íntima que vinculaba a Paris Hilton en el 2004, 1 Night in Paris en el 2004. Allí la famosa estadounidense aparece junto al famoso jugador de Poker, Eick Salomon.

El video tuvo que ser publicado en el Red Light District Video por problemas legales los cuales Blatt no pudo solucionar.

La carrera de este pornógrafo accidental, como él se denomina, comenzó cuando la revista Hustler publicó unos desnudos de la esposa de John F. Kennedy, Jackie Onassis.

Fue allí cuando se empezó a generar el morbo por querer ver a personas famosas como llegaron al mundo.

Poco después ser armó la polémica con la publicación del vídeo de Pamela Anderson con el guitarrista de la banda de Rock y Heavy Metal Mötley Crüe, Tommy Lee.

Luego de haber firmado con Paris Hilton sobre quién se quedaba con los derechos de autor de su video íntimo, los medios de comunicación se encontraban en frente de su casa y las emisoras de radio querían tenerlo en los programas de la mañana para entrevistas.

Poco después la gente timbraba en la puerta de su casa afirmando tener cintas de famosos y su trabajo era verificar la procedencia del material. Todo tenía que hacerlo bajo un marco legal para no meterse en problemas y hacer que su negocio creciera.

Acudían a Blatt porque la gente del común no tenía un permiso específico para publicar los videos. Después de una reforma a la publicación del material íntimo se requerían documentos legales para su posterior distribución.

Al tener Kevin el 100% de los derechos de las cintas, él acudía con abogados a las casas de la celebridades para venderles el otro 50% de los derechos y preguntar si querían que se publicará.

Asombrosamente varias celebridades accedieron a comprar la mitad y a firmar el permiso para que el material fuera publicado.

Sin embargo, Kevin no era un extorcionista ya que les daba la libertad de escoger si querían que las cintas fueran publicadas. Por otro lado la suma de dinero que Blatt pedía era insignificante para lo que las celebridades ganaban anualmente.  

“Se trata de vender lo que se pueda, ese es el fin del negocio”, indicó Blatt en una entrevista con Vice.

Usualmente llegaba una cinta semanal a sus manos. Y muchas de las cosas que ha visto en las cintas son escenas homosexuales, lésbicas  y fetiches de algunos directores de Hollywood.

Su negocio empezó a mejorar con el vídeo de Kim Kardashian, lo que generó una idea errónea de lo que se requería para ser una persona famosa. Se pensaba que era cuestión de desnudarse ante una cámara.

En el 2014 había salido una posible competencia a su negocio, y fue las fotos de más de 50 actrices de Hollywood en las que aparecían en situaciones comprometedoras.

Para Blatt no era la gran cosa y mucho menos veía a la página The Fappening como competencia por la publicación de las fotografías.

Como eran accesos ilegales a la información, Blatt lo veía con repudio y como un acto irrespetuoso a la intimidad de las mujeres afectadas. Nadie cobraba por dichas fotos, son totalmente gratuitas y al alcance de todos.

En el último año vendió más de lo que produjo en sus primeros 10 años. El negocio prosperó bajo un marco legal.

El objetivo principal de Blatt es mostrar que las celebridades son humanas, él quiere que la gente las vean como  personas corrientes que tienen la necesidad de tener relaciones sexuales. Pero más que eso es simple entretenimiento.