Eike Batista, el hombre más rico de Brasil, es aficionado a las lanchas motorizadas. Su gusto por este deporte lo llevó a ser campeón mundial de Super Powerboat Offshore, una categoría en las carreras náuticas.
Aunque se consolidó como un gran deportista en su país, hoy ostenta un puesto importante en el mundo. Según la Revista Forbes, Batista es el séptimo hombre más rico del mundo, con una fortuna de 30 mil millones de dólares.
¿Qué hace Batista en Colombia? El empresario encontró en la región de San Juan en La Guajira, el quinto depósito de carbón más grande del planeta. El grupo EBX, un consolidado de empresas de propiedad del brasileño, estudió los suelos de las reservas carboníferas de San Juan y determinó que puede generar 672 millones de toneladas al año, es decir que por 20 años la empresa puede extraer casi 28 millones de toneladas, según publicó la revista Dinero.
La mina de San Juan puede generar 672 millones de toneladas de carbón al año.
Batista es hijo de una alemana, y según él, de ella aprendió la disciplina. Su padre, Eliezer Batista, fue ministro de Minas y Energía en dos ocasiones. Eike vivió en Suiza, Alemania y Bélgica, siempre siguiendo a su padre. A los 18 años, durante su vida como estudiante en Aquisgrán (Alemania), trabajó vendiendo pólizas de seguros puerta a puerta.
De regreso a Brasil se dio cuenta de que su padre le había heredado el gusto por la minería. Empezó a invertir en oro y diamantes. A los 21 años creó su primera empresa. En Brasil es considerado un Rey Midas: todo lo que toca se convierte en oro. En Colombia espera hacer lo mismo.
La mina de San Juan puede generar 672 millones de toneladas de carbón al año.
Batista es hijo de una alemana, y según él, de ella aprendió la disciplina. Su padre, Eliezer Batista, fue ministro de Minas y Energía en dos ocasiones. Eike vivió en Suiza, Alemania y Bélgica, siempre siguiendo a su padre. A los 18 años, durante su vida como estudiante en Aquisgrán (Alemania), trabajó vendiendo pólizas de seguros puerta a puerta.
De regreso a Brasil se dio cuenta de que su padre le había heredado el gusto por la minería. Empezó a invertir en oro y diamantes. A los 21 años creó su primera empresa. En Brasil es considerado un Rey Midas: todo lo que toca se convierte en oro. En Colombia espera hacer lo mismo.
