El Papa que no quería ser Papa

El Papa que no quería ser Papa

14 de marzo del 2013

El nuevo Papa, Jorge Marío Bergoglio, es austero, tiene un solo pulmón, le gusta vestirse de negro, pasar inadvertido y comer solo. Es adversario de los Kirchner y su pasado como superior provincial de los Jesuitas durante la dictadura militar argentina lo marcó hasta el  punto de que se declara un defensor acérrimo de los Derechos Humanos, aunque también lo vinculan con la desaparición de algunos niños durante esa época.

“Mi papá siempre decía que cuando vayas subiendo vayas saludando a todos, que son los mismos que te vas a encontrar cuando empieces a bajar”, fueron las palabras que Jorge Bergoglio, ahora el Papa Francisco I, le dijo al padre Guillermo Marcó, el día en que Juan Pablo II lo proclamó cardenal en 2001.

Francisco I nació en el barrio Flores de Buenos Aires en 1936 y es el primer líder de la Iglesia Católica no europeo en más de mil años. También entra a ser el Papa número 266 de la Iglesia Católica. Proviene de una familia descendiente de italianos, de clase media, conformada por sus padres y cinco hermanos (Tres hombres y dos mujeres).  Su papá era empleado ferroviario, y su mamá, ama de casa.

Kienyke Papa Francisco I

Francisco I es un hombre austero, le gusta comer solo en su casa y salir a pasear por la ciudad en metro o en bus. Se dice que escucha tangos y lee a Borges. 

En abril de 2005, el día en que Joseph Ratzinger fue elegido para suceder a Juan Pablo II, Bergoglio había sido su mayor contrincante con 40 votos en esa ocasión. El periódico La Nación afirmó que el Papa no quería que votaran por él.  “Nunca quiso que lo trasladaran a Roma; siempre quiso quedarse en su país”, contó en ese momento Andrea Tornielli, vaticanista de Il Giornale.

En su juventud Bergoglio se diplomó como técnico químico y estudió humanidades en Chile. Concurrió al seminario de Villa Devoto y a los 21 años ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote en 1969 y al poco tiempo perdió un pulmón por distintos problemas respiratorios.  Cuando fue elegido arzobispo de Buenos Aires sorprendió a los miembros de la Iglesia, porque el curso regular antes de asumir este cargo habría sido pasar por el arzobispado en otra ciudad de Argentina, y Bergoglio no había sido ni siquiera párroco.

Sobre la figura de Francisco I  también reposan distintas acusaciones que lo vinculan con la dictadura militar argentina. Bergoglio ha tenido que testificar en el juicio de la Escuela Mecánica de la Armada por delatar y retirar la protección a dos sacerdotes jesuitas: Francisco Jalics y Orlandio Yorio, quienes asumieron una posición activa en la defensa de los pobres. De igual forma ha tenido que declarar por petición de la Fiscalía y las Abuelas de la Plaza de Mayo acerca  del robo de bebés nacidos en cautiverio.

Un hombre solitario 

Del nuevo Papa se cuenta que es un hombre austero, quien come solo y por lo general alimentos frugales. No le gusta exponerse mucho ante los medios de comunicación y es tan medido que cuando fue elegido cardenal por el Papa Juan Pablo II no compró un traje nuevo, sino que ordenó arreglar el que usaba su antecesor, Quarracino.

Kienyke Francisco I y Benedicto XVI

En abril de 2005, el día en que Joseph Ratzinger fue elegido para suceder a Juan Pablo II, Bergoglio había sido su mayor contrincante con 40 votos. El periódico La Nación afirmó que el Papa no quería que votaran por él en esa ocasión. 

Antes de ser elegido Papa, el arzobispo de Buenos Aires vivía en un edificio de la Curia, al lado de la catedral en un apartamento de cuatrocientos metros cuadrados, con muebles antiguos y cuadros del siglo XVIII. Francisco I medita todos los días de 4 a 7 de la mañana y escucha por lo general música clásica o tango. También lee desde Borges hasta Marechal y Dostoievski. Le gusta el fútbol y es hincha del San Lorenzo.

Otro de sus aspectos más íntimos fue una fuerte amistad con su maestra de primer grado, Estela Quiroga, en la Escuela N° 8, Distrito Escolar N° 11, a quien  le escribía continuamente para hablarle sobre su vida. La profesora de Bergoglio murió en el 2006 a causa de una neumonía.

Una de las facetas más controvertidas del nuevo Papa es que nunca mantuvo una buena relación con los Kirchner y otros gobernantes, por distintos temas como  el uso de métodos anticonceptivos y el matrimonio entre personas del mismo sexo, a los que se opone. Jamás recibió a Néstor Kirchner durante su presidencia, a pesar de que éste le pidieran varias audiencias.

A partir de este momento Francisco I deberá asumir grandes responsabilidades ante una Iglesia en crisis ante los múltiples escándalos de abusos sexuales,  las cuentas del vaticano, la corrupción dentro de la Iglesia, y otros temas álgidos como el celibato y el papel de la mujer en esa institución.

Fuentes:

La Nación

El Clarín

El País de España

El Diario.es