El pianista Óscar Acevedo sabe que 30 años ameritan otro disco

El pianista Óscar Acevedo sabe que 30 años ameritan otro disco

14 de octubre del 2014

El pianista Óscar Acevedo celebra 30 años de trayectoria con una gira de conciertos. Recibió un homenaje en Cartagena durante la quinta versión del Festival Voces del Jazz y ahora apunta a que el material de la gira sea un nuevo disco.

Acevedo dijo a KienyKe.com que en los aviones en los que ha montado en medio de los homenajes pensó en grabar el repertorio que él y su orquesta presentarán durante la gira. Adelantó que existe una oferta, así que el plan es grabar antes de terminar 2014 para publicar el año que viene.

Este trabajo se sumaría a sus otros títulos discográficos: Como un libro abierto (1996), Dedicatoria (1999) y el DVD Jazz colombiano en vivo (2013), y las publicaciones Todo Vale, La Vida Suena, Dialogue with evolution.

Vea la programación de los conciertos de Óscar Acevedo.

Acevedo, que según los expertos es “un referente en la consolidación del jazz en Colombia”, también es compositor, arreglista, docente y columnista. Habló de música y otros temas con KienyKe.com.

¿Cómo se sintió en el homenaje en Cartagena?

Muy bien. Es emocionante ver lo que hacen los músicos cuando compiten y buscan un lugar destacado, se animan entre sí y celebran la participación de todos. Es algo que no se ve en otros casos. Es la única comunidad que tiene un hermanamiento en esos casos. Hay mucha camaradería.

¿Qué significa para usted el homenaje?

Nunca había tenido la oportunidad de asistir a un concurso en torno a mi obra. Eso se hace en círculos académicos muy específicos y resultó una maravilla que 150 músicos de lugares tan diversos como Venezuela, Cúcuta, Pasto o Cartagena estuvieran tocando mi repertorio. Este repertorio le queda a estos muchachos y es una forma de divulgar mi trabajo.

¿Qué es lo primero en lo que se fija cuando alguien más interpreta su obra?

Uno se acostumbra al original. Algunas versiones son más próximas a la que uno toca y las siente más cercanas. Otras se alejan del original y cuestan más trabajo. Es una cuestión de hábito.

¿En 30 años cómo ha evolucionado el jazz en Colombia?

En los 80 había una programación cultural muy activa. Uno no lo cree, pero el Banco de la República y los centros del Colombo Americano hacían muchos recitales. El Departamento de Estado, por la crisis de seguridad en Colombia, aconsejó a sus ciudadanos no visitar Colombia y el Colombo Americano invitaba a los recitales a bandas nacionales, entre ellas en las que yo figuraba. Esa circunstancia me sirvió para entender más el país, esa Colombia que no es Bogotá.

En los años 80 había en torno al jazz un círculo de unas 40 personas en Bogotá y aficionados ocasionales afuera, pero ahora, con internet, la masificación se está dando y gente común y corriente escucha jazz como escucha cualquier manifestación como la música clásica u otras. Hay mucha gente tocando jazz en Colombia. Conservatorios con 20 o 25 años de trabajo sacan profesionales que tocan bien el jazz para que la gente lo disfrute.

Oscar Acevedo

¿En sus viajes por Colombia logra identificar la identidad del país a través de su música?

Hay unas casillas que son un poco cuadriculadas: que el Occidente es salsa y el interior gente de cuerdas, generalidad que más o menos aplica, pero en el Caribe hay gente haciendo música contemporánea, electroacústica, rock, entonces no funciona encasillar de esa forma, pero sí me baso en las manifestaciones como la cumbia en Barranquilla y el joropo en le caso del Llano colombiano para construir mi repertorio.

¿Alguna vez le ha sido infiel al piano?

Sí, estuve cantando y toqué guitarra. Canté en serenatas  y las canciones de Los Beatles. Me he concentrado más en la composición y la producción y para esas labores el piano es la herramienta más útil.

Usted ha trabajado para el cine. Hablemos de ejemplos en donde la música y el cine son un buen matrimonio

Fellini. Y toda la obra que trabajó con Nino Rota. Además el argentino (Luis Enríquez) Bacalov que ganó un Óscar por la música de ‘El Cartero’. Y Lalo Schifrin, también argentino.

¿Escribir sobre música es tan interesante como producirla?

Es un recreo. Es mirar los toros desde la barrera. Analizar, criticar, discernir, ahí logra uno otros aspectos. Además comparte con los lectores para que se enamoren más de la música. Escribir me sirve porque asistir a los mejores conciertos para luego escribir sobre ellos es útil para escuchar cómo otros abordan su repertorio.