Hernán Peláez, el melómano generoso

Hernán Peláez, el melómano generoso

22 de diciembre del 2014

Por @MauricioCP88

Sin lugar a dudas este será uno de los días más tristes del programa radial más escuchado de Colombia. Tras 23 años al frente del equipo que durante tres horas diarias informa con un estilo único, el doctor Hernán Peláez, hoy, 23 de diciembre, se retira de la dirección y conducción de ‘La Luciérnaga’.

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El doctor Peláez, de 71 años, considerado por muchos como el mejor comentarista de fútbol del país y el mejor director de radio que existe en la actualidad, hizo pública su renuncia a La Luciérnaga el pasado mes de septiembre, su lugar será ocupado por el periodista de Caracol Radio, Gustavo Gómez.

“Por más que uno se prepare para el retiro, sé que sufriré”, dijo el doctor Peláez hace un par de años, refiriéndose a su eventual despedida de La Luciérnaga. Hoy, cuando su voz se va de este espacio radial, no solo él está triste, lo están sus compañeros de trabajo, sus amigos y los millones de oyentes que tarde a tarde escuchaban su serenidad, paciencia y fino humor con los que conducía a los periodistas y humoristas del programa.

Hablar de Jorge Hernán Peláez Restrepo, según colegas, subalternos y sus más grandes amigos, es hablar de un hombre serio, aplomado, estricto, inteligente; en palabras de Wbeimar Muñoz, recogidas del libro ‘Las historias de Henán Peláez’, del periodista Édgar Artunduaga, el doctor Peláez es un “maestro de maestros”.

La faceta más conocida de don Hernán, como con respeto lo llaman muchos, a parte de ser el timonel de la Luciérnaga desde hace más 23 años, es el de gran conocedor del fútbol. “Es un sapiente del fútbol”, le dijo a KienyKe.com don Gabriel Muñoz López, colega y gran amigo del doctor Peláez desde hace más de 40 años.

(Escuche a Gabriel Muñoz López despidiendo a Hernán Peláez de La Luciérnaga)

Peláez melómano

Otra de las caras del profesor Peláez es su afición por la música popular. El bolero, el tango y la salsa clásica son los géneros que disfruta escuchar y bailar. Entre más viejos y menos conocidos sean los temas más generan en él un interés por conseguirlos, tenerlos,escucharlos y enseñárselos a los oyentes, quienes están acostumbrados a viajar en el tiempo gracias a la música con la que acompaña la tarde de millones de colombianos.

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Desde que dio a conocer su retiro de los micrófonos de La Luciérnaga, el doctor Peláez no aceptó entrevistas. Según personas cercanas a él, así lo pidió porque no es un hombre de egos, no le gustan los homenajes.

Aunque el ‘profe’ Peláez no dio explicaciones del porqué tomó la decisión de terminar el contrato como director del programa, sus amigos y colegas, Édgar Artunduaga y Gabriel Muñoz López, entre otros, indicaron que lo hizo por fatiga y porque quiere compartir más tiempo con su familia, sobre todo con sus nietos, quienes son su motor.

Hernan-Pelaez-P

Los dos periodistas lamentaron el retiro del doctor Peláez. Don Gabriel Muñoz, conocido por las nuevas generaciones gracias a la imitación que de él hace Pedro González (Don Jediondo) con la frase “Precioso Horario…pero tengo programa”, indicó que Caracol no debió haberlo dejado ir y que la empresa tuvo que haber hecho algo para retenerlo un poco más. Por su parte, Artunduaga, quien trabajó con Peláez en La Luciérnaga por más de diez años, le indicó a KienyKe.com que él esta seguro de que aunque “Peláez hubiera podido quedarse otros años frente a La Luciérnaga, merece un descanso”.

El amor por la música del doctor Henán Peláez viene desde que era un niño en su natal Cali. Según Artunduaga, el ‘profe’ Peláez creció oyendo las canciones que su padre, don Ernesto Peláez, escuchaba en su radio Philips de tubos. En aquella época, él niño Peláez oía a Hugo Romani, Leo Marini, Roberto Ledesma, Bienvenido Granda, entre otros.

Es precisamente Bienvenido Granda, el bolerista cubano, apodado ‘el bigote que canta’, uno de los artistas que más admira el doctor Peláez. El gusto de don Hernán por este artista lo compartía con el nobel colombiano Gabriel García Márquez, de quien anota Artunduaga, se dejó el bigote en honor al cantante de boleros que falleció a los 68 años en México.

El doctor Peláez cuenta que las primeras veces que escuchó a Granda lo hizo de muy niño en un café de Cali llamado Siglo XX. En materia de tangos, según lo recopila el libro ‘Las historias de Henán Peláez’, los preferidos del ‘profe’ son Argentino Ledesma, Alberto Castillo y Ángel Vargas, todos ellos nacidos en Argentina y ya fallecidos.

El amor del doctor Peláez por la música no se queda solo en escucharla, es, según el periodista Muñoz López, un estudioso del tema.

Cuenta don Gabriel que el doctor Peláez investiga y lee constantemente sobre los artistas y los grupos que son de su interés. “Investiga mucho, lee biografías, se averigua la historia tanto del artista como de las producciones y acompaña esta información con su prodigiosa memoria”, dijo don Gabriel Muñoz.

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“Antes de llegar a la cabina ya sabe cuál es el o los artistas que esa tarde acompañarán a los oyentes durante cortos minutos. Cuando él presenta un cantante en La Luciérnaga lo acompaña de anécdotas e información que muy pocos conocen”, ratificó una persona muy cercana al profesor Hernán Peláez, como también lo llaman.

El doctor Peláez posee trabajos discográficos que muy pocas personas tienen. Este hecho se deja ver en una anécdota contada por él mismo en un par de entrevistas: un día su asistente en Caracol, la cadena radial donde trabaja desde 1979, le dijo que el empresario Fabio Echeverri Correa lo había llamado insistentemente, él pensó que la búsqueda de Echeverri era por algo que se había dicho en el programa.

Hernan Pelaez

En uno de los últimos homenajes que amigos y colegas le han dedicado al hombre que es considerado el mejor comentarista deportivo del país. Aquí el doctor Peláez acompañado por Pedro González, ‘Don Jediondo’ (izquierda) y Édgar Artunduaga.

El doctor Peláez llamó a Gardeazábal y le preguntó si él había dicho algo referente al empresario paisa, al tener certeza de que no se había hablado de él, el doctor Peláez personalmente lo llamó. Echeverri, un hombre que también es coleccionista de música, le preguntó de dónde había sacado el tema “Panamá me Tombé” de Daniel Santos. Al día siguiente el doctor Peláez le envió una copia del disco.

La música en La Luciérnaga es un elemento muy importante. Desde el primer día en que llegó a la dirección del programa, el cual nació para acompañar a los colombianos durante el apagón en el gobierno del presidente Gaviria, el doctor Peláez le imprimió su sello de melómano.

Ese primer día en La Luciérnaga Peláez pidió un disco. Quienes trabajaban allí en ese momento le dijeron que no había música. Personalmente el doctor Peláez fue hasta la cabina de Radio Reloj y pidió prestado un acetato de música vieja. Desde ese momento La Luciérnaga ha estado acompañada por la evocación de temas clásicos que, según el doctor Peláez, cumple su propósito: transportar al pasado a sus oyentes.

Peláez, coleccionista

(Escuche a Édgar Artunduaga rindiéndole un homenaje a Hernán Peláez)

Los discos que posee los consiguió a través de diferentes vías. Artunduaga narra que “Peláez tiene un hombre de confianza que le surte los discos, se trata de Samuel Tobón, de Discos La Música, quien ante un pedido de Hernán se puede tardar meses o años en conseguirle el trabajo que él le pide, pero se lo consigue”.

Personas cercanas a Caracol, le indicaron a KienyKe.com que a la emisora le llegan a diario uno o dos CD con música vieja, la que le gusta a don Hernán. Según aquellas personas esa es la ruta por la que el doctor Peláez  ha conseguido la mayoría de los trabajos discográficos que posee y que guarda celosamente. Muchos de los discos que le llegan al doctor Peláez son obsequiados por coleccionistas que conocen sus gustos.

Cuando empezó La Luciérnaga, al ver que no había música para acompañar su programa, el doctor Peláez habló con los gerentes de Caracol y pidió rubros para comprar discos. En una entrevista que le concedió al programa ‘Séptimo Día’, don Hernán contó que le autorizaron la compra mensual de música y que uno de los primeros acetatos que adquirió fue uno de Carlos Gardel, a quien aunque no considera, como muchos, el mejor exponente del tango, sí lo ve como un artista que realizó un trabajo musical impresionante.

El doctor Peláez es dueño de una extensa colección de discos, que está dividida en dos partes, Una la tiene en un pequeño cuarto que hay en el edificio de Caracol, la cual está compuesta por más de 25.000 temas, en aproximadamente 2.560 CD. A este pequeño cuarto, que mide cuatro metros cuadrados, solo se puede ingresar bajo la autorización del doctor Peláez. Dicen que a parte de él, una de sus colaboradoras más cercanas posee la llave de aquella preciada discoteca, la cual, él llama ‘muertoteca’, ya que la mayoría de los artistas que la componen han fallecido.

Hace un par de años el doctor Peláez dio la orden de digitalizar y organizar toda la música que compone su discoteca en Caracol. La grabaron en discos duros, los cuales se llevó para su hogar, así lo indicó una persona muy cercana a él. El proceso de digitalización y de ordenar los discos duró aproximadamente seis meses.

Hernan Pelaez

Don Hernán acompañado del periodista y amigo Darío Arizmendi y el empresario Julián González.

Aún nadie sabe qué va a hacer el doctor Peláez con ese tesoro discográfico que tiene en Caracol. Al parecer lo dejará donde está para que el estilo de La Luciérnaga, aunque cambie de director, no se pierda.

El segundo tesoro discográfico de Peláez está en su casa. Una persona muy cercana a él indicó que esa colección, la cual empezó con un Lp de Celia Cruz, usado, que le compró a Álvaro Lozano, uno de sus primos, por veinte pesos, está compuesta por más o menos unos cinco mil discos, de los cuales, unos dos mil son acetatos y el resto Cd.

Esa colección, indicó la fuente, no está tan ordenada como actualmente lo está la que hay en Caracol, pero Peláez sabe dónde está cada uno de sus discos.

Su pasión por la música no se limita a la popular. El gusto por el bolero, el tango y la salsa, la cual como buen caleño baila muy bien, lo comparte con la música clásica. En su colección privada están los mejores discos de Bach, Vivaldi, Mozart, Beethoven, Chopin y otros, poco conocidos, los cuales disfruta, según Artunduaga, en sus ratos de lectura.

Peláez, el hombre

Otra faceta, más desconocida que la de molómano, y que describe la personalidad del doctor Hernán Peláez Restrepo, es su gran bondad y generosidad.

Cuenta Édgar Artunduaga que el doctor Peláez ha patrocinado la educación a varios niños y adolescentes. “Es una faceta de la que él no hace alarde”, dijo Artunduaga.

Cuando el doctor Peláez se cruza con un niño o joven talentoso y juicioso, sin pensarlo dos veces se mete la mano al bolsillo y le patrocina la educación en un buen colegio, si le ve más ‘madera’ le costea una carrera universitaria y si la ‘madera’ de ese joven sigue siendo buena lo envía al extranjero para que siga sus estudios. “En eso se gasta Hernán su plata. A él le da gusto ayudar en silencio”, indicó Artunduaga.