Cine-foro con audiodescripción, un espacio de trasformación social

Publicado por: marcela.africano el Jue, 17/06/2021 - 13:43
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Creado Por
Lina Marcela Africano
Tres jóvenes profesionales con discapacidad visual se unieron para crear un cine foro al que todos pueden asistir. Buscan normalizar la participación de personas ciegas en cualquier actividad.

En un principio, la Asociación El Arka tenía como objetivo la inclusión de personas con discapacidad visual a diferentes actividades y entornos que pudieran ayudarlos a sobrellevar su condición. Sin embargo, luego de algún tiempo y al tener en cuenta la opinión de quienes allí participan, le dieron otro enfoque a su ideal.

Ahora, la fundación tiene un propósito más grande en el que quiere incluir a toda la sociedad: romper estereotipos que generalicen la experiencia de las personas ciegas, que de alguna manera les impide una vida cotidiana sin barreras. Quienes hacen parte de la asociación han demostrado ser capaces de muchas cosas en las que su condición visual pasa a un segundo plano.

Es por esto que nace el ‘Cine - foro con audesc: ¡Un debate de película!’, una idea que hace parte de las distintas actividades con las que cuenta la organización Arka para cumplir su misión de educar y sensibilizar a los no invidentes.

La audiodescripción, también conocida como video escrito, es una narración verbal de los detalles que pueden pasar desapercibidos para una persona ciega que trata de entender un video o película. Por medio de esta técnica se describen los lugares, el físico de los personajes y, por supuesto, las expresiones kinésicas —es decir, el lenguaje corporal—. Esta es la principal herramienta que utiliza el ‘Cine-foro con audesc’.

Sin embargo, como parte de su idea de romper estereotipos, el espacio se ha hecho público: cualquier persona, con o sin ceguera, puede ingresar a disfrutar de la película. Cabe aclarar que, por ahora, en situación de pandemia, el evento es totalmente virtual.

Así pues, el principal objetivo del cine-foro es generar un ambiente de discusión entre los asistentes, donde quien quiera puede opinar de los temas que se traigan a colación respecto a la película que, como dato importante, siempre tendrá un trasfondo particular.

Cada 15 días se planea una nueva reunión en la que, más allá de emitir un film, se busca debatir experiencias de la vida diaria y situaciones a las que cualquiera se podría ver enfrentado.

Además, la charla también es para integrar a todos aquellos que temen dar su opinión o hablar frente a un público, ya que se crea un entorno amigable en el que no hay respuestas correctas o incorrectas, simplemente puntos de vista subjetivos que aportan al tema en cuestión.

Camila López, Lorena Pechene y Jefferson Ramírez fueron quienes, desde su lazo con la organización Arka, idearon y construyeron el cine-foro, como un aporte al propósito de normalizar y romper estereotipos.

Cada uno, con sus estudios en diferentes campos de conocimiento y las experiencias individuales que han vivido a lo largo de su vida, enriquecen el espacio que hoy dirigen ante varias personas. Asimismo, ellos tienen toda una historia por contar que es la que los ha traído hasta este proyecto.

 

Camila López, estudiante de derecho

Camila López

Camila, una joven de 24 años, considera que la mejor de sus virtudes es la autonomía, que la ha caracterizado frente a los que comparten con ella y es la mejor herramienta que tiene en su vida para enfrentarse a los retos que se le han atravesado.

Ella tuvo un desprendimiento de retina poco después de nacer, cuando estaba en incubadora. El parto de su madre se adelantó y nació prematura de siete meses junto con su hermana gemela. Desde ahí empezó su aventura por la vida sin visión.

Aunque ha habido algunas dificultades, desde su infancia tuvo un desarrollo completamente normal. Su familia, especialmente su hermana, desempeñaron papeles esenciales para apoyarla en su proceso.

Estudió junto a su gemela, quien no perdió la visión, en colegios de educación convencional. Aprendió cada una de las materias sin muchos de los medios necesarios, pero con todo el entusiasmo de superarse.

“Mis papás nunca pusieron la distinción de 'ay, ella no puede hacer tal cosa', sino que crecimos muy a la par con mi hermana”, cuenta Camila sobre la crianza que sus padres le dieron para enfrentar la vida.

Hace unos años, ella descubrió que su pasión era ayudar a los demás y se inspiró en la serie ‘La Ley y El Orden’ para servir a otros mediante las leyes. Por esta razón inició sus estudios de derecho y ya está próxima a graduarse.

“Dije 'yo quiero defender a la gente'. También por la misma discapacidad a veces necesita ayudarse y hay cosas que no solo nos pasan a nosotros, sino a todo el mundo. Estudiando la carrera uno dice 'así podemos hacer tal vaina'”, contó Camila en entrevista con KienyKe.com.

La mayor aspiración de esta joven es realizarse profesionalmente, pero además quiere continuar con el proyecto de la Organización Arka para transformar el pensamiento de la sociedad sobre los invidentes, así como contribuir con su conocimiento a nuevas iniciativas que permitan avanzar en ese propósito.

Ahora está muy entusiasmada con la alta participación del cine-foro con audesc. Según ella, en cada trasmisión se conectan más personas y hay algunos que asisten consecutivamente desde el primer encuentro.

Jefferson Ramírez, comunicador social-periodista

Jefferson Ramírez

Jefferson Ramírez es un apasionado por el periodismo y los deportes, en especial el fútbol. Hace poco terminó su carrera profesional en el Politécnico Grancolombiano, donde destacó como uno de los mejores estudiantes, pero además dejó una huella de transformación.

A sus 26 años, es un ejemplo de superación y resiliencia para muchos de los que lo rodean, pues no toma su discapacidad visual como un obstáculo para hacer lo que más le gusta y cumplir sus sueños. Por el contrario, con ello demuestra tener muchas fortalezas y habilidad para dominar herramientas que le facilitan la vida.

Paralelo a su profesión, Jeffer hace parte de la Asociación El Arka, donde participa y desarrolla diferentes actividades abiertas al público con el objetivo de normalizar la participación de personas con discapacidad en cada uno de los espacios de la sociedad.

Pensando en un aporte valioso para el propósito de esta asociación, este joven trabaja junto a Camila y Lorena en ‘Cine-foro con audesc: Un debate de película’, donde aporta con sus conocimientos y experiencias para enriquecer este espacio en que las personas se sienten cómodas y pueden disfrutar del cine de una manera diferente.

Escuche y conozca la historia de Jefferson Ramírez

Lorena Pechene, Psicóloga

Lorena Pachene

La seguridad y alegría al escuchar a Lorena reflejan inmediatamente su actitud frente a la vida. A sus 26 años, se siente orgullosa de contar que es una psicóloga y que ama la labor que hace con sus estudios y experiencia en la organización Arka.

Todo eso es producto de un enriquecedor proceso desde su niñez, que la llenó de elementos fundamentales para convertirse en la mujer que hoy es; llena de sueños y obstáculos superados.

A la corta edad de año y medio, Lorena perdió totalmente la vista. Un cáncer de retina, que detectaron poco después de su nacimiento, no le permitía ver correctamente, así que luego de un tiempo tuvieron que hacerle una operación que terminó dejándola ciega.

Como en toda situación de la cual se tiene desconocimiento, la noticia de que Lorena no podría ver fue un golpe duro en principio, para ella por supuesto, pero también para sus padres. De todos modos, dispuestos a criar a su hija de la mejor manera, ellos se armaron con las herramientas necesarias.

Cuando supieron que no se podía hacer nada para salvar la visión de su hija, tomaron la decisión de asistir a cursos acerca de la discapacidad visual, para así ayudarla con el proceso. Su padre es profesor y desde el inicio le mostró la mejor cara de la educación.

Junto con sus hermanos, Lorena creció haciendo lo que todo niño hace: jugar, montar bicicleta, patinar y hasta trepar árboles. Aunque suena bastante increíble que se haya arriesgado a experimentar todo eso sin poder ver, la crianza que recibió con sus hermanos explica su actitud temeraria.

Mis papás siempre me exigían igual que a mis hermanos. Siempre me decían: 'el hecho de que tú no veas no significa que seas diferente. Tú eres una niña normal'. Y yo crecí con eso”, recuerda Lorena.

Con base en esa educación y en los aprendizajes de los colegios a los que asistió para hacer su primaria y bachillerato, está lejos de percibir el mundo desde la posición de víctima.

Por supuesto que hubo algunos temores: aunque sus padres le dieron libertad y le brindaron las herramientas para llevar su discapacidad, también tenían precauciones y la protegían de los peligros que pudiera correr. Pero, tal como Lorena lo cuenta, “me protegieron, pero nunca me sobreprotegieron”, y eso la dotó de cierta independencia para hacer lo que quería desde su niñez hasta ahora.

Cuando cumplió sus 17 años y con el firme propósito de entrar a la universidad, tomó la osada decisión de aprender a desplazarse sola fuera de la casa. Antes de eso, alguno de sus familiares la acompañaba siempre que tenía que ir al colegio o hacer algo importante en la calle.

Tomó un curso para personas con discapacidad visual, en el que le enseñaron a utilizar el bastón para desplazarse. No fue fácil, pero logró hacerlo: “Yo estoy segura de que, al inicio, mi mamá muchas veces se me fue detrás, muchas veces se quedó mirándome. Tal vez, muchas veces vio que me iba a estrellar y, aunque le dolía el alma, no me dijo nada porque ella sabía que era parte del proceso”, dijo Lorena.

Ahora, casi diez años después de eso, se siente en la capacidad hasta de vivir sola. Sin embargo, reconoce firmemente que odia la soledad y que prefiere tener con quién hablar siempre, porque es una mujer muy sociable y con una energía maravillosa que necesita ser compartida.

Esas mismas cualidades son las que utiliza para desenvolverse en su carrera, con las que aporta a la organización Arka desde el año 2013 y con las que ha estado presente en el cine foro con audesc. “Yo de películas no sé nada, pero soy muy buena, por ejemplo, para proponer que moderemos este espacio de esta manera, construyamos estas preguntas orientadoras o así”, habló Lorena de sus aportes al proyecto.

Cuando iniciaron con la idea, no pensó que el cine foro fuera a tener tanto alcance. No obstante, con unas pocas sesiones ha sido suficiente para demostrarles que vale más que la pena. A raíz de eso tiene unas expectativas muy grandes y planea seguir trabajando por la idea colectiva.

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