Juan David Atencia: el niño vallenato ciego que toca el acordeón

Juan David Atencia: el niño vallenato ciego que toca el acordeón

30 de abril del 2014

Desde hace 34 años, Andrés ‘El Turco’ Gil le ha enseñado a niños y niñas todos los secretos para interpretar el vallenato. En su escuela se aprende a tocar acordeón, caja, guacharaca, bajo y piano. También se dictan clases de canto. Pero en su historia musical nunca había tenido un alumno como Juan David Atencia Berrío. Un niño ciego de nacimiento con un talento único para hacer sonar el acordeón. En la actualidad compite en la categoría juvenil en la 47 versión del Festival de la Leyenda Vallenata.

La vida de Juan David es parecida a la de los grandes juglares del vallenato. A sus escasos 13 años muchas de sus vivencias parecen sacadas de la ficción. Según el testimonio de ‘El Turco’ Gil, el niño -nacido en la ciudad de Santa Marta- fue llevado a la academia por un abuelo que lo cuidaba desde los cuatro años cuando fue separado de su hermano mellizo.

El anciano, que trabajaba en una finca, descubrió que Juan David podía seguir con facilidad el ritmo de las canciones vallenatas que escuchaba. Lo hacía mientras ayudaba a ordeñar una vaca o con dos  ramas pequeñas de un árbol. Sorprendido por esta habilidad, el abuelo decidió presentárselo a ‘El Turco’ para que le enseñara a tocar la caja. Después de hacerle una prueba, ‘El Turco’ le dijo: “Yo no voy a perder mi tiempo poniéndolo a tocar caja. Yo le voy a enseñar a tocar el acordeón”.

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Un año después, Juan David ya dominaba el instrumento. Tiempo antes de lo esperado. “Para mí que va a ser uno de los mejores acordeoneros del mundo”, asegura ‘El Turco’. El pequeño también tiene talento para cantar, componer e improvisar versos. “Espero que los jurados no sean más ciegos que él y lo tengan en cuenta”.

Juan David se refiere a ‘El Turco’ como maestro. Pero en realidad es como su papá. Al morir su abuelo, Gil se hizo cargo de él. Lo cuida como si fuera un hijo. Desde hace dos años lo puso a estudiar. Ahora cuenta con orgullo que ya entiende el sistema braille, sabe leer, escribir, sumar, restar, multiplicar y dividir. Cursa cuarto grado, es independiente en la medida que puede y hasta monta en bicicleta. Una actividad que sorprende a cualquiera. “Es inteligente y talentoso”, así lo define su mentor.

Como parte de la agrupación Los Niños del Vallenato, una selección de los 60 alumnos más avanzados y talentosos de la academia de ‘El turco’, Juan David ha tenido la oportunidad de viajar por el mundo. Estos niños han llevado el vallenato a Centroamérica, Estados Unidos (donde cantaron para el entonces presidente Bill Clinton), Rusia, China, Japón, Alemania, Italia. Suiza, Escocia y el Reino Unido.

Acordeonero

De uno de estos viajes, se conoce una anécdota que sucedió en un tren que llevaría a la agrupación de Italia a Suiza. Al hacer un trasbordo, todos se bajaron del tren menos Juan David, quien estaba dormido. Gil tuvo que correr y buscar al niño que todavía descansaba en una de las sillas del tren.

‘El Turco’ Gil, maestro del vallenato

‘El Turco’ Gil fue heredero de una de las mejores orquestas de vallenato de la región. A los siete años ya tocaba la trompeta y clarinete. El patio de su casa, en Villa Nueva (La Guajira), era su lugar preferido para ensayar. Confiesa que poco le atraía el acordeón, lo consideraba un instrumento limitado hasta que en 1966 conoció uno distinto, con más posibilidades musicales.

Gil aprendió a tocarlo con gran habilidad y muchos músicos comenzaron a buscarlo para que les enseñara. Primero fueron los adultos y luego llegaron los hijos de estos músicos. No recuera con exactitud su primer alumno, pero cree que se trató de alguno de los hermanos Israel o Ismael Romero, en la actualidad reconocidos acordeoneros.

Acordeonero

Al poco tiempo los alumnos no cabían en el patio de su casa y fundó la escuela que lleva su nombre. Allí han llegado todo tipo de alumnos. Algunos desde el vientre de su mamá y otros como un señor de 76 años que llegó a Valledupar desde Pasto (Nariño) para aprender a tocar el acordeón.

En su escuela hay alumnos desde los cuatro hasta los cincuenta años. Pero principalmente los niños ocupan las aulas de clase, bautizadas con el nombre de grandes juglares vallenatos.  Cada quien aprende el instrumento que le interese o se dedica a las lecciones de técnica vocal. Aunque enseñar a tocar el acordeón es la especialidad de la academia.

Para hacer parte de los alumnos de ‘El Turco’ Gil es requisito asistir al colegio y tener buen rendimiento académico. Aquí no se reciben niños “vagos”, enfatiza. Las clases se dictan después de que asisten al colegio y hacen sus tareas. Como buen conocedor de la carrera musical, el maestro siempre les inculca a los niños que deben estudiar y tener un título universitario. “Por si la música no les da estabilidad económica”.

Juan David Atencia

La agrupación de Los Niños del Vallenato nació luego de que un grupo de pequeños participaran en una competencia en Panamá. Los titulares de la prensa de ese país dieron el nombre a los pequeños artistas.

Entre los exalumnos de ‘El Turco’ están varios acordeoneros que acompañan a grandes figuras del vallenato. Por ejemplo, Sergio Luis Rodríguez, quien ha ganado dos premios Grammy y acompaña a Peter Manjarrés. Lucas Dangond, acordeonero de Silvestre y Gustavo García, quien está al lado de Jorge Celedón, también hacen parte del listado.

El camino de ‘El Turco’ es largo. Su nuevo reto es poner a grabar a una mujer que toque el acordeón y sea capaz de competir con los pesos pesados de vallenato.