La carta que estremeció al mundo: fue escrita por un minero antes de morir

La carta que estremeció al mundo: fue escrita por un minero antes de morir

11 de abril del 2014

La tranquilidad de la mañana en Fraterville, Tennessee, Estados Unidos, fue abruptamente perturbada por una explosión; en un abrir y cerrar de ojos  y sin previo aviso 216 personas dejaron de existir.  La muerte llegó y se los llevó a todos, ninguno pudo vencerla.

Unos pocos quizá con algo más de suerte, lograron vivir un tiempo extra, pero ese 9 de mayo de 1902 ocurrió la historia más triste que se ha podido contar en esa pequeña población ubicada en el sur de la nación más poderosa del mundo, ese día la principal mina de carbón de la región explotó y dio origen a uno de los peores desastres mineros de la historia de ese país.

Según recuerdan medios locales, antes de ese fatídico día, la mina de Fraterville había estado funcionando sin problemas durante más de 30 años, sin embargo una hora antes de la detonación, por la entrada de la mina y los conductos que llevaban ventilación al lugar empezó a salir una densa nube de humo negro. El extraño gas se mezcló con el aceite de las lámparas de los mineros y en minutos ocurrió una explosión masiva.

Carta minero

Según se dice, a esa explosión sobrevivieron veintiséis mineros que se atrincheraron en un pasaje lateral, algunos de ellos vivieron hasta siete horas bajo los gases tóxicos, pero la falta de oxígeno pasó factura y les quitó la vida.

En esas siete horas muchos escribieron cartas de despedida a sus familiares, pero hubo una en especial que conmovió al mundo.  Fue escrita por Jacob Vowell a Sarah Ellen, su amada esposa y madre de sus 6 hijos, uno de ellos, de 14 años de edad, Elbert, estaba a su lado en la mina.

Esta es la carta:

Ellen, querida, adiós de los dos. Elbert dijo que el Señor le ha salvado. Todos rezamos para que el aire nos mantenga, pero se hace tan mal, sin aire.

Ellen quiero que vivas bien y vengas al cielo. Cría a los niños lo mejor que puedas. Oh, cómo me gustaría estar con ustedes, adiós.ext Adiós Ellen, adiós Lily, adiós Jemmie, adiós Horace. Estamos juntos. Son las dos y veinticinco . Hay algunos de nosotros vivos todavía.

Jake y Elbert

Oh Dios por una respiración más. Ellen recuérdame el tiempo que vivas. Adiós querida.