La novela judicial de los Moreno

La novela judicial de los Moreno

29 de diciembre del 2010

La novela judicial del alcalde Samuel Moreno y de su hermano, el senador Iván, presenta cada día un nuevo capítulo. El pasado 23 de diciembre, cuando todo el mundo se preparaba para celebrar la navidad, Mauricio Galofre, cuarto en jerarquía del Grupo Nule, se presentó ante un funcionario de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía para solicitar el principio de oportunidad, un recurso con el que puede lograr beneficios de la justicia a cambio de su colaboración.

Galofre fue contundente. En su declaración, de varias horas, habló sobre diversos temas de la contratación en Bogotá que comprometen de manera preocupante a los hermanos Moreno. En un aparte el empresario ratificó lo dicho por Miguel Nule sobre la presunta presión del senador Iván Moreno a los Nule para conseguir las estaciones de gasolina de la concesión Bogotá-Girardot, para él y su familia.

El empresario Galofre señaló a altos funcionarios del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, por el manejo irregular de una red de profesionales encargados de construir los pliegos de las grandes licitaciones de Bogotá. Así tendrían la manera de direccionarlos hacia personas cercanas a la administración de Samuel Moreno.

La decisión de Galofre puso aún más nerviosos a los hermanos Moreno, que perciben cómo se cierra el círculo de las acusaciones entorno a ellos. A esto se suma el acelerador de la Procuraduría para tomar decisiones en torno al “carrusel de la contratación” en Bogotá.

La cúpula de la entidad evalúa si el proceso, en especial contra Samuel Moreno, será por la vía ordinaria, como hasta ahora se ha adelantado, o si por el contrario se desarrollará en un juicio abreviado. Si la entidad toma la segunda opción, la suerte del mandatario se resolverá en una audiencia pública que no tomará mucho tiempo, como ocurrió con el ex gobernador del Valle Juan Carlos Abadía, quien en pocos días quedó inhabilitado para ejercer cargos públicos durante 18 años. Todo depende de las pruebas.

Por eso en la novela del alcalde Moreno han aparecido otros actores que le han dado vida a la trama. La preocupación del mandatario es tal que empleó los días previos a sus vacaciones en Miami para escuchar conceptos de distintos juristas y evaluar el alcance del proceso judicial en el que se encuentra.

Ha consultado, por ejemplo, al abogado penalista Ramón Ballesteros, famoso por asumir la defensa en casos polémicos como el de la ex congresista Yidis Medina y el de Nicolás Castro, el joven universitario que amenazó de muerte a Tomás Uribe a través de la red social Facebook. Consultó también al penalista nariñense Alberto Diteri, quien le habría colaborado al senador Iván Moreno en ese departamento en su campaña política al Senado.

Es claro que el alcalde no quiere quedar sólo en manos de su abogado principal, el ex viceprocurador Carlos Arturo Gómez Pavajeau, quien en días pasados salió en su defensa cuando la Contraloría General le abrió juicio de responsabilidad fiscal y embargó sus cuentas y bienes por el presunto detrimento al patrimonio en el contrato de la calle 26 de Bogotá.

El senador Iván Moreno puede correr la misma suerte y terminar en un proceso abreviado en la Procuraduría.  Su preocupación también radica en que la carga de la prueba que han entregado los hermanos Miguel y Guido Nule a la justicia colombiana en Miami y Panamá (audios y documentos), está enfocada mucho más a responsabilizarlo a él que al alcalde. En la Corte Suprema de Justicia también avanza en su contra un proceso en el que se han recogido declaraciones de decenas de contratistas y funcionarios del IDU, que lo tienen contra las cuerdas.

Así van las cosas en esta novela que ha alcanzado un alto rating de sintonía y que dejó a los Moreno sin un día de tranquilidad en sus vacaciones. El año que viene el alcalde podría quedar fuera de su puesto, y su hermano en la cárcel.

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