La vida de un humilde barranquillero que no ha podido con la fama

20 de abril del 2012

Nadie duda de las condiciones futbolísticas de Teófilo Gutiérrez. Sin embargo, sus peleas y expulsiones podrían frustrar su carrera.

La vida de un humilde barranquillero que no ha podido con la fama

“Jesucristo siempre va a estar presente donde yo vaya”, dijo Teófilo Gutiérrez en una entrevista. Premisa que siempre lo ha acompañado. El jugador sobrevivió a las pandillas del barrio La Chinita (Barranquilla) donde creció. En el torneo del fútbol profesional colombiano ganó dos veces el botín de oro y fue apodado por sus goles como ‘TeoGol’. Salió del país al equipo turco Trabzonspor y luego al Racing de Argentina. Allí jugó 41 partidos y anotó 22 goles. Pero también comenzó a ser protagonista de la prensa argentina por su mal comportamiento, el colombiano fue expulsado 4 veces. Sus actos indican que el ídolo a veces parece olvidar su amor por Jesucristo.

A los 7 años de edad, Teófilo Antonio Gutiérrez pateaba balones de segunda y vestía un desaliñado uniforme de color rojo y blanco. Se formaba en la escuela de fútbol Independiente Framy por iniciativa de Teófilo, su papá, quien años atrás le había regalado su primer balón. De joven trabajó en una pescadería y molió maíz para que su abuela hiciera empanadas para vender.

El jugador barranquillero se formó en una escuela del barrio La Chinita en Barranquilla.

El barranquillero debutó como profesional en el Barranquilla Fútbol Club en 2006. Al año siguiente vistió la camiseta del Junior de Barranquilla y poco tiempo después se convirtió en un objetivo de los equipos extranjeros. Luego de pasar por Turquía, Teo llegó al Racing de Argentina.

Su nombre estaba en los medios de comunicación. En una de sus entrevistas, Teo confesó en una entrevista al Diario Olé que mandó pintar la casa de sus papás y la de su abuela de azul celeste y blanco –colores insignia de este equipo–. “Es para estar bien metido en el cuento y disfrutar del club. Racing es un grande de los grandes. No es ninguna mentira”, aseguró.

Teófilo Gutiérrez es el segundo jugador mejor pagado de Argentina después de Juan Román Riquelme. 

Ahora Teo tendrá que volver a comprar pintura para la casa de sus papás. Luego de pelearse a puños con el arquero del Racing, Sebastián Saja, y ser expulsado del club, el goleador tendrá que invertir en pintura de color vino tinto y blanco, colores que identifican a su nuevo equipo: Lanús. Allí tendrá la oportunidad de jugar la Copa Libertadores.

Su comportamiento agresivo sorprendió a los barranquilleros. El periodista deportivo William González dijo el periódico El Heraldo que siempre lo conoció como un jugador calmado y buen amigo. Sin embargo, considera que las faltas de disciplina se pudieron originar porque las personas que lo rodean en Argentina lo tienen en un pedestal, lo han endiosado.

Teófilo Gutiérrez se hizo profesional en el Junior de Barranquilla. De allí pasó por Turquía y luego fue contratado en el Racing de Argentina. 

Del escándalo que envolvió al jugador colombiano solo se puede decir que la suerte siempre ha estado del lado del Barranquillero y así como lo asegura él: Jesucristo siempre ha estado de su lado.

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