‘Me asusté pensando en los jubilados que se vuelven alcohólicos’

‘Me asusté pensando en los jubilados que se vuelven alcohólicos’

23 de abril del 2013

Nadie conoce la historia completa sobre el retiro de Juan Gossaín de RCN y mucho menos lo que piensa de quienes le sucedieron, simple y llanamente porque no la ha contado. O, mejor, hasta hoy que se deja tirar la lengua aquí, en un diálogo franco y directo.

Gossaín, con muy buen humor, lamenta el cierre del noticiero NP& y se ofrece como “muñeco”, por si alguien lo necesita para un programa similar.

Las malas lenguas en Bogotá llegaron a sostener que usted influyó en el nombramiento de Pacho Santos.

Yo no tengo por qué esconder nada, yo solamente tengo secretos con Margot. Cuando ya acordamos que me iba, RCN me dijo sí, ¿quién cree usted que debería reemplazarlo? les dije no, no me hagan esa pregunta por una razón, porque me parecería muy petulante, muy pretencioso creer que lo que tengo es una monarquía hereditaria, en la que uno nombra a su sucesor con el dedo.

Si me pone una biblia al frente, le pongo encima la mano y le juro que me enteré del nombramiento de Francisco Santos como cualquier colombiano cuando escuché la noticia. Creí que le iba a ir bien. Porque como conocemos a “Pacho” tiene esa cierta chispa de originalidad o locura periodística que dosificada y bien planeada en la radio puede ser valiosa. El problema de “Pacho” fue que se puso a hacer más política que periodismo.

Y eso condujo a su caída…

No lo sé. El primer día de trabajo de él en RCN fue tan generoso y tan noble que me llamó a mi casa y me dijo: quiero estrenarme haciéndole una entrevista y le dije le agradezco mucho. Me pidió un consejo y le dije dejémosle los consejos al señor arzobispo. Entonces “Pacho” me dijo deme una sugerencia y le dije: lo primero que tiene que hacer es montar su propia zapatería.

¿Cuáles fueron los motivos que condujeron a que usted se retirara de RCN?

Porque me sentí… no digo cansado sino porque tenía ganas de hacer otras cosas.

Eso lo venía diciendo diez años atrás…

Sí señor, 10 años atrás diciendo que me voy y no me había ido. Por qué no me había ido, porque no sabía cuánta falta me iba a hacer eso. Entonces me comencé a hacer esta pregunta ¿y si me voy y después no puedo con la nostalgia y con el recuerdo y la evocación? Y me asusté pensando en los jubilados que se vuelven alcohólicos, en los que pasan todas las mañanas jugando dominó en un parque, o en los suicidas. Me aguanté por miedo al futuro desconocido, al lanzarme al vacío. Hasta que un día encontré cuál era la respuesta para ese vacío: escribir, es lo que me gusta.

En el 2010 decidí escribir para no estar de vago en la casa. Usted trabajó con la joya que tengo de esposa, usted se imagina el día que no tenga nada que hacer y yo me siente en mi casa y le diga a Margot Ricci: hay una telaraña en ese rincón; me tira por el balcón y me manda a tomar tinto al centro con los jubilados. RCN nunca quiso aceptarme la renuncia en diez años hasta que un día coincidieron tres o cuatro elementos y dije ahora sí me voy.

Me dicen que usted renunciaba cada año y le aumentaban el sueldo y que así se volvió multimillonario.

Envidiaría eso. Eso son tonterías de los compañeros o por tomar el pelo o por maledicencia. Estuve en RCN casi 27 años y tuve cuatro contratos. De modo que yo qué iba a hacer majaderías diciendo que me voy para que me aumenten, no soy hombre de esas trapisondas.

Iván Mejía dice que la radio está estancada ¿qué piensa usted de la radio de hoy?

Creo que la radio no está estancada, me parece que está en un proceso de transición. Usted sabe que por un fenómeno curioso que no me explico, no han surgido nuevos conductores de radio. En el fondo de eso hay un problema de otros medios, los muchachos prefieren irse a la televisión porque les resulta mucho más grata. Creo también que el formato de las mañanas ya está un poco agotado, la radio es tan viva, tan palpitante, que se desgasta a velocidades monstruosas. Ya es hora de pensar en otras formas, por ejemplo la información matutina.

Sin embargo, no creo que la radio que hacíamos antes era mejor que la que se está haciendo hoy. A mí me parece deplorable que siempre la gente repite “todo tiempo pasado fue mejor” ¡no! Todo tiempo futuro será mejor, eso es lo que mantiene vivo al hombre y a la radio. Hay que sentarse de inmediato a planear la radio del futuro.

¿Contempla la posibilidad de regresar a la radio, con un nuevo y distinto proyecto?

En poco más de dos años que llevo por fuera de la radio, no del periodismo, ya me han ofrecido trabajo en distintas empresas y les contesté a todos lo mismo: no muchas gracias. Creo que uno se retira es en serio, yo no soy un torero que se retira cada 15 días. Cuando quiero me voy a un a playita que hay cerca de mi casa y me siento a hacer lo más maravilloso para mí que hay en el mundo, NADA. Mucha gente cree que yo estoy loco pero eso es lo que a mí me gusta.

¿Qué piensa del cierre de NP&, programa de humor político, donde usted era “protagonista”?

Me duele mucho y me preocupa que se estén acabando los espacios de humor. Si alguien necesita humor y sonreír son los colombianos. Cada espacio de humor que se cierra es un nuevo espacio para el dolor, las lágrimas y para la violencia.

¿Qué pasa con el humor, no se vende fácil, no es fácil hacerlo?

No es fácil hacerlo. El verdadero humor es un acto de inteligencia muy reflexivo, muy profundo y no hay material todos los días para eso, no hay talento: nadie tiene talento para ser humorista todos los días. Chistosos puede haber en todas las esquinas, pero no humoristas.

¿Existe la posibilidad de que ese humor político sea perseguido por los gobiernos, por los políticos afectados?

He ahí la forma como usted pone el dedo en la llaga. Ese es otro enemigo del humor, es decir, la falta de humor. Un político, un gobernante o un funcionario que se ofenda con el humor que hagan sobre él, es una persona que no tiene la suficiente inteligencia para ser ni funcionario, ni político ni nada. Eso ocurre con frecuencia.

Con ‘Tola y Maruja’ en RCN, por ejemplo, yo recibía muchas quejas. Si necesita un actor que haga de Juan Gossain me ofrezco gratuitamente.

¿Cuáles son los mejores humoristas colombianos?

Depende. Hay por ejemplo un humor político, irreverente, que se parece a lo que en Bogotá llaman la “mala leche” que es el humor con la ‘vergajería’… en ese campo nadie es mejor que Daniel Samper júnior en la última página de Semana. Incluso cuando se le va la mano, irrespetando a los enfermos.

En cuanto a humor puro, Carlos Mario Gallego, ‘Tola de ‘Tola y Maruja’ que escribía la columna dominical en el Espectador. Díaz Salamanca es formidable sin lugar a dudas. Los que han ido desapareciendo en la Luciérnaga como Los Marinillos y Vargasvil. El Águila Descalza que tiene un nombre formidable a quienes les he visto obras en el Teatro Patria por ejemplo. Todo el humor en el fondo es un acto político.

Tola y Maruja, Guillermo Díaz Salamanca, Kienyke

¿Y cómo vé las próximas elecciones atípicas en Cartagena, para elegir alcalde?

El proceso es terrible. Un día de elecciones en Cartagena se puede describir de la siguiente manera: como la mayor parte de la población son las familias pobres de los barrios periféricos se levantan temprano para ir a vender el voto. Los más pudientes, la gente que tiene capacidad económica agarra una lancha y se van a pasear a las Islas del Rosario, los unos venden el voto, los otros no votan y al día siguiente amanecen quejándose.