¿Para qué sirvió la tregua de las Farc?

¿Para qué sirvió la tregua de las Farc?

18 de enero del 2013

Los voceros de las Farc anunciaron el 19 de noviembre de 2012 desde La Habana el cese de “todo tipo de ofensivas” desde el día siguiente y durante dos meses, hasta el 20 de enero de 2013. La tregua de fin de año ofrecida era unilateral. Iván Márquez, negociador del grupo guerrillero, garantizó que la decisión de detener por 60 días sus hostilidades significaba una prueba de la voluntad de paz de su organización, y esperaba que pronto el Gobierno también hiciera un anuncio similar. Como era de esperarse, el presidente Juan Manuel Santos descartó dicha oferta.

No transcurrieron muchos días desde el 20 de noviembre, cuando siguieron conociéndose de algunas acciones ofensivas atribuidas a las Farc. Así también sucedió en diciembre y los primeros días de enero. Varios sectores en la opinión pública condenaron los ataques que, según opinaban, dejaban en duda la promesa de tregua. Incluso el Gobierno a través del ministro de Defensa, Juan  Carlos Pinzón, desestimó la sinceridad de la suspensión de ataques, y las llegó a calificar como “cantos de sirena”.

Sin embargo, tres analistas independientes, con visiones políticas diferentes, encontraron resultados que podrían calificarse como efectivos en la tregua de las Farc, pero al tiempo identificaron motivaciones políticas y militares que confirmarían que el cese parcial de hostilidades no fue gratuito, con respecto a otras intenciones de fondo del grupo armado ilegal en medio del proceso de paz.

En entrevista con Kien&Ke, Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac); León Valencia, director de la corporación Nuevo Arco Iris; y Rafael Guarín, exviceministro de Defensa de Colombia y experto en seguridad y defensa, coincidieron en reconocer un hecho esencial: las acciones bélicas de las Farc sí se redujeron considerablemente en los dos últimos meses.

De acuerdo a datos del Cerac la reducción fue del 80%. En los dos meses de tregua se reportaron trece acciones ofensivas de las Farc, de las cuales siete tuvieron que ver con atentados con explosivos y tres fueron hostigamientos.  En total, hubo cinco ataques en el Cauca, cinco en Antioquia, dos en Norte de Santander y uno en el Meta. En paralelo fueron registrados 22 combates entre las Farc y la Fuerza Pública, la mayoría en el Cauca. En el mismo periodo hubo 31 víctimas mortales, 25 de ellos de las Farc, y 23 heridos. “Hubo un cumplimiento importante de la tregua, si usted compara esos datos desde el 20 de noviembre con meses anteriores o el mismo periodo un año atrás. Hubo una reducción en la violencia unilateral, con menos acciones de ataques, emboscadas, campos minados e incursiones”, declaró Jorge Restrepo.

León Valencia, Rafael Guarín y Jorge Restrepo

León Valencia, director de la corporación Nuevo Arcoiris; Rafael Guarín, exviceministro de Defensa; y Jorge Restrepo, director del Cerac, reconocieron una importante reducción en las ofensivas de las Farc durante la tregua.

En el seguimiento hecho por la corporación Nuevo Arcoiris, su director León Valencia también subrayó una importante disminución de las hostilidades: un 87%. “Fue una tregua exitosa. Hubo 41 acciones que involucraron a las Farc, de las cuales 9 fueron por iniciativa de ellos, y el resto por combates con el ejército. La comparación de ese número de ataques, con el histórico del periodo de noviembre 2011 a enero 2012, muestra que la diferencia es clara, porque en esa época estuvieron muy activos”. Según explicó Valencia, en los últimos años se han presentado unas 160 acciones por mes, de autoría de las Farc.

El presidente Juan Manuel Santos dijo a Caracol Radio que, en efecto, las Farc cumplieron “en buena medida” el cese al fuego prometido. Sin dar cifras oficiales, reconoció que el número oficial de hostilidades se asemeja al que maneja la corporación Nuevo Arcoiris, pero aún no lo han consolidado.

 Sólo dos meses

Pero tanto autoridades como analistas han advertido que las hostilidades de las Farc regresarán, y quizá con bastante fuerza. “Las muestras de voluntad de paz de las Farc, anuncian el recrudecimiento de la violencia; nuevas masacres, desplazamientos y más violación a los derechos humanos”, advirtió Rafael Guarín.

En su opinión, el grupo guerrillero tiene una estrategia encaminada en lograr una tregua bilateral. “Buscan ese cese de hostilidades mediante maniobras de presión política al Gobierno. Para el secretariado, se trata de legitimarse como la partidaria de la paz, mientras que procuran dejar al gobierno como el responsable de la guerra”.

Para el director del Cerac, Jorge Restrepo, es evidente que las Farc aprovecharon este bimestre de tregua como una estrategia para reorganizarse, descansar, rearmarse, unificar criterios de comunicación, hacer una limpieza interna, y preparar una escalada de ataques, tal como han denunciado las autoridades.

En este sentido, la Policía Nacional advirtió que han podido identificar “movimientos de adquisición de explosivos y material bélico” en las últimas semanas. A este aviso se suma una denuncia hecha por el Comando Operacional Norte del ejército de Ecuador, que descubrió un taller artesanal de armas, y decomisado explosivos, revólveres, munición, piezas de armamento y gasolina artesanal. Sumado a esto, las autoridades lograron descubrir un plan de las Farc para atacar unidades militares en Bogotá y algunos municipios vecinos. En los operativos fueron decomisados cargamentos de explosivos, listos para su uso.

Tomas guerrilleras

Las autoridades están en alerta ante una posible oleada de ataques de las Farc, al finalizar la tregua el 20 de enero.

Las Farc pudieron fortalecerse militarmente en estos dos meses, pero no fue su único “logro”. Restrepo dijo que lo que pasó al comienzo de la tregua dejó en evidencia un fenómeno al interior del grupo subversivo: la fragmentación. “Estaban muy divididas, con grandes dificultades para el control de sus frentes”, señaló el analista, antes de citar que algunos de los ataques de las Farc, recién iniciado el cese al fuego, fueron culpa de la “falta de capacidad de comunicación de las Facr a sus frentes”. “El avance de la tregua, y la disminución paulatina de las acciones protagonizadas por la guerrilla, mostró que se unificaron. (Las diferencias) fueron más visibles en los bloques del sur, comandados por Pablo Catatumbo y Joaquín Gómez.  Pero algunos frentes sí cumplieron la tregua, lo que muestra que ni siquiera Catatumbo o Gómez tienen el control total del bloque”.

Restrepo identificó que en dos meses “la principal estrategia de negociadores de las Farc en Cuba fue reafirmar su autoridad y capacidad de control sobre el resto del grupo”. Buscaron comprobar lealtades y cumplimiento de órdenes, y además “identificar las divisiones, y ante las disidencias como la de Catatumbo, mostrar que eran minoritarias”.

En opinión de Guarín, las Farc no están divididas, sino “en un alto grado cohesionadas”. “Podrían llegar a simular una división para desmovilizar una parte de ellos, mientras otra se mantiene como estructura armada ejerciendo violencia”.

Sobre la estrategia perseguida con la tregua, el exviceminsitro de Defensa recalcó que “lo que las Farc han generado es un hecho político en el marco de la guerra. El cese unilateral no era para abandonar la violencia, sino fortalecerse en un escenario político y en uno militar. Las Farc, hasta este momento, no han tomado la decisión irreversible de abandonar la violencia y deponer las armas”. Al desarrollar su idea, Guarín se refirió a una “operación de propaganda en la que intentan mostrar ante la comunidad nacional e internacional que ellos son los que quieren la paz, y los que siempre tuvieron la voluntad, pero que el Estado Colombiano no tuvo la intención, y los atacaron en vez de aceptar el cese al fuego bilateral”.

El Gobierno en alerta

Restrepo y Valencia analizaron los discursos pronunciados constantemente por el Ministro de Defensa contra la tregua de las Farc. “El gobierno no identifica el resultado de la tregua y el Ministro dice que (las Farc) son mentirosas. Resaltan más lo malo, los incumplimientos, pero no comparativamente”, dijo Valencia.  Por su parte, el director de la Cerac  expuso que “es normal que el Ministro esté enviando ese mensaje, porque lo hace desde el ministerio de la guerra, y el gobierno no declaró el cese al fuego”.

Además está claro que, en este punto de las negociaciones, el Estado no compartirá una tregua bilateral, según ha confirmado el mismo presidente.  Pero queda en el aire si pudiera haber pronto otra declaración unilateral de la guerrilla para frenar hostilidades un nuevo periodo de tiempo. “Todo es posible con las Farc, y una decisión de ese tipo buscaría seguir reforzando su campaña de comunicación para legitimarse públicamente, y conservar el segmento de población que es favorable al proceso. Ellos podrían intentar alargar el tiempo de negociación con estas muestras, que es la variable que más afectaría al presidente Santos, dada la cercanía de las elecciones. Pero lo más plausible es que, en efecto, las Farc arrecien desde el 20 de enero, para de esta forma acreditar que no están derrotadas militarmente”, opinó el analista Guarín.

Según análisis por redes sociales del Cerac, comunidades en Arauca, Santander y en la Costa Caribe han manifestado que la tregua de las Farc sí se cumplió, en especial si se compara con las constantes agresiones armadas realizadas en los meses previos a noviembre de 2012. Pero además hay alerta porque en varias zonas con influencia guerrillera se han disparado los casos de extorsión. La porosidad en las fronteras también podrían  estar detonando no solo el tráfico de armas, sino de drogas y la búsqueda de nuevas rutas, como otro elemento en los planes de reacomodación subversiva. Para muchos las conclusiones de este bimestre se conocerán cuando se comparen las percepciones de tranquilidad con lo que acontezca a partir del 20 de enero.