En las últimas semanas la petrolera canadiense Pacific Rubiales Energy, representada por los venezolanos Ronald Patin, José Francisco Arata, Miguel de la Campa y Serafino Iacono, ha tenido una fuerte presencia en los medios de comunicación. Muchos aseguran que esto se debe a que la empresa enfrentará un pleito jurídico con Ecopetrol porque desde abril de 2011 no paga una multimillonaria suma estipulada en el contrato del pozo de exploración Quifa 1, en los Llanos Orientales.
La información la anticipó el periodista Félix de Bedout en su cuenta de Twitter. Según lo que ha trascendido hasta ahora, en una de las cláusulas del contrato entre la estatal petrolera y Pacific, ésta debía pagar más dinero al Estado cuando el nivel de producción de este pozo alcanzara su nivel máximo.
Ecopetrol envió a Pacific las cuentas de cobro sobre el recálculo de producción del petróleo, pero la firma venezolana no lo aceptó. Desde entonces, las dos empresas sostuvieron una serie de discusiones sobre el asunto, pero no llegaron a un acuerdo. Por esta razón, Ecopetrol pensó que lo mejor era interponer un recurso jurídico después de Semana Santa, y que será dirimido en un Tribunal de Arbitramento (mecanismo constitucional controlado por la Cámara de Comercio).
Según fuentes de la Cámara de Comercio, los árbitros escogidos para estudiar el caso son el destacado abogado Juan Pablo Cárdenas y el magistrado Jaime Arrubla Paucar, quien estará en la Corte hasta la próxima semana. Según Arrubla, no le han notificado oficialmente el tema. Falta un tercer juez, que está por escoger.

El pozo Quifa 1 será explotado por Pacific Rubiales hasta 2021.
Según los datos obtenidos por Kien&Ke, en principio Pacific Rubiales quiso que la disputa judicial se diera en un Tribunal en Estados Unidos. Sin embargo, los abogados de Ecopetrol dieron la pelea para que el tema fuera definido en Colombia.
Ecopetrol está tratando de cuantificar la cifra exacta que deja de percibir el Estado por cuenta del recálculo que no pagó la empresa venezolana. Este martes, a través de un comunicado, Pacific ha tratado de bajarle el tono a la revelación: “Las diferencias de interpretación de contratos surgen como parte normal de las actividades comerciales. En este caso, las partes han acordado acudir a un mecanismo de resolución de conflictos amigable, imparcial, ágil y eficaz, reconocido tanto por la ley colombiana como la legislación internacional. Pacific Rubiales acatará cualquier determinación final en este proceso, y su resultado no afectará en forma alguna la relación empresarial con nuestro socio Ecopetrol”.
El asunto es crucial, ya que Pacific Rubiales tiene la concesión de ese pozo, entre otros, desde 2003 hasta el 2021. Además, está en juego mucho dinero. Lo que decida el Tribunal de Arbitramento podría redefinir el tema de la explotación petrolera en Colombia.
Pacific es una de las más grandes empresas exploradoras y productoras de crudo. Según los cálculos publicados por Portafolio, obtuvo utilidades netas por 554 millones de dólares durante 2011, lo que significó un incremento del 109 por ciento con relación al año anterior.
