Historias

Describe el malestar que algunas personas sienten cerca de la fecha de una cirugía, un accidente, una pérdida u otro acontecimiento doloroso
Armando Martí reflexiona sobre el agotamiento, los límites y la necesidad de detenerse para reconocer qué cargas debemos soltar y recuperar la paz interior.
Homero nos recuerda que después de conquistar territorios llega una pregunta más difícil: ¿qué hacemos con nosotros mismos cuando termina la batalla?
A veces, por aparentar ser perfectos y conseguir que nos califiquen como exitosos, perdemos la brújula de nuestra autenticidad.
Sin advertirlo, convertimos a la pareja en refugio, medicina y respuesta para todo aquello que aún no comprendemos de nosotros mismos.
Nos acostumbramos a reaccionar con rapidez, pero cada vez dedicamos menos tiempo a reflexionar.
Horas antes del procedimiento, la psicóloga de 30 años aseguró que se sentía “muy tranquila”.
Poco a poco dejé de buscar una agenda y comencé a encontrar una vida.
Mientras luchamos contra enemigos imaginarios, descuidamos la única batalla que realmente importa: conservar la paz del corazón.
La verdadera humildad tiene algo de esa silenciosa generosidad. No necesita aplausos para existir ni reconocimiento para florecer.
Cuando algo te preocupe, detente y reconoce lo que estás sintiendo. Ponle nombre a la emoción. Identifica el sentimiento que hay detrás de ella.