A través de una carta, publicada en las redes sociales, la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, emitió un pronunciamiento respecto a la convocatoria de Sebastián Villa a la Selección Colombia.
En el documento, enviado a la Federación Colombiana de Fútbol, expresa que "la camiseta de Colombia no representa solo resultados deportivos; representa también aquello que aspiramos a ser como sociedad". Recuerda el precedente de 2011 con la salida del técnico Hernán Darío 'El Bolillo' Gómez tras agredir a una mujer, señalando que en ese momento "entendimos algo fundamental: que la selección Colombia no podía convivir simbólicamente con la violencia contra las mujeres".
Frente al caso actual, resalta que Sebastián Villa fue condenado judicialmente por violencia basada en género y enfrenta una acusación por abuso sexual. Al respecto, afirma que "estos antecedentes no pueden reducirse a 'problemas personales' ni separarse por completo de la responsabilidad pública que implica llevar la camiseta de Colombia en un mundial".
Finalmente, la funcionaria enfatiza la gravedad de normalizar estas situaciones, advirtiendo que "el mensaje que enviamos cuando relativizamos la violencia contra las mujeres por talento, popularidad o rendimiento deportivo es desolador", y concluye de manera contundente sosteniendo que "la camiseta de Colombia no puede ser un escudo contra la justicia".
