Mucho antes de la caída de Nicolás Maduro, registrada en la madrugada del 3 de enero en Caracas, figuras clave del chavismo ya exploraban escenarios de transición con Estados Unidos. De acuerdo con revelaciones publicadas por The Guardian, los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez sostuvieron conversaciones secretas con funcionarios estadounidenses desde el otoño de 2025, con la mediación de Qatar a través de intermediarios diplomáticos.
En esos intercambios, Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta del régimen, habría dejado claro que estaba preparada para un escenario sin Maduro. Según una fuente citada por el medio británico, en diciembre de 2025 la funcionaria aseguró que “Maduro tiene que irse” y manifestó su disposición a trabajar con cualquier estructura política que surgiera después.
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Las conversaciones continuaron incluso tras la llamada telefónica entre Donald Trump y Nicolás Maduro, en la que el entonces presidente estadounidense instó al líder venezolano a abandonar el poder de manera pacífica. La propuesta fue rechazada por Maduro, pero los contactos con su entorno se mantuvieron activos.
El rol de Marco Rubio y la exclusión de la oposición
Aunque Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional de Trump, se mostró inicialmente escéptico frente a una posible cooperación con figuras del chavismo, terminó considerando esa opción como la mejor alternativa para evitar un colapso institucional. Esta visión explicaría por qué María Corina Machado y Edmundo González no habrían sido incluidos en los planes iniciales de transición.
Las fuentes consultadas insistieron en que no se trató de un golpe de Estado ni de una participación directa en el derrocamiento, sino de una disposición a colaborar una vez Maduro dejara el poder.
Durante los diálogos se abordaron asuntos clave como los vuelos de venezolanos deportados, la situación de ciudadanos encarcelados en El Salvador y la eventual liberación de presos políticos, según confirmó The Guardian.
La sorpresa llegó el mismo 3 de enero, cuando Donald Trump, desde Mar-a-Lago (Florida), afirmó que Estados Unidos “gobernaría” Venezuela durante una transición “segura”. En esa declaración confirmó que Delcy Rodríguez, hoy presidenta interina, había conversado directamente con Rubio y había dicho: “Vamos a hacer lo que ustedes necesiten”.
Diosdado Cabello también estaba en contacto
Tras la captura de Maduro y Cilia Flores, el dirigente chavista Diosdado Cabello adoptó un tono inesperadamente conciliador. Posteriormente, Reuters reveló que Cabello también mantenía conversaciones secretas con Washington antes de la caída del régimen.
Estados Unidos le habría advertido que evitara el uso de fuerzas de seguridad contra la oposición, bajo supervisión internacional, para impedir una escalada de violencia. Pese a compartir espacios de negociación, las fuentes aseguran que Cabello y los Rodríguez mantienen profundas tensiones internas, mientras sigue siendo incierto el papel del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en este reacomodo de poder.
