La operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, dejó al descubierto nuevos detalles sobre lo ocurrido dentro del complejo donde se refugiaban. De acuerdo con funcionarios del Gobierno de Donald Trump, ambos resultaron heridos en la cabeza al intentar escapar de las fuerzas estadounidenses durante el operativo.
Según la versión entregada a legisladores estadounidenses, Maduro y Flores corrieron dentro del complejo y trataron de ocultarse detrás de una pesada puerta de acero, pero el marco bajo provocó que se golpearan la cabeza mientras huían. Tras ser reducidos por integrantes de la Delta Force, recibieron primeros auxilios antes de ser trasladados bajo custodia.
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Los pormenores de la captura fueron expuestos durante una sesión informativa de más de dos horas, celebrada el lunes por la noche, en la que participaron figuras centrales del gabinete estadounidense. Entre los asistentes estuvieron el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, la secretaria de Justicia Pam Bondi y el director de la CIA, John Ratcliffe.
Durante ese encuentro, los funcionarios detallaron tanto el desarrollo de la operación como el estado físico de los detenidos, en medio de un escenario de alta tensión regional.
Comparecencia judicial y señales de deterioro físico
Maduro y Flores comparecieron ante un tribunal el lunes, donde sus lesiones fueron visibles, según reporteros presentes. El abogado de Flores aseguró ante el juez que su clienta sufrió lesiones significativas durante la captura y advirtió que podría tener una fractura o un fuerte moretón en las costillas, por lo que solicitó exámenes médicos completos, incluida una radiografía.
Durante la audiencia, Flores se balanceaba y mantenía la cabeza inclinada en varios momentos, mientras que Maduro mostró dificultades para sentarse y ponerse de pie. Los bocetos judiciales mostraron a Flores con vendajes en la cabeza, aunque funcionarios del Gobierno estadounidense calificaron su lesión craneal como menor.
Tiroteos, heridos y bajas durante la operación
La captura se produjo en medio de un enfrentamiento armado de gran intensidad. Funcionarios estadounidenses confirmaron que algunos soldados de la Delta Force resultaron heridos tras un tiroteo con una fuerza de reacción rápida cubana desplegada cerca del complejo presidencial.
Las tropas estadounidenses sufrieron impactos de bala y esquirlas, aunque las autoridades precisaron que ninguna de las lesiones pone en peligro sus vidas y que se espera una recuperación total. Según Pete Hegseth, casi 200 efectivos estadounidenses estuvieron desplegados en tierra en Caracas durante la operación.
No existe una cifra exacta sobre las bajas del lado venezolano o cubano. No obstante, el Gobierno de Cuba reportó la muerte de 32 militares y policías, mientras que el asesor presidencial Stephen Miller sostuvo que el número probablemente sea mayor, describiendo lo ocurrido como una “intensa batalla de disparos”.
Estados Unidos descarta un cambio de régimen
Pese al impacto de la operación, los funcionarios insistieron ante los legisladores en que la captura de Maduro no tuvo como objetivo un cambio de régimen. Según explicaron, el aparato del Estado venezolano permanece en funcionamiento y el poder quedó en manos de la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez, ahora presidenta encargada.
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Rubio afirmó que Washington considera a Rodríguez más pragmática que Maduro y potencialmente más viable para el diálogo, mientras que la líder opositora María Corina Machado no fue vista como una figura capaz de controlar las fuerzas de seguridad.
La decisión política de reconocer a Rodríguez se basó en un análisis clasificado de la CIA, que evaluó el impacto inmediato de la salida de Maduro del poder y las consecuencias a corto plazo. El informe, encargado por altos responsables políticos, permanece en reserva y no estuvo orientado a promover un derrocamiento del régimen.
Funcionarios revelaron además que Estados Unidos ha mantenido contactos durante meses con Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, con el objetivo de modificar el comportamiento del Gobierno venezolano.
