Un jurado de Texas, Estados Unidos, condenó este martes a pena de muerte a Tanner Horner, de 34 años, asesino confeso de Athena Strand, una niña de 7 años cuyo crimen conmocionó al país en noviembre de 2022.
Horner, quien trabajaba como conductor de reparto de FedEx, se declaró culpable el pasado 7 de abril de secuestrar y matar a la menor. Por esa razón, el jurado debía decidir si le imponía cadena perpetua o pena capital.
El crimen ocurrió en Paradise, un pueblo cercano a Dallas, cuando Horner llegó a entregar un paquete a la casa del padre de Athena. Según los fiscales, el hombre decidió secuestrar a la niña en su camioneta y luego la estranguló.
El cuerpo de Athena fue hallado dos días después de su desaparición, a casi 10 kilómetros de su vivienda.
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El juicio contra Tanner Horner
Durante cerca de 20 días, el jurado escuchó testimonios y revisó pruebas presentadas por la Fiscalía y la defensa. Entre ellas, material audiovisual del interior de la camioneta que documentaba la última interacción entre Horner y la menor.
El acusado, quien no conocía previamente a Athena, declaró a los investigadores que se llevó a la niña en un momento de “pánico”, después de golpearla al dar reversa con el vehículo. También aseguró que la estranguló luego de que ella le dijera que se lo contaría a su padre.
El fiscal James Stainton calificó el caso como “lo peor de lo peor” y pidió la pena de muerte, al señalar la falta de arrepentimiento de Horner.
La defensa, por su parte, solicitó cadena perpetua, argumentando que el acusado tuvo una infancia difícil y padecía enfermedades mentales.
Tras escuchar a los padres de Athena, a la madre y abuela de Horner, y revisar las pruebas del caso, el jurado deliberó durante tres horas antes de dictar la pena de muerte por inyección letal.
La reacción de la familia de Athena
Horner escuchó la sentencia con el rostro inexpresivo y solo respondió “sí, su señoría” cuando el juez le preguntó por la apelación, que es automática en el estado de Texas.
Tras el veredicto, Elijah Strand, tío de Athena, habló en nombre de la familia y dirigió un mensaje al condenado.
“Usted no se llevó solo una vida, destruyó una familia. Se llevó a una niña que confiaba en el mundo y pagó esa inocencia con violencia. Eligió causar un dolor que durará generaciones. Quiero que sepa que usted no es nada”, afirmó.
La madre de la niña, Maitlyn Gandy, creó una organización en honor a Athena y contribuyó al establecimiento de la llamada “alerta de Athena”, una medida que permite a las autoridades de Texas emitir alertas por menores desaparecidos en un radio de 160 kilómetros, incluso sin pruebas iniciales.
