En medio de su más reciente alocución, el presidente electo Abelardo De La Espriella hizo un llamado directo a las Fuerzas Armadas de Colombia y trazó una de las primeras líneas de lo que será su postura frente a la protesta social, la oposición y las vías de hecho.
El pronunciamiento se produjo luego de que De La Espriella acusara al presidente Gustavo Petro e Iván Cepeda de promover, según sus palabras, un intento de golpe de Estado para desconocer los resultados electorales. En ese contexto, pidió a los militares actuar bajo el mandato constitucional.
“Le pido como presidente electo a las Fuerzas Armadas de la República de Colombia que cumplan con su juramento, proteger la Constitución y la democracia”, afirmó.
El presidente electo también les pidió no obedecer ninguna orden que, a su juicio, pueda ir en sentido contrario a la Constitución. Su mensaje estuvo centrado en la defensa del orden institucional, la voluntad popular expresada en las urnas y la transición hacia el nuevo Gobierno.
Llamado a proteger la Constitución
De La Espriella aprovechó la conmemoración de los 35 años de la Constitución Política para insistir en que ningún gobernante puede situarse por encima de la Carta Magna ni desconocer la decisión soberana de los ciudadanos.
Según dijo, cuando asuma la Presidencia de la República el próximo 7 de agosto jurará cumplir y hacer cumplir la Constitución. También afirmó que quienes hoy están en el poder pasarán a la oposición y tendrán garantías para expresar sus diferencias dentro del Estado de derecho.
Sin embargo, advirtió que esas garantías tendrán un límite claro en la Constitución y la ley.
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Protesta pacífica sí, violencia no
Uno de los puntos centrales de su mensaje fue la diferencia entre la protesta pacífica y las vías de hecho. De La Espriella aseguró que su Gobierno respetará el derecho a manifestarse, pero no aceptará bloqueos, intimidaciones ni hechos de violencia. “La protesta pacífica será respetada como lo que es, un derecho. La violencia será enfrentada como delito”, sostuvo.
Con esa frase, el presidente electo respondió al llamado a la desobediencia civil hecho por Iván Cepeda, al que calificó como una estrategia para desconocer los resultados electorales. Para De La Espriella, no puede hablarse de resistencia pacífica cuando, según él, se busca justificar un intento de ruptura institucional.
El mensaje marca un tono firme frente a las movilizaciones que puedan presentarse antes y después de la posesión presidencial. De La Espriella aseguró que su Gobierno defenderá la institucionalidad, la Constitución y el Estado de derecho, al tiempo que reiteró que la protesta pacífica tendrá garantías.
Su advertencia fue clara. Habrá espacio para la oposición y para la manifestación ciudadana, pero no para las vías de hecho ni para la violencia disfrazada de protesta.
