Un comunicado del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), informó que Delcy Rodríguez realizará una visita oficial a Colombia para reunirse con el presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño. El Gobierno presentó el encuentro como parte de un esfuerzo por impulsar una salida a la crisis política en Venezuela.
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¿Qué confirmó Presidencia sobre la visita?
Según el Dapre, el objetivo de la reunión con Rodríguez es contribuir a una salida a la crisis venezolana y avanzar en la construcción de paz y reconciliación en el país vecino.
La visita se anuncia en un momento de movimientos acelerados en la región. Por un lado, la situación interna venezolana y la presión por definir una hoja de ruta. Por el otro, la necesidad de Colombia de cuidar sus asuntos más sensibles con el vecino: frontera, migración, seguridad y el pulso económico que depende de la estabilidad.
En la práctica, esa reunión en la Casa de Nariño puede funcionar como termómetro: si deja una agenda mínima de trabajo, si abre una mesa de seguimiento o si, simplemente, sirve para tomarle el pulso al nuevo momento político.
La llamada con Trump y el canal con Estados Unidos
El mismo comunicado incluyó detalles de la conversación entre Donald Trump y Gustavo Petro, que duró, según Presidencia, 50 minutos. Allí se habló de restablecer los canales directos de comunicación entre ambos gobiernos y de organizar una reunión preparatoria entre el secretario de Estado Marco Rubio y la canciller Yolanda Villavicencio. El propósito: concretar una visita oficial de Petro a la Casa Blanca en Washington D. C.
Presidencia indicó que la llamada fue gestionada por el embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña, y enumeró a los acompañantes del presidente durante la conversación, entre ellos Armando Benedetti, Augusto Ocampo, Víctor De Currea-Lugo y Raúl Moreno.
Qué puede venir ahora
El anuncio deja una señal política: Colombia intenta moverse en dos tableros a la vez, Caracas y Washington, sin romper puentes. El siguiente paso será ver si la visita de Rodríguez se traduce en resultados concretos y verificables, más allá del gesto diplomático.
