Tensiones, elecciones y renuncias: ¿qué pasa en el Partido Conservador?

Vie, 08/05/2026 - 11:21
La pelea en el Partido Conservador mezcla control interno, respaldo presidencial y tensiones entre congresistas y la dirección de Efraín Cepeda.
Créditos:
Partido Conservador

La crisis interna del Partido Conservador escaló con una carta de 17 congresistas contra cambios en sus directorios y con la renuncia de Adolfo Pineda a la Secretaría General. Detrás del choque hay una disputa por el control del partido, su línea electoral y el respaldo a Paloma Valencia.

La tensión en el Partido Conservador no se explica solo por una renuncia ni por una carta. Lo que está en juego es quién toma las decisiones dentro de la colectividad en plena campaña presidencial y cómo se reparte el poder entre la dirección nacional, los congresistas y las estructuras regionales.

El punto más reciente de la crisis fue la comunicación enviada por 17 congresistas electos al senador Efraín Cepeda, presidente del Directorio Nacional Conservador. En la carta pidieron frenar cambios en el Directorio Nacional y en los directorios departamentales y distritales, al considerar que esos movimientos podrían desconocer los equilibrios internos y la representación construida por las mayorías conservadoras en regiones y en el Congreso.

Una pelea por el control del partido

El primer motivo de fondo es organizativo. Los directorios no son simples instancias administrativas: definen la conducción política del partido, su relación con las regiones y la forma en que se tramitan decisiones electorales. Por eso, modificar esas estructuras en este momento tiene efectos directos sobre quién queda con capacidad de orientar avales, alianzas, disciplina interna y representación territorial.

La inconformidad de los congresistas apunta justamente a ese punto. El reclamo no es solo contra un cambio de nombres, sino contra la posibilidad de que la dirección nacional reorganice el partido sin suficiente consenso con quienes acaban de medir su fuerza en las urnas. En otras palabras, el conflicto enfrenta a la jefatura nacional con sectores que reclaman que el peso electoral del Congreso y las regiones se traduzca en poder interno.

La decisión presidencial abrió otra grieta

El segundo motivo es electoral. El Conservador decidió respaldar en primera vuelta a Paloma Valencia, candidata presidencial del Centro Democrático, en una decisión que Efraín Cepeda presentó como adoptada por unanimidad y de obligatorio cumplimiento para la militancia.

Pero esa decisión llegó después de semanas en las que el partido discutía si tendría candidatura propia o si se sumaría a una opción de la derecha. Antes del respaldo a Valencia, la colectividad había señalado que su apoyo estaría entre ella y Abelardo de la Espriella, descartando acompañar a Iván Cepeda.

Ahí aparece el tercer factor: la ideología, pero no como una discusión doctrinaria pura. El partido cerró filas contra el petrismo y buscó ubicarse en el bloque de centroderecha, pero internamente no todos los sectores parecen leer igual cuál candidatura representa mejor sus intereses regionales, electorales y legislativos.

La renuncia de Pineda aumenta la presión

La salida de Adolfo Pineda García de la Secretaría General profundiza el choque porque toca una pieza clave de la operación partidista. Pineda hacía parte de la mesa directiva que acompañaba a Cepeda en la conducción del Conservador de cara a las elecciones de 2026.

Además, su renuncia tiene una lectura política por su vínculo familiar con el senador Marcos Daniel Pineda, uno de los congresistas mencionados entre los firmantes de la carta. Eso convierte la salida en algo más que un relevo interno: muestra que la disputa ya afecta a bloques con peso propio dentro de la colectividad.

Qué puede pasar ahora

La implicación inmediata es que el respaldo conservador a Paloma Valencia podría quedar debilitado si no logra traducirse en disciplina real de congresistas, líderes regionales y bases locales. Una cosa es que el Directorio adopte una decisión formal; otra, que toda la estructura territorial actúe en bloque durante la campaña.

El otro efecto está dentro del partido. Cepeda tendrá que decidir si mantiene los cambios en los directorios o si abre una negociación con los congresistas inconformes. Si no lo hace, el Conservador puede llegar a la recta electoral con una candidatura oficial, pero con una organización interna fracturada.

En el corto plazo, la crisis se medirá en dos escenarios: la respuesta del Directorio Nacional a la carta de los congresistas y el nombramiento de quien reemplace a Pineda en la Secretaría General. De esas decisiones dependerá si el partido contiene la disputa o si la fractura se convierte en un problema mayor para su papel en las elecciones presidenciales.

Más KienyKe
La vocalista de Paramore, Hayley Williams, confirmó su primer concierto solista en Colombia. La artista se presentará el 6 de noviembre en el Movistar Arena de Bogotá.
La segunda edición de Amplify-HER reunirá a 90 mujeres de la industria musical para fortalecer su presencia digital.
El candidato presidencial Sergio Fajardo hizo un comentario en redes y a Marbelle no le sentó nada bien.
"Los papás me tienen amenazado de muerte", expresó Jhorman Toloza sobre los padres de Alexa Torrex de La casa de los famosos.