Camilo Enciso, conocido como el “cazacorruptos”, repasa su camino en el Estado, sus choques con el poder y su idea central: la corrupción no se derrota solo con leyes, sino con un cambio cultural.
Daniel Quintero cuenta cómo una infancia marcada por la violencia en Medellín y el regalo de un computador definieron su ruta: del estudio y la tecnología a los movimientos ciudadanos y la Alcaldía, con la educación como eje.