Cuando se pierde el bushido…

Foto: Presdencia.

Cuando se pierde el bushido…

8 de agosto del 2018

Un ejemplo interesante para saber qué líneas deben servir de guía en un país para gobernar con honor desde el servicio público lo brinda el bushido o “camino del guerrero”, decían los antiguos samuráis que era un camino de ética por el cual entregaban sus vidas de ser necesario; este tenía 7 virtudes: justicia o rectitud, coraje, compasión, respeto, honestidad, honor y lealtad. Si solo transportáramos por unos momentos estas 7 virtudes al ejercicio de lo público para Colombia podríamos evolucionar y progresar.

Por lo anterior quisiera mostrar algunos ejemplos del pro que estamos lejos de este interesante modelo, Colombia es un país diverso en cuanto a grupos étnicos, tendencias políticas, ideológicas, etc… y se ha demostrado como hemos convivido con estas diferencias y a pesar de ello siguen surgiendo malas prácticas, costumbres y aspectos culturales que hemos soportado y con lo que, desafortunadamente nos hemos acostumbrado y adaptado.

La instalación del Congreso de la República el pasado 20 de julio estuvo animado por el acto desagradable, irrespetuoso y repugnante del Senador Antanas Mockus mientras se bajaba los pantalones en el recinto donde se conmemoraba el inicio de una nueva legislatura y el ejercicio de la democracia.

En las últimas semanas se evidencia una lucha periodística cuando muchos comunicadores y otros que se creen serlo, informan, critican, juzgan y condenan con información que se conoce por el correo de las brujas, faltando a la reserva del sumario, al debido proceso, al derecho a la defensa y al acceso a la justicia.

Este año han muerto entre enero y julio de 2018, 123 líderes sociales según Indepaz con un incremento de 30 asesinatos respecto del 2017, lo cual debería disminuir, no crecer después de un proceso de paz, cuando los factores de riesgo desaparecen como el grupo guerrillero Farc, nadie entiende como siguen siendo asesinados y la protección del Estado es absolutamente inocua.

Así mismo, tenemos 209.000 hectáreas de coca, lo que demuestra un crecimiento acelerado del narcotráfico, una falla clara del proceso de paz en las zonas especiales, un aumento en la venta de estupefacientes y por ende del microtráfico en ciudades. Es una alerta al crecimiento del consumo de drogas en niños y adolescentes en Colombia y en la región por el cual nadie responde.

La crisis de la salud es incontrolable, después de 8 años de gobierno, los usuarios siguen haciendo largas filas para obtener una cita, reclamar unos medicamentos u obtener una autorización para un examen; personas en situación de discapacidad, adultos mayores, mujeres embarazadas, niños esperando a la madrugada sin ningún tipo de consideración unos minutos de atención para acceder a un derecho fundamental.

Hay un sinsabor en muchos ciudadanos que no se resisten a ver a exguerrilleros sentados en el Congreso de la República posando como honorables sin pagar un solo día de cárcel ni confesar o reparar por sus crímenes, es claro que es muy difícil comprender un proceso de paz que se cerró con impunidad para sus víctimas.

Vemos un Presidente que ganó un nobel de paz con la negativa al proceso que impulsó a través de un plebiscito, se incumplió con un mandato popular, con el resultado de un mecanismo de participación que en otros países del mundo llevó al Jefe de Estado a renunciar, en Colombia no pasó nada, se guardó silencio y seguimos adelante.

Seguimos en silencio, esperando que las cosas cambien, seguimos siendo un país que se reconoce por el respeto a la institucionalidad, por el respeto a la democracia, pero nos seguimos acostumbrando al deshonor, a la deslealtad, somos indiferentes a buscar preservar en nuestros hijos las buenas costumbres, a reprochar ante malos comportamientos y a cuestionar aquello que no es justicia para todos.

Hay que dejar de comunicarnos a través de redes sociales si es para insultar o anular al otro, o filtrando información por los medios de comunicación para generar conflictos, poder dar debates de altura, argumentar como en la antigua Grecia, dejar las bajezas atacando a través de terceros, con documentos anónimos o comprando testigos. Colombia debe evolucionar hacia unas prácticas respetuosas y con honor, el país está cansado del show mediático, de la falta de gordura y decencia.

Que tristeza ver cómo el perdedor de las elecciones presidenciales Gustavo Petro impulsó una protesta para el 7 de agosto con el fin de perturbar la posesión presidencial, que absurdo que no busque los escenarios institucionales que tiene como senador de la república para debatir y controvertir, que bajeza enardecer mentes jóvenes e ingenuas con argumentos falsos del fin de una protesta, qué equivocado esta si piensa que así se hace una oposición democrática desconociendo los canales institucionales.

Esperamos que el Presidente Duque actúe con sabiduría, inteligencia y compromiso, cumpla lo que prometió en su campaña, que con él llegue a Colombia la legalidad, la equidad y el emprendimiento para todos. Con honor de patria, con amor al país, logrando equilibrios a pesar de las diferencias y dejando huellas para el futuro que todos esperamos.

Hay que buscar el bushido estos próximos 4 años…

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