De las buenas costumbres y el Blackberry

Jue, 14/07/2011 - 10:28

La tecnología modificó nuestra forma de actuar, afectó la vida individual y reorganizó la percepción que tenemos del mundo, somos dependientes de una tecnología que avanza a pasos agi
La tecnología modificó nuestra forma de actuar, afectó la vida individual y reorganizó la percepción que tenemos del mundo, somos dependientes de una tecnología que avanza a pasos agigantados, facilita nuestra vida, pero ahora interrumpe en ella. Como dice Mcluhan, “Toda tecnología que extiende amputa otra facultad y hace caducar la función de otro medio” Los teléfonos inteligentes o Smartphone una mezcla entre celular y computadores de bolsillos, ya no son exclusivos del mundo ejecutivo, estos se han vuelto muy populares entre jóvenes y adultos, los cuales caminan agachados, embelesados y obnubilados, sin perder de vista a cada momento sus teléfonos, al compas de un permanente Notifier_BBpro_6 y un intermitente LED centelleando. Esta tecnología fue creada para facilitar la comunicación y para acercar a dos personas distantes, pero lo que observamos a diario, es que se han vuelto tan inoportunos, que si bien es cierto acercan a personas alejadas, a su vez, separan a personas juntas. Es muy común encontrar en reuniones, restaurantes, salas de espera, incluso dentro de un carro, personas pegados a sus Teléfonos, intercambiando información por medio del MSN, Blackberry Messenger Gtalk, Yahoo Messenger, LiveProfile, Nimbuzz, Ebuddy, ICQ, Aol, entre otros tantos que se me escapan. Pero no hay nada más aburrido, desesperante y de mala educación, que estar en medio de una conversación y la otra persona(s) incesantemente baja(n) la cabeza para mirar su Blackberry y responder tecleando con una velocidad de taquimecanógrafos. Es cierto que existe una dependencia hacia estos aparatos, que debido a su pequeño tamaño, su teclado Qwerty de fácil acceso y sus infinitas aplicaciones es que las personas se sienten tentadas a mirar sus correos electrónicos, revisar las redes sociales (Facebook y Twitter las más sonadas), explorar la web o simplemente comunicarse por los chats, dejando a una lado los buenos modales, la educación y las reglas de comportamiento en relación con su entorno, incluso molestando a las personas que se encuentran a su alrededor. También creo de mala educación y falta de principios, cuando las personas hablan duro por sus celulares en sitios concurridos, (buses, cafeterías, cines, etc.) convirtiendo en públicas sus conversaciones privadas. Otro aspecto negativo y peligroso que producen estas nuevas tecnologías, es creando distracción e imprudencia a la hora de manejar un carro, ya que hablar por celular, o responder SMS, según especialistas en movilidad, cuadriplica el riesgo de accidente. Es cierto que cuando coges un teléfono de estos, te sumerges en otro mundo, generando una dependencia que está directamente relacionada con la necesidad de estar conectado socialmente en todo momento, lo que debemos evitar cuando estemos en público, es dejarnos esclavizar por estas nuevas tecnologías teniendo un poco de respeto y prudencia con las personas que nos rodean, evitando estigmatizar los smarthphones como enemigos de los buenos modales. Antiguamente había una versión más avanzada, con más aplicaciones e interacciones y lo mejor en 3D, se llamaba: VIDA SOCIAL. NOTA: La base de mi razonamiento es que mientras por un lado tenemos que investigar, rastrear, discutir, los cambios constantes de las nuevas tecnologías o los temas y problemas que generan, por otro tenemos que tener en cuenta que esta problemática es solo parte de la cultura de un 10% o 15% de la población mundial. Que el resto, que el "rest of the world" como diría la revista Colors de Benetton/Mondadori, casi el 80% de la población mundial, no participa de estas preocupaciones o discusiones, salvo en los sectores económicamente más altos de los llamados eufemísticamente "países en vías de desarrollo". Aníbal Ford. El Malestar de la Brecha Digital. NOTA 2: El nombre del teclado Qwerty, proviene de leer las primeras 6 teclas de la fila superior izquierda.
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