DIEZ PROPÓSITOS NACIONALES PARA EL NUEVO AÑO

2 de enero del 2014

Seamos realistas: pocos colombianos logramos cumplir siquiera la mitad de los propósitos que nos hacemos al final de cada año. Dirá el pesimista que por qué no nos proponemos no hacernos propósitos, en fin, los aguafiestas siempre son muy inteligentes e ingeniosos pero pocas veces sirven para hacer de la vida una obra de arte, que es el propósito fundamental de cada ser humano.

Por eso considero importante definir unos propósitos básicos para los diferentes grupos de colombianos, que sean de cumplimiento viable y sin mayores sacrificios:

  1. Educarnos a nosotros mismos:  las pruebas PISA confirmaron lo que ya sabíamos, que sabemos muy poco. La educación no es responsabilidad solamente de docentes y alumnos, es sobre todo una actitud vital de apertura constante al conocimiento, a la lectura, a la reflexión y a la interpretación de la realidad y de lo aprendido cada día. El propósito: convertirnos en seres hacia el conocimiento, y complementarlo con la lectura de al menos 12 libros, uno por cada mes del año.
  2. Ejercer derechos ciudadanos: este año tendremos varias oportunidades para ejercer el derecho al voto y escoger a nuestros dirigentes que son, sobre todo, los servidores públicos que nos ayudarán a contar con un mejor país,  mejores ciudades y mayor calidad de vida. El propósito es el de ejercer este derecho previa información acerca de programas de gobierno que podemos bajar de internet y estudiar con calma, sin dejarnos presionar por tamales, ladrillos y demás “regalitos”.
  3. Cumplir deberes ciudadanos: como es de doble vía, el ser ciudadano nos indica que existen deberes que cada uno debe realizar para que todo funcione, para que el bien común se imponga sobre el bien personal. El propósito es sencillo: no interferir la normal existencia de nuestro entorno (barrio, oficina, conjunto) con música a altos niveles, peleas innecesarias con los vecinos, incumplimiento de cuotas administrativas o basuras mal recicladas.
  4. Cuidar de la vida personal y grupal:  reconocer el carácter sagrado de la vida en nosotros y en todos los demás, saber que nuestra libertad no es singular sino que se encuentra atada a la libertad de los otros que nos rodean y que no podemos pisotearla. El propósito: atender las señales (de tránsito, de emergencia, de auxilio, de fiesta, de ayuda) y darles cumplimento de manera ciudadana y respetuosa.
  5. Propósito de candidatos: este 2014 los traerá de todos los tamaños, formas y colores: a corporaciones públicas, a la presidencia y en algunos lugares a las alcaldías. El propósito para ellos: no cargar niños, saludar ancianos y besar bebés en sus visitas a las comunidades, esto es demasiado falso y enojoso para las comunidades, un irrespeto a su inteligencia. Limitarse a exponer sus programas, planes y tareas asumiendo que se conocen las políticas públicas, los presupuestos, estudios de factibilidad y las vigencias para no llevar a engaños al electorado. ¡Fácil!
  6. Periodismo responsable: ingenuo sería pensar que los medios de comunicación no viven de la pauta oficial y privada, que son libres en la exposición de las informaciones y que cuentan con una objetividad que no existe en las comunicaciones humanas. Sabemos que existen condicionantes, estrategias y tendencias en cada uno de quienes informan a la comunidad. Sin embargo, proponemos como propósito el siguiente: ser periodista responsable y mostrar las dos o tres o cuatro caras de cada información, no señalar sin pruebas y dejar que la justicia ejerza sin presiones mediáticas su labor, si se comenta y analiza con sesgo personal decir siempre que se trata de una opinión personal y no de un juico general.
  7. Comunicarnos: es increíble cómo hemos logrado incomunicarnos gracias a los medios de comunicación personales y las redes sociales. El propósito es muy sencillo: apagar el celular y escuchar atentamente a quienes nos interpelan.
  8. Dejar el cinismo y aplicar el civismo: es muy fácil y divertido ser críticos implacables de todo y de todos, considerar el vaso medio vacío en cada situación y exponer al ridículo a quienes no son de nuestro afecto. El propósito es el de construir en lugar de destruir, el de conocer y reconocer en lugar de ser implacables y amañados en nuestros juicios, el de preferir salvar una honra antes que lograr un excelente chiste y varios “me gusta” en facebook.
  9. Responsabilidad planetaria: considero que ser vegano y amar a los animales mucho más que a los seres humanos son posiciones extremas y respetables, no se trata de llegar hasta allá. El propósito es el de cuidar  el planeta desde nuestra vida cotidiana y las pequeñas decisiones que diariamente tomamos, como: ahorrar el agua cerrando la llave del lavamanos, apagar bombillos innecesarios, cuidar de algunas plantas, bañarnos en tiempos razonables, etc.
  10. Sonreír: es el último y el más importante de todos los propósitos. Nos estamos matando de ira e intolerancia, de odio tonto hacia los otros, de peleas con vecinos, familiares y amigos, de rabia sin sentido. Reírnos un poco de nosotros mismos, de nuestras debilidades, embarradas y frustraciones nos hará más sensibles, asequibles y humanos. Demasiado humanos.

¡Feliz 2014! 

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