Encuentro Nacional de Víctimas de las Farc

Lun, 01/10/2012 - 14:38
Las victimas de la violencia no deben ser sólo preocupación de sus familias. Como colombianos tenemos la obligación moral de dejar la indiferencia de lado y solidarizarnos con aquellos que pudieron
Las victimas de la violencia no deben ser sólo preocupación de sus familias. Como colombianos tenemos la obligación moral de dejar la indiferencia de lado y solidarizarnos con aquellos que pudieron ser de los nuestros. Así como millones de personas le damos gracias a la vida por no haber tenido a un hermano, hijo, papá, sobrino, o mamá secuestrados hay miles de familias que han pasado días, meses y años anhelando tener una noticia sobre sus seres queridos. Hoy, con los diálogos de paz que se avecinan, el Gobierno ha dejado para una última etapa el tema de los secuestrados. Sin embargo, el próximo 14 de octubre estaremos presentes en la Plaza de Bolívar, quienes creemos que la  problemática debe ser prioridad y objeto de discusión  en una primera etapa de los diálogos que se llevarán a cabo en Oslo. La guerrilla muy campante y con el cinismo que los ha caracterizado siempre, afirmaron no tener en sus manos a ningún secuestrado. La realidad es otra y en el país los miles de afectados tienen pruebas de los secuestros. La paz es un sueño que queremos volver realidad, pero cada paso que se dé para alcanzarlo tiene que ser firme y acertado. Es necesario hablar con la verdad y exigir como ciudadanos y victimas de la violencia, respuestas concretas. Si el Gobierno abrió camino a un proceso de paz, lo mínimo que le pedimos a la guerrilla es sinceridad y piedad para con aquellos que han estado durante muchos años enviando mensajes a sus familiares que están en la selva, con la esperanza de que éstos estén con vida. Entre los secuestrados más antiguos están Oscar Donald Rosas, secuestrado en 1997, Enrique Márquez en 1999, Delio Arango Maya en 1997, Mahmud Salem Villamil en el 2000, Juan Camilo Mora Torres en el 2006, Hector Velasquez Carrillo y Alexander Bayona Camacho. Además  de los 196 miembros de la Fuerza Pública secuestrados en estado de desaparición, la cifra NO definida de secuestrados civiles y los más de 35.000 desaparecidos. Las familias que representan el dolor de un país sumido durante muchos años en una guerra absurda, piden al Gobierno un espacio de participación directa en los diálogos de Paz en Oslo y la Habana. No es correcto y no se le puede pasar por alto a las Farc el que se laven las manos y nieguen secuestros que hoy tienen paralizada la vida de muchos colombianos al no saber el paradero de los suyos. Invitamos el próximo 14 de octubre a partir de las 9 de la mañana en la Plaza de Bolívar al Encuentro Nacional de Víctimas de las Farc, a que se solidaricen con los secuestrados y con sus familias. Hace parte de nuestro deber como colombianos pedir un espacio de participación, pues la guerra no fue sólo del Gobierno, la sufrió el pueblo. Ahora cuando hay la ilusión de una salida negociada, no se puede aislar a las víctimas. Los voceros de los familiares merecen ser escuchados  y hacer parte de la solución al conflicto. Para apoyarlos, todos podemos unirnos y alzar la voz. @PaoMejiaRivera
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