Hada, la chica del gimnasio

Publicado por: admin el Vie, 20/12/2019 - 07:19
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Ayer en el gimnasio se me apareció Satanás y me preguntó qué deseaba, si ser un tonto de izquierda o un listo de derecha. ¿Por qué no un tonto de derecha o un listo de izquierda?, le pregunté.
Hada, la chica del gimnasio
Ayer en el gimnasio se me apareció Satanás y me preguntó qué deseaba, si ser un tonto de izquierda o un listo de derecha. ¿Por qué no un tonto de derecha o un listo de izquierda?, le pregunté. Lo que prefieras, dijo, a cambio de tu alma. Me sacó de la ensoñación los gemidos de una mujer que ejecutaba un ejercicio para aductores. Satanás se pasa la vida planteándome dilemas imposibles, aunque le vivo diciendo que a mí lo que me interesa es escribir un Bestseller o tener un Distrito Rojo en Bogotá. Se me aparece mucho en el gimnasio porque es donde más tiempo tengo para maquinar vainas. Lo increíble es que la gente sigue pendiente de la pantalla del iPhone, como si la hubiera. ¡Pero si no ven nada!, les grito con el pensamiento. Es lo que digo yo, me respondió ayer, por telepatía, una mujer de mi edad, estatura promedio, que va a la misma hora que yo. La reconocí porque al levantar la mirada buscando de dónde venía la voz me guiñó un ojo en señal de complicidad. Se llama Hada, con hache, cuando terminamos de hacer ejercicio, nos fuimos hablando hasta la sucursal bancaria del primer piso, donde entró para hacer una consignación. Por la noche, ya en casa, la llamé con el pensamiento y me respondió al segundo. Resulta que vive cerca al conjunto de mi madre, un par de edificios más arriba. Le pregunté qué preferiría, si ser tonta de izquierda o lista de derecha, o bien tonta de derecha o lista de izquierda. Me dijo que, eligiera lo que eligiera, veía poco margen de actuación, porque ahora todo lo decidían unos pocos tontos en la Casa de Nariño. Si me preguntaras, añadió, si preferiría ser un Poema de Borges o uno de Neruda, me pondrías en un apuro. En esto, vino un olor a quemado de la cocina y cuando abrí el horno la pizza estaba carbonizada. Se lo conté a Hada por telepatía, pero esta vez no me respondió.