Kandinsky en Xochimilco

Kandinsky en Xochimilco

8 de abril del 2019

Hay algunas ideas que están destinadas a encontrase, son como tropiezos afortunados que cuando se conocen forman binomios fantásticos*, entonces es posible imaginar historias imposibles. Si hay algo interesante de los viajes, son esos tropiezos afortunados, los lugares y personajes inesperados que, sin tener mucha relación aparente, terminan convirtiéndose en páginas de la misma colección de recuerdos.

Cuando empecé a escribir sobre Xochimilco tuve que repasar las fotos del viaje a México. Estaba deslizando imágenes en la pantalla del celular y me encontré con una foto de la exposición de Kandinsky en el Palacio de Bellas Artes** y ya no pude continuar con lo que estaba redactando,  una idea más grande empezó a martillar y a martillar en mi cabeza… me tropecé con el binomio: Kandisnky – Xochimilco.

¿Qué habría pasado si Kandinsky hubiese visitado Xochimilco?

Kandinsky en Xochimilco es la historia de un hombre que a los 30 años decide dejar de trabajar en una oficina de abogados y se dedica a viajar para descubrir su verdadera vocación, el arte. En busca de inspiración, llega a uno de los lugares más coloridos del mundo, Ciudad de México, y allí conoce Xochimilco.

En el embarcadero de Zacapa se siente maravillado por la manera en la que vibran los colores de las trajineras: barquitos anaranjados, rojos azules, amarillos y verdes neón que contrastan con el tono oscuro de las aguas del canal.

Se sube a uno de los barquitos “Teresita” que está decorado con flores de colores y comienza un recorrido en el que se encuentra con una fiesta en el agua. Los canales están llenos de otras trajineras y barquitos más pequeños, algunos con flores, otros con tacos, elotes y tortillas calientes, en otros hay grupos de mariachis que entonan canciones que se mezclan en el eco del agua.

Entonces Kandisnky percibe por primera vez la música visual y tiene la idea de que es posible escuchar el sonido de los colores. El amarillo, que suena como las trompetas de Así Fue, el rojo que vibra como los violines de Cielito Lindo y el verde, que se siente como los guitarrones de La Ley del Monte.

Como si fuera poco, el paisaje se completa con jardines flotantes, islas decoradas con papel picado y piñatas de colores. El aspirante a pintor queda con el alma llena, pero sobretodo, con la seguridad de haber encontrado el camino del arte.

¿Y para qué inventar historias si sabemos la verdad? Quizás imaginar es también una manera de viajar, hacer un pacto de mentira para pensar que usted o yo podríamos ser el Kandisnky imaginario que se transformó en Xochimilco, ese que en un viaje se dio cuenta que todavía no era demasiado tarde para empezar a soñar.

Embarcadero de Zacapa en Xochimilco – Foto: @carloswario

Canales de Xochimilco – Foto: @carloswario

Canales de Xochimilco – Foto: @carloswario

Paleta de Color inspirada en Xochimilco – @carloswario

* El Binomio fantástico es una técnica de escritura creativa explicada por Gianni Rodari y en el libro de Gramática de la Fantasía.

** Del 31 de octubre al 27 de enero de 2019 se llevó a cabo la exposición “Kandisnky – Pequeños Mundos” en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, la muestra ofreció un panorama general de la vinculación entre la música, el color y los estados de ánimo en la obra del artista ruso durante sus años de trabajo.

Reseña en: https://youtu.be/QC54msd5V_o

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