¿Por qué odiar el reggaetón?

12 de febrero del 2015

Las letras cargadas de violencia, droga y sexismo son miel para los oídos de la juventud colombiana. El dembow, que ahora mezcla sonidos de electrónica, cumbia, vallenato, pop, samba, tropical, poplatino, etc, impera en el comercio y la industria musical en el país. Pero, ¿qué lo hace tan llamativo a este pegajoso genero  musical? Comparado […]

Las letras cargadas de violencia, droga y sexismo son miel para los oídos de la juventud colombiana. El dembow, que ahora mezcla sonidos de electrónica, cumbia, vallenato, pop, samba, tropical, poplatino, etc, impera en el comercio y la industria musical en el país. Pero, ¿qué lo hace tan llamativo a este pegajoso genero  musical?

Comparado con otros géneros como: el  rock, salsa, blues, merengue, tango, etc., bueno, el reggaetón es muy joven, esa ventaja de Cisne Negro y de océano azul que creó lo mantiene en la industria. El reggaetón es una especie de adolescente rebelde, que está en su etapa de experimentación. Los escándalos, que han tenido muchos de sus divos, hacen del reggaetón una empresa banal y efectiva. Es parecido al fenómeno “Real Madrid”, banal y efectivo que explotan los medios de comunicación. Además, gracias a los mágicos software de sonido, no se necesitan de baterias, ni de instrumentos musicales. Con tan solo tener Fl Studio, un micrófono e imaginación se puede hacer una canción. Así comenzó Kevin Roldan, Los del Estrato, Cuarto Contacto, etc.

Muchos productores de sonido, ingenieros, djs, cantantes y compositores se quejan de la baja calidad de este género. Como decía mi primo, ingeniero de sonido: “ellos hacen música comercial. Música que pasa de moda en una semana”.

Pues bien, el reggaetón que hacen ahora miles de adolescentes en Colombia rompe los paradigmas de producción. La comodidad, la rapidez permite crear de forma constante. Varios grupos de chivos en el Distrito de Agua Blanca en Cali, en vez de estar en las calles peleando territorio, se la pasan las tardes componiendo canciones en sus hogares. Luego la distribuyen a traves de las redes sociales. Sino pregúntele a BigPopa como pegó su canción. No quiere decir que: J-Balvin, Maluma, Ñejo y Dalmata, Nicky Jam, quienes hacen reggaetón en Colombia, lo hagan de esta forma, pero sus pupilos, en su mayoría niños de 10 a 18 años, los ven como un ejemplo a seguir y lo hacen así. Para nadie es un secreto que la innovación transforma el arte de crear la música. Pasa lo mismo con el cine  y la televisión.

Las ferias y festivales en Colombia más importantes del país, o más comerciales, mejor dicho, que involucran a la música, las patrocinan la élite: Carvajal, Bavaria, Éxito. El Ministerio de Cultura, y las alcaldías, a través de proyectos, Programa Nacional de Concertación y los estímulos (que por cierto, la música es la expresión cultural que más tiene destinado becas para el año 2015) son los que invierten dinero para la creación y difusión de las diferentes expresiones musicales.

El reggaetón se ha convertido en un medio comercial para realzar la música tradicional. Sino pregúntenle a Fonseca, Gilberto Santa Rosa, Calle 13, Carlos Vives, Enrique Iglesias, Juanes, etc.

@JuanCachastan

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO