Justo una semana después de que fuera puesto en libertad el periodista francés Roméo Langlois y cerca al sitio donde permaneció por 30 días, bien “cuidado por sus captores”, sin cadenas en su cuello como sí hemos visto a nuestros policías y militares y con una buena atención médica para la herida de su brazo, el mismo grupo terrorista de las Farc que lo tuvo en su poder planeó y ejecutó un ataque en el que resultaron muertos y heridos civiles inocentes, policías y hasta un nasciturus.
Sigo festejando la libertad de Roméo Langlois. En buena hora, por su bienestar y ante todo por la libertad de prensa y lo que representa en países como Francia, que dicen defenderla. Sin embargo, también quiero cuestionar las recientes declaraciones de este intrépido reportero de agencia internacional, en las que señala que pocos conocen la realidad del conflicto colombiano. Sobre este último aspecto confieso que estoy totalmente de acuerdo con él. Incluso, le propongo a Langlois que después de reponerse del cautiverio vivido en las selvas colombianas, saque un tiempo extra de su trabajo para relatar hechos como los recientemente ocurridos en el departamento de Caquetá, la misma región que tuvo oportunidad de conocer más de cerca durante su última visita a este país latinoamericano y en el que aprovechó para hacer un jamboree al mejor estilo de boy scout intrépido.
Daré el primer paso para mostrar un capítulo perteneciente al llamado: “conflicto colombiano” y lo haré haciéndole un llamado a la comunidad internacional para que vea los actos de barbarie de las Farc contra indefensos civiles colombianos.
Señor Presidente de Francia, Francois Hollande, Señor Delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja, Jordi Raich, señora exsenadora, Piedad Córdoba, me permito contarles que el pasado lunes 4 de junio a la media noche, una joven madre de 18 años, Marta Yadira Tapiero entró en trabajo de parto y como no había una ambulancia disponible en el municipio de la Montañita, Caquetá, a 32 kilómetros de Florencia, una Patrulla de la Policía gentilmente se ofreció a trasladarla al centro hospitalario más cercano.
La joven mujer acompañada por su partera de confianza, abordó el vehículo rumbo al hospital. Segundos después guerrilleros de las Farc interceptaron el vehículo y lo atacaron con ráfaga de fusil. El vehículo perdió el control, se estrelló contra una pequeña vivienda civil de madera. Pero, eso no les importó al parecer, a los señores de las Farc, que siguieron disparando contra la patrulla y contra la casa. Tras esta acción, murieron el bebé en el vientre de su madre, la partera que ya pasaba los 60 años de edad, dos policías y quedaron gravemente heridos quienes habitaban la humilde casa, otros dos niños, su padre y abuela tienen hoy heridas de arma de fuego. Uno de los dos pequeños con 8 años de edad, se debate entre la vida y la muerte. La bala de fusil que recibió en su cabeza es la responsable de su grave estado de salud.
Señor Langlois, este es un capítulo real del conflicto que enfrentamos a diario los colombianos y no el que periodistas como usted le quieren mostrar hoy al mundo. Nosotros vivimos en medio de realidades, no en discursos románticos y bastante vergonzantes que ya nadie cree.
Twitter: @g_rodriguezm
¿Así o más real? Monsieur Langlois
Mié, 06/06/2012 - 01:03
Justo una semana después de que fuera puesto en libertad el periodista francés Roméo Langlois y cerca al sitio donde permaneció por 30 días, bien “cuidado por sus captores”, sin cadenas en su
