El fenómeno “Francisco”, según Salud Hernández

El fenómeno “Francisco”, según Salud Hernández

11 de Septiembre del 2017

En el mismo periódico –El Mundo- que tituló ‘Francisco, en la patria de los narcos’ y que tanto incomodó al país, la periodista Salud Hernández construye un perfil del Papa Francisco, todo un fenómeno de las comunicaciones “y el más popular que haya existido en esta parte del mundo”.

No existe un líder en América Latina –dice Salud, colombo-española- que provoque tanto entusiasmo y veneración entre gentes de todas las edades, convicciones y condición social. Ninguno capaz de paralizar ciudades y provocar que las televisiones y emisoras de radio nacionales cambien la programación para dedicarse, casi en exclusiva, a seguir todos sus pasos en directo, durante los días que dure su visita y que suban su audiencia.

Nadie que provoque que personas mayores duerman a la intemperie para estar más cerca del altar improvisado donde celebrará la Santa Misa o que permanezcan horas bajo la lluvia con el único fin de saludar el paso del Papamóvil. Ni que logre que ateos y anticlericales de estas tierras escuchen y alaben sus predicados.

Solo el jesuita argentino Francisco ha obrado el milagro. En Colombia volvió a demostrarlo.

Su carácter abierto y campechano, la austeridad que rige su vida, sus mensajes sencillos y esperanzadores, pero a la vez crudos y directos, el sincero compromiso con los pobres, que en esta región del mundo son legión, así como la lengua compartida y el conocimiento de la realidad latinoamericana como ningún Papa antes, convierten al cardenal Jorge Mario Bergoglio en el personaje más popular que nunca haya existido en este lado del mundo.

Hablan los expertos en comunicación

Prosigue Salud Hernández, en su crónica: -“Es un gran líder mundial con la ética, los valores y la conexión con las necesidades de la gente que no encontramos en los políticos de Occidente”, analiza Miguel Ángel Herrera, director de la firma asesora de comunicación e imagen Ágora. “En América Latina es más líder aún porque sus antecesores podían predicar idénticos valores humanistas y apostólicos, pero sin la credibilidad y el impacto de Francisco porque sabemos que nos habla en nuestro idioma de una realidad que conoce, que sufrió y vivió de alguna manera. Y es un apóstol de la paz, anhelo de pobres y ricos en todo el planeta”.

Al juicio del experto en imagen, “en Francisco ha coincido personalidad y carismas únicos con una sociedad con sed de cambios rápidos, casi milagrosos. Y llega a darle oxígeno a la Iglesia que necesitaba, acaba con las estructuras aburguesadas, se acerca a la gente, enseña con su ejemplo y todo eso a los no católicos los deslumbra”.

Herrera, que acudió a la residencia donde pernoctó el Papa en su estancia en Bogotá, para verle. Allí encontró muchas personas que “le ven como un santo, le llevan niños y ancianos enfermos, buscan su bendición convencidos de que encontrarán un empleo al día siguiente. Ante la ausencia de Estado, la gente va en busca del milagro”.

Carlos Suárez, bogotano y director de la agencia de asesoría política e imagen, Estrategia&Poder, piensa que Francisco “es un fenómeno comunicacional que combina el político con gran olfato y los avances tecnológicos. Es también el primer Papa que ha aprendido a hacer marketing. Y nunca antes había habido un latinoamericano en una posición con proyección internacional con al posibilidad de estar literalmente en las manos de todos los seres humanos por medio de los ‘SmartPhones’ y los innumerables canales digitales”.

Para Suárez, hay declaraciones que le acercan a quienes antes repudiaban a la Iglesia. Tales como: “Si queremos una nueva y vasta etapa de la fe en el continente, no la vamos a obtener sin las mujeres. Por favor, no pueden ser reducidas a siervas de nuestro recalcitrante clericalismo”, pronunciada ante el comité directivo del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

“Le aplauden los ateos y anticlericales precisamente porque su mensaje va más allá de lo religioso, es un mensaje político, se ha convertido en un símbolo del contra-poder, es un revolucionario dentro de la Iglesia. Esa imagen del transformador del superpoder que es la Iglesia Católica, es lo que celebra ese segmento social”.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.