Lo que las mujeres quieren

11 de marzo del 2011

“Hay cosas imposibles… y entender a las mujeres.” Caviedioh

Ensalzadas, satanizadas, adoradas, odiadas, admiradas, despreciadas, honradas, exaltadas, humilladas, elogiadas, condenadas, bendecidas,  maldecidas, apoyadas, repudiadas, todo eso y más, con todos los matices que registra el espectro entre el amor y el odio, entre el espanto y la calma.

Será porque comprendernos es todo un reto para cualquiera que lo intente, hombre o mujer. Curiosamente, han sido hombres quieres han creado los personajes femeninos más icónicos de la literatura, quienes parecieran haberse acercado más a la condición de ese insondable secreto que es la mujer. Basta con leer a Shakespeare.

Esta semana ha sido ensalzada en la conmemoración del Día de la Mujer y, en medio de tanta noticia trágica sobre los abusos de que somos víctimas, una no sabe si alegrarse o entristecerse. Como mujer, tengo sentimientos ambivalentes con tal celebración: ante un saludo de felicitación no sé si sonreír o llorar. De todos modos, muy agradecida por el detalle, consigno aquí algunos tips para quienes se empeñan, aún, en sumergirse en las agitadas aguas del eterno femenino.

Qué nos gusta a las mujeres: tener una “mejor amiga” aunque nos peleemos con ella, las amigas, los teléfonos para hablar con las amigas, los teléfonos, los caballeros gentiles y galantes, las historias de rescate de caballeros aunque no necesitemos ser rescatadas, los superhéroes, los héroes, el espejito mágico de la Cenicienta, los espejos, los espejitos de cargar en la cartera aunque nunca los usemos, los espejos en forma de corazón, las películas del corazón, llorar con las películas, ir al cine, comer crispetas en el cine, el home theater para ver las películas en la casa, el sofá para ver televisión, los televisores grandes, los televisores de plasma, el control de la televisión, los aretes, los aretes chiquitos y los grandes aunque tallen, los peluches, las esquelas, las libreticas, las libreticas para anotar las razones, las agendas, las agenditas, las agendas digitales, los portátiles, las piscinas aunque no metamos un pie en ellas, las pistolas de agua, el agua en botella, las botellas, los perfumes, los perros, los perros feos pero lindos, los gatos, los gatos hidráulicos, los paquetes, las cajas en las que vienen los regalos, empacar regalos, los regalos, las comidas de paquete aunque decimos que no, decir que no, los chocolates, los helados pero en vasito, las cajitas de adorno, las cajitas de colores, las cajas organizadoras, arreglar el closet por colores, las salidas románticas, las camisas con mancornas, los hombres con corbata aunque a ellos no les gusten, que nos abran la puerta del carro, los carros grandes, los carros chiquitos, los carros, el ambientador para el carro, el aditivo para la gasolina, tener limpio el carro, la bolsita para la basura, las carteras, la carterita para llevar dentro de la cartera, la carterita para el celular aunque nunca la encontremos, los zapatos, los zapatos que combinan con la cartera, los zapatos de todos los colores, los colores fuscia y curuba, las vajillas de colores, la vajilla de la mamá aunque esté incompleta, las vajillas blancas, los vestidos blancos, los vestidos negros, los vestidos cortos, los vestidos largos, las camisetas, las camisetas para debajo de la camiseta, las camisetas que esconden la barriga, la barriga plana, las máquinas para hacer abdominales aunque estorben, el fútbol, los guayos de fútbol, los jugadores de fútbol, las camisetas de fútbol para los domingos, los domingos, los utensilios de cocina aunque prefiramos no cocinar, los restaurantes, los domicilios, la mascarilla de los domingos, las cremas para las arrugas aunque no tengamos arrugas, las exfoliantes, las reafirmantes, las tonificantes, el spa, el gimnasio aunque no nos gusta sudar, el blower, los rayitos, las iluminaciones, el antifriz, los peinados, las bambas, los caimanes, las hebillas con fruticas, las frutas para no engordar, que nos digan que hemos adelgazado, las dietas para adelgazar, las revistas de moda, las revistas de decoración, las revistas, las revistas militares, los uniformes de la Marina, el mar aunque no para meterse, los bloqueadores, los bronceadores, estar bronceadas, consentir, consentirnos y que nos consientan, la pedicure, la manicure, los anillos, los anillos locos, los anillos de compromiso, la pedida de mano, ir a los matrimonios en las iglesias, llorar en los matrimonios, la música, el Mp3, el DVD, los discos de acetato aunque ya no tengamos tocadiscos, los videos de música de la época del colegio, los amigos del colegio, las fotos del colegio aunque nos vemos muy feas, las fotos, los álbumes, los papelitos de recuerdo, los recuerdos del primer novio, las flores, los arreglos de flores, que nos digan que estamos bonitas, ponernos bonitas aunque no lo parezcamos, los jeans, los leggins, las medias de colores, las medias corticas, las medias largas, las blusas que hagan juego con las medias, las cosas de la casa, los tapetes para el baño, los tapetes de la entrada, los tapetes, los muebles, los cojines para los muebles, las lámparas de colgar, las lámparas de pie, las lámparas para mesitas, las lámparas, las linternas, jugar a tener otras vidas, jugar, los juguetes, los juguetes de colección, los juguetes de las películas para niños, los niños, los niños inquietos aunque todo lo dañen, arreglar las cosas de la casa, las herramientas, los destornilladores, los taladros, los alicates, el hombresolo aunque no sepamos para qué se usa, el atornillador de pilas, los juguetes de pilas, los libros que no necesitan pilas, los libros, estudiar lo que nos guste, trabajar a gusto, los jefes decentes, los novios que respeten nuestro trabajo, los esposos que no se sienten amenazados porque trabajamos, los trabajos que nos permiten tener todo lo anterior sin tener que mendigarlo.

Lo que no queremos las mujeres: que nos descalifiquen, que nos abandonen, que nos discriminen, que nos traten como estúpidas, que nos quiten los hijos, que nos comparen con otras mujeres, que tengamos que ser cabeza de familia por cualquier tipo de violencia, que no nos acosen sexualmente en el trabajo, que lo rasgos buenos de nuestros hijos no sean sólo por el papá y los negativos sean por nosotras, que nos violen, que crean que somos ineptas para el manejo del dinero, que nos maten por celos, que nos maten, que se burlen de nosotras cuando queremos hablar, que se menosprecie nuestro papel de madres, que nos traten como objetos, que nos paguen menos por ser mujeres, que los hijos nos juzguen, que la mejor amiga nos robe el novio, que tengamos que demostrar siempre que merecemos lo que hemos logrado, que nos ignoren, que la fidelidad sea exigencia sólo para nosotras, que el esposo nos tenga de florero, que nuestros padres nos rechacen al nacer porque no fuimos el niño que esperaban. Que el Día de la Mujer nos lleven a un almuerzo con sólo las mujeres del trabajo, amenizado con canciones de Luis Miguel. ¿Será mucho pedir?

“Los cuentos de hadas no le dicen a los niños que los dragones existen. Ellos ya saben que existen. Los cuentos de hadas le dicen a los niños que los dragones pueden ser matados.” G.K. Chesterton

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