Presupuesto de regalías usado contra el medio ambiente en Bogotá

4 de junio del 2019

Opinión de María Fernanda Rojas

Presupuesto de regalías usado contra el medio ambiente en Bogotá

Del presupuesto de regalías de 2017-2018 casi el 60% se aprobó para iniciativas que vulnerarían la estructura ambiental al fomentar el turismo en esas zonas. Aunque esto debería esperar la discusión del proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial -POT- ya mucho se ha avanzado (y gastado) en este modelo arrasador.

El valor de los proyectos aprobados para financiar con regalías en el bienio 2017-2018 fue de $162 mil millones de pesos. Es un monto considerable que podría atender diversas urgencias de la ciudad, pero la realidad es que $93 mil millones de ese presupuesto se destinaron a proyectos turísticos con impacto ambiental.

El rubro más grande, casi $80 mil millones, fue el que se aprobó para la construcción del proyecto ecoturístico Fasynga – Guatavita – Sié en los municipios de Bogotá, Guatavita y Sesquilé. Según información de la Secretaría de Planeación, el proyecto incluye 16 km de sendero (biopaseo). También contempla un complejo para marina turística y un Ecoparque.

Según esa entidad el proyecto responde a las prioridades de esta Alcaldía de aumentar la calidad de vida al brindar espacio público de calidad y recreación en medio de la naturaleza. Representantes de la comunidad de la zona ya han mostrado su inconformidad por la falta de información y participación en la estructuración del proyecto. Afirman que es una iniciativa impulsada desde Bogotá que no considera el impacto del volumen de turistas que llegarían a la zona ni tampoco los efectos sobre la flora, la fauna y sobre los cuerpos de agua.

Asociado a este proyecto está el del Corredor Ambiental y Turístico para el Río Teusacá. Con los recursos de regalías del bienio 2017-2018 se financiaron sus estudios y diseños por $5.080 millones de pesos. Se sabe que apunta a la construcción de 26,37 km de senderos para recreación y turismo y fomenta movilidad peatonal y en bicicleta. Supuestamente el corredor permitiría la recuperación del Río Teusacá y la “articulación” de la estructura ecológica de ese cuerpo de agua. Esa relación turismo – espacio público – recuperación ambiental nunca se ha explicado claramente.

La construcción del Parque Lineal – tramo Calle 80 de Ciudad Río es un proyecto de recreación activa, también financiado con regalías, cuyo diseño se encuentra en desarrollo. En general se ha planteado que es una iniciativa de aprovechamiento de espacio público que ayuda a la recuperación ambiental del Río Bogotá. Para los estudios y diseños de ese parque se destinaron $7.600 millones de regalías.  

Pero el tema  no para ahí. La Administración tiene previsto presentar al Órgano Colegiado de Administración y Decisión -OCAD- (instancia encargada de dar viabilidad a los proyectos que se proponen financiar con regalías), para el bienio 2019-2020, la construcción tanto del corredor ecológico del Río Teusacá como la del Parque Lineal tramo Calle 80 Ciudad Río. Ambas inversiones suman cerca de $200 mil millones de pesos. Se suman otros $2.700 millones para el proyecto turístico regional Leyenda del Dorado, que tiene temas interesantes como recorridos urbanos en Bogotá y otros municipios, pero que incluye al Páramo de Sumapaz como uno de los atractivos para visitantes.

Todos estos proyectos buscan que los ciudadanos (en calidad de turistas y usuarios del espacio público) accedan a espacios naturales y hagan un uso supuestamente sostenible de los mismos. Esa es la lógica que orienta toda la Estructura Ambiental y de Espacio Público que hace parte del proyecto de POT propuesto por esta Administración. Mete en un mismo paquete la Estructura Ecológica Principal (como los cerros orientales o el Río Bogotá) y el sistema de espacio público. Todo con un marco de un aprovechamiento económico.

Los impactos del turismo sobre el patrimonio ambiental deben ser observados a fondo antes de aprobar este modelo de ciudad. Sin embargo, la información sobre el destino de las regalías es un ejemplo de que esta Administración ya avanza de hecho en este enfoque. Sin importar el debate de POT que debe darse próximamente en el Concejo, sin importar la visión de los otros entes territoriales de la región y sin importar las consecuencias sobre los elementos ambientales.

Otra muestra de eso es que, además de las regalías, también se han usado fuentes como la valorización para construir corredores ambientales que intervienen zonas como el Humedal Córdoba y se planea usar recursos de crédito, cercanos a los $200 mil millones, para el Sendero de las Mariposas que atravesaría los Cerros Orientales para hacer turismo en esa área.

Se avanza en ese camino del “aprovechamiento” de áreas protegidas por su importancia ambiental. Se destinan las fuentes presupuestales ciertas para esos proyectos, seguramente previendo una importante rentabilidad futura. Mientras tanto, y aunque indigne esta realidad, otros temas como la infraestructura de salud siguen muy rezagados porque esta administración decidió hacerlos depender de fuentes inciertas como la venta de activos o, peor aún, de Alianzas Público Privadas.  

Esperemos que, a pesar de todo, este modelo arrasador no se apruebe y los entes de control observen si fue apropiado usar tantos recursos en proyectos que al parecer aún no tenían un marco normativo y un modelo territorial que los respaldara. Se puede buscar una vía alterna, pero es indispensable que la ciudadanía, la academia y el Concejo participen en el debate.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO