Resultados agridulces en seguridad

Publicado por: admin el Mar, 24/12/2019 - 07:32
Share
La administración del Alcalde Enrique Peñalosa logró algunos avances en materia de seguridad. En primera instancia, la creación de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, la cual costó 1,6 bil
Resultados agridulces en seguridad
La administración del Alcalde Enrique Peñalosa logró algunos avances en materia de seguridad. En primera instancia, la creación de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, la cual costó 1,6 billones de pesos y tiene el objetivo de diseñar y coordinar la política de seguridad de la ciudad. Igualmente, se destaca la instalación de los puntos de video vigilancia los cuales pasaron de 378 puntos, que dejó la administración pasada, a 4.200. También la creación del Centro de Comando, Control y Cómputo de Bogotá (C4). Estas dos iniciativas han tenido una inversión aproximada de $160.000 millones de pesos a lo largo de la administración. También se renovó el parque automotor de la Policía Metropolitana de Bogotá en un 50% con motocicletas, buses, camionetas panel y carros patrulla, entre otros. La inversión para este objetivo a lo largo del cuatrienio fue de 90.000 millones de pesos. Además, para este año se sumaron al pie de fuerza de la ciudad 1.500 uniformados (1.000 mil patrulleros y 500 auxiliares). A pesar de estos esfuerzos por parte de la administración distrital la ciudadanía sigue afrontando una problemática concreta ante la cual pareciera no haber respuesta por parte de la autoridad. El hurto a personas sigue creciendo y hoy se posiciona como uno de los mayores flagelos que afecta a los bogotanos con un porcentaje de aumento del 18,4% en comparación del año anterior. A lo largo del cuatrienio se presentaron 296,528 casos de hurto. Sin embargo, esta problemática no es exclusiva de una zona específica de Bogotá ya que todas las localidades de la ciudad arrojan una cifra en rojo. Dentro de las más complejas están Chapinero (32,7%), Antonio Nariño (31,6%), Fontibón (24%) y Los Mártires (23,3%). Un caso que llama la atención es que una localidad con poco historial delincuencial como Sumapaz ahora ha comenzado a presentar casos de hurto. Este problema también ha sido persistente en el sistema de transporte masivo Transmilenio. Por ejemplo, en comparación al 2018 hoy se presenta un aumento del 53%. De hecho, ningún componente del sistema arroja resultados satisfactorios en esta materia ya que en las estaciones el aumento es del 45%, en los buses zonales del SITP es del 58% y en los paraderos de estos es del 54%. Igualmente, dentro de las estaciones de Transmilenio que presentan un mayor índice delictivo se destaca el Portal Norte, Avenida Jiménez, Ricaurte, Calle 45, Marly y Avenida 39. Sin embargo, ante esta problemática que presenta el sistema de transporte masivo no parece haber una respuesta clara, ya que de las 138 estaciones con las que cuenta el sistema únicamente 25 cuentan con puntos de video vigilancia. Además, analizando la respuesta a nuestros derechos de petición por parte de la gerencia de Transmilenio, evidenciamos que algunas de las estaciones con mayor índice delictivo no cuentan con este sistema de monitoreo como lo es el caso de la Avenida Jiménez, Marly, Ricaurte y Portal Norte. Por el contrario, estaciones como Biblioteca Tintal tiene 10 cámaras, Movistar Arena 6, General Santander 10, Pepe Sierra 6 entre otras. Ante lo cual cabe preguntarse ¿cuál es el criterio para instalar las cámaras? En total, la administración saliente ha destinado aproximadamente 600.000 millones a la Policía Metropolitana con el fin de tener un cuerpo policial más técnico y que cuente con herramientas necesarias para combatir el hampa. Sin embargo, Bogotá sigue siendo una ciudad que está en deuda con sus habitantes en términos de seguridad. Por ejemplo, aún está lejos de estándares internacionales en el número de uniformados por cada 100 mil habitantes. Tal vez una de las enseñanzas que podemos sacar de esto, es que motocicletas y patrullas nuevas no son sinónimo de mejoras en materia de seguridad. Es claro que las bandas delincuenciales dedicadas al hurto y el caos que se vive en el sistema de transporte masivo son de los mayores problemas que tendrá que afrontar la próxima alcaldesa Claudia López. Por ende, deberá concentrar sus esfuerzos en darle un nuevo enfoque a la policía y hacer de este cuerpo uniformado uno más eficiente.