Vallenatos Vs. populares

Vallenatos Vs. populares

26 de agosto del 2016

¡Alerta! La música vallenata siente amenazantes pasos de animal grande de la otrora menospreciada música popular, hoy en ascenso, guiada por los intérpretes de las nuevas generaciones que la han vestido de luces, mejor dicho adornada con canutillos, lentejuelas, cristales de swarosvky y que lucha por desbancar a los vallenatos del sitial preferencial en los gustos de los Colombianos; algo impensable hace unos años pero ahora a punto de convertirse en realidad.

A comienzos del año se anunció una ambiciosa gira con músicos del género, los más representativos y no prosperó, hicieron dos o tres presentaciones y terminaron cancelándola. El público no respondió.  Simultáneamente se programó otra con los populares “La gira del guaro y el despecho”, éxito abrumador.  Le fue tan bien en las ciudades dónde se presentaron que repitieron y tienen fechas vendidas hasta finales de año. A los dos géneros los ayuda la venta de licor. Los dueños de los sitios se frotan las manos con el dinero obtenido con los carrileros, el despecho definitivamente vende y muy bien. Esto les garantiza la visibilidad.

¿Cuál es la causa del fenómeno musical?  Los nuevos artistas del género popular le imprimen su toque de modernidad.  Sus edades en la mayoría de los casos no sobrepasa los treinta años, es más están más cerca de los veintes.  Pipe Bueno, Jeison Jiménez, Juan Pablo Navarrete, Alexis Escobar, entre otros, verdaderos ídolos con caritas de “yo no fui” han contribuido notablemente a renovar la imagen a la carrilera.  No los encuentran de cantina en cantina bebiendo desenfrenadamente y armando camorra como muchos de quienes le dieron renombre a su profesión. Sus vidas personales son ordenadas y las letras de sus temas respetuosas hacia las mujeres.  Son “Milleniums” como llaman ahora a las generaciones menores de treinta.  Se visten a la moda con ropa de diseñador; tienen Jefe de Prensa; Estilista y todo un séquito de servidores cuidando su imagen.

Lejos de los cantantes de barriadas y plazas de mercado o cantinas como  Darío Gómez, El Charrito Negro, Jimmy Gutiérrez, Luis Alberto Posada, Luisito Muñoz, Oscar Agudelo, Paola Jara, Francis, Arelys Henao  y muchos más hechos a pulso, únicamente con la potencia de su voz y el sentimiento de la interpretación pero sin la parafernalia de los modernos han logrado contactar y empatar con sus herederos musicales a quienes les están entregado su legado ganado con tanto esfuerzo.  Las rivalidades ahí no se notan o, mejor, no se conocen.  Se nutren mutuamente y por eso han fortalecido tanto el género popular hasta conseguir posicionarlo sólidamente en todo el país ganando de parte y parte.

El vallenato es el damnificado ante el empuje de los populares. Rey indestronable hasta hace poco tiempo presenta brechas generacionales. No tiene a nivel nacional figuras nuevas, especialmente en sus veinte años, alguien que tome el éxito de figuras como Silvestre Dangond, en sus treintas.  Reconocido de esa edad el gran Martín Elías quien está haciendo su camino con pasos firmes y tratando de encontrar su espacio por sí mismo y no por ser el hijo de Diomedes Díaz.  Muchas figuras entre los cuarentas y los cincuentas: Peter Manjarrés, Jorge Celedón, Jean Carlo Centeno, Orlando Acosta, el Mono Zabaleta, entre otros, pero contaditos con los dedos de las manos los nuevos. Oscuro el panorama.  Aún se desgastan con el enfrentamiento entre los clásicos y los innovadores.

Así que pilas, porque como van las cosas pronto veremos nominados a los premios Grammy en Español algunos de nuestros cantantes del eje cafetero e intérpretes de música del sentimiento, porque éste siempre sale a flote cuando uno escucha con unos guaros entre pecho y espalda un tema de esos cortavenas como “La Cuchilla”, “Que sufra, que chupe y que llore”, “Nadie es eterno”, “Recostado en la cama” o cualquiera de los muchos que tenemos en nuestro repertorio para dicha de los rechazados. Muchos artistas de dónde escoger en la carrilera, pocos en el vallenato.  La competencia se pone interesante.

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