Daniel Santos

Publicado por: admin el Sáb, 27/11/2010 - 03:08
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Santos no fue ningún santo. Se casó una docena de veces y tuvo el mismo número de hijos, estuvo preso en varias ocasiones, pero la privación de su libertad dio algunos frutos musicales, en La Haba
Santos no fue ningún santo. Se casó una docena de veces y tuvo el mismo número de hijos, estuvo preso en varias ocasiones, pero la privación de su libertad dio algunos frutos musicales, en La Habana compuso El preso y Amnistía, y en Guayaquil Cautiverio y Cataplum. Colombia fue uno de los países que más recuerda sus canciones. En un café ubicado en el barrio Guayaquil de Medellín, lugar de reunión de bohemios, se apodó a Daniel Santos como El jefe, la ciudad de la eterna primavera fue el refugio perfecto para que el boricua disfrutara de la buena compañía de sus amigos, mujeres, ron y tabaco. En Colombia tocó con la famosa orquesta Los Diplomáticos, La Sonora Marinera y La Sonora del Caribe y se presentó en los salones tropicales más populares de la época. Su mayor éxito y reconocimiento fue en la década de los años sesenta. Se hizo popular cuando se integró a La Sonora Matancera, durante la misma época participó en algunos temas con La Fania All Stars. Antes de consagrase como cantante se desempeñó como lustrador de zapatos, vendedor de hielo, carbón y talador de árboles. En los años treinta comenzó a tocar en fiestas privadas, actividad que alternó con su trabajo en un casino de Manhattan, donde en una oportunidad cantó Amor perdido, canción que compuso Pedro Flores y quien esa noche estaba presente. Después de su presentación Flores lo invitó a unirse a El Cuarteto Flores. Vivió sus últimos años de vida en medio de algunos conciertos en Estados Unidos y Latinoamérica. El ídolo del bolero inmortalizó su sentimiento en la música del Caribe. Murió el 27 de noviembre de 1992, a causa de un ataque cardiaco.