Francis Bacon

Francis Bacon

22 de enero del 2013

Francis Bacon escribió sobre filosofía, epistemología e historia, por lo que se le tiene como uno de los filósofos más influyentes del silgo XVI. Sin embargo, Bacon también escribió poesía y teatro, y de esa obra surge el gran debate acerca de la verdadera personalidad de Bacon, dado que la similitud de sus ideas y de su estilo con el de Shakespeare, sumado a la ignota identidad del dramaturgo, ha generado la opinión, sostenía por varios críticos, de que Shakespeare no era más que un pseudónimo de Francis Bacon.

El debate tiene origen en el siglo XIX, en que Delia Bacon escribió un libro llamado Quién escribió Shakespeare, en que sostiene que no pudo haber sido otro que su célebre antepasado. Arguye que la carencia de datos sobre un personaje tan famoso en un siglo por lo demás muy bien documentado es extraña. En referencia a este argumento, Borges anota que Delia Bacon terminó sus días en el manicomio. Y además, que se trata de dos personajes de imaginaciones completamente distintas. La historiadora inglesa Frances Yates, sin embargo, señala las evidentes influencias del pensamiento Rosacruz en la obra de Shakespeare y en la de Francis Bacon, y argumenta que aunque Shakespeare bien pudo haberse interesado por dicha Orden, no habría podido ingresar a ella, dado que se dedicaba a un arte entonces considerado secundario. De ese modo, no habría podido tener acceso a las ideas rosacruces que pueblan su obra, mientras que Francis Bacon era un miembro oficial de la Orden, y tenía un cargo alto dentro de ella. En el fondo, Yates está diciendo que Bacon era el único que tenía el conocimiento y el talento para escribir tales obras.

En línea con esta hipótesis, Chesterton propuso que si de genio se trataba, era probable que Bacon fuera más bien un pseudónimo de Shakespeare, teoría que como es común con Chesterton, nadie se ha tomado en serio. Hofstadter, un historiador y matemático americano, ha propuesto una tercera teoría, que dice que William Shakespeare no era el William Shakespeare que nosotros suponemos, sino otro inglés del siglo XVI de nombre William Shakespeare. Según esa opinión, Francis Bacon podría ser el verdadero William Shakespeare que no era el William Shakespeare de las obras teatrales, sino otro William Shakespeare sin obra publicada.

A tal grado de delirio ha llegado la discusión que parece que todos los que en ella han participado merecen el mismo fin de Delia Bacon. Por lo pronto, sólo sabemos con seguridad que el siglo XVI inglés dio dos obras monumentales e inigualables, y que más allá de quién las haya escrito, ahí las tenemos, para leerlas y aprovechar sus hondos descubrimientos, sin importar a quién le vaya el crédito.