John Steinbeck

John Steinbeck

20 de Diciembre del 2012

Tanto alrededor de la obra literaria de John Steinbeck como de su vida profesional se han planteado los grandes debates sociales y políticos de la sociedad norteamericana.

De su obra puede decirse que está casi toda dirigida a revelar los problemas de raíz de la sociedad de su tiempo, que van desde el racismo hasta la defraudación de los perseguidores del sueño americano. Tales intereses le significaron la simpatía tanto de las facciones políticas como de las intelectuales de tendencia liberal e izquierdista, incluido el jurado del premio Nobel, que le otorgó el galardón en 1962.

Dos de sus obras, Of Mice and Men, la historia de dos trabajadores rancheros en busca de mejor fortuna, y The Grapes of Wrath, la historia de una familia de campesinos obligada a abandonar su tierra debido a una tormenta de polvo, son sus obras maestras, y son las responsables tanto del odio como del amor que le tienen sus lectores. La segunda de ellas sigue estando prohibida hoy en día en los colegios de varios estados, por inmoralidad, mientras que la primera es una lectura obligatoria en los demás estados, y en el Reino Unido.

Al igual que su obra, la vida de Steinbeck fue igualmente controversial. Sus tendencias izquierdistas en términos políticos lo llevaron a asociarse a varios grupos intelectuales comunistas, y le valieron la admiración de los jóvenes de la década del sesenta. Sin embargo, en esa misma década, Steinbeck fue enviado como periodista a cubrir la guerra de Vietnam, y sus textos sorprendieron a sus seguidores con una mirada justificadora de las acciones del ejército americano. De ese modo, Steinbeck empezó a ser despreciado por la izquierda y perseguido por la derecha, que aún no olvidaba sus filiaciones comunistas.

Tal vez fue escapando de esa hostilidad general que en el año 60, ya viejo, Steinbeck se compró un camión y se fue a viajar por el Medio Oeste acompañado de su perro Charley. Producto de este viaje es un diario conmovedor y melancólico en el que Steinbeck sale al encuentro de la gente más sencilla y abandonada del país, en busca de las vivencias humanas más elementales, independientes de toda ideología política.