Jorge Rojas, destacado poeta boyacense

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Jorge Rojas, destacado poeta boyacense

20 de noviembre del 2017

Estar nuestro querer gozándose en sí mismo, al pasmo de un instante no soñado. Vivido. Sin pedir ni dar nada, ver mi fondo en tu fondo. Ser objeto e imagen, como el agua del pozo. Beatitud de lo cierto: aquiescencia de Dios. Nescencia de la duda: presencia de tu amor”.

 El amor, por Jorge Rojas.

Como este poema, el escritor Rojas creó gran cantidad de poemas inspirados hacia el amor, la vida, la naturaleza, la mujer, la verdad, el mundo; prácticamente todo lo que se le cruzó por enfrente, cada acontecimiento. Él no solo lo dejó pasar, los usó para componer y recrear al país con su literatura.

Jorge Puñetas Rojas nació el 20 de noviembre en Santa Rosa de Viterbo, un municipio ubicado en el departamento de Boyacá, Colombia. Conocido por sus sobresalientes escritos, logró resaltar en la literatura colombiana creando varias obras poéticas. En ellas compartió pensamiento con respetados colegas y amigos.

Su trabajo contribuyó al entorno literario y principalmente poético en el país para mediados del siglo XX. Su realización creó un impacto a la cultura nacional y la sociedad que acogió sus letras con gran fervor y cariño. De esta manera trabajó no solo de manera independiente, sino que a su vez, ejerció diferentes cargos públicos.

Su primera obra fue un libro de poemas que publicó para el año 1939 llamado La forma de su Huida. Seguida por La ciudad sumergida, su segunda entrega. En las dos, se ve claramente la influencia de escritores españoles sobre su estilo y redacción.

A partir de esta segunda publicación, Jorge Rojas comenzó a impulsar y financiar cada libro de su colección bajo la firma de Cuadernos de Piedra y Cielo. Compañía que lo representó y a la que posteriormente se vincularon escritores de gran recorrido nacional. Esto dio inicio a un grupo poético que se llamó los piedracielistas.

Este nombre lo tomó del libro Piedra y Cielo (1918), del escritor español Juan Ramón Jiménez. Además de sus obras fue reconocido por ser el fundador del Instituto Colombiano de Cultura Colcultura (1969), hoy conocido como el Ministerio de Cultura.  Falleció el 20 de noviembre de 1995, dejando un legado importante en la sociedad colombiana.